El deporte femenino pide su sitio en el ‘año de la mujer’

El histórico Mundial de motociclismo de Ana Carrasco, el doblete de Sandra Sánchez y dos nuevas exhibiciones de Carolina Marín y Lydia Valentín confirman la progresión española

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Ana Carrasco se convirtió en la primera mujer que gana un Mundial de Velocidad de motociclismo.
Ana Carrasco se convirtió en la primera mujer que gana un Mundial de Velocidad de motociclismo. / EFE
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El deporte español femenino ha continuado su crecimiento y ha vivido un gran año 2018 en el que han sobresalido nombres como los de Ana Carrasco, Carolina Marín, Sandra Sánchez, María Pérez o Lydia Valentín.

Sin duda, el año que está a punto de acabar será recordado por la entrada en la historia, no sólo nacional sino mundial, de la piloto Ana Carrasco. La murciana, de 21 años, se convirtió en la primera mujer en ganar un título en una disciplina del Mundial de Velocidad del motociclismo al coronarse campeona en la categoría Supersport300 de las Superbikes.

La de Cehegín, a lomos de una Kawasaki y que en 2017 había sido la primera mujer en ganar una carrera, dominó el campeonato en su inicio, pero finalmente llegó a la última cita en Magny-Cours (Francia) con sólo 10 puntos sobre Scott Durue. Las cosas se torcieron al tener que salir la 25ª en carrera, pero mostró su calidad y su capacidad para manejar la presión y remontar las posiciones suficientes para sacar partido al abandono de su rival y entrar en la historia del motociclismo.

El 2018 también ha sido otro año exitoso para Carolina Marín. La onubense cumplió los pronósticos y se coronó de nuevo campeona de Europa de bádminton, por cuarta ocasión seguida, en la cita que además se celebró en el pabellón de su natal Huelva —que lleva su nombre—, pero en verano se superó y recuperó el trono mundial. La onubense se convirtió en la primera en tener el oro olímpico y tres títulos mundiales tras arrollar en la final a la india Pusarla Venkata Sindhu por 21-19 y 21-10.

Tampoco falló otro actual emblema del deporte femenino nacional como la halterófila Lydia Valentín, que dominó Europa y el Campeonato del Mundo. En noviembre, pese a ciertos problemas físicos, la leonesa se proclamó bicampeona del mundo en -81 kilos (en arrancada y total olímpico) y el bronce en dos tiempos, mientras que meses antes se coronó de nuevo campeona europea, en esta ocasión imponiéndose en las tres modalidades de -75.

Además, la de Ponferrada no estuvo sola en los éxitos de la halterofilia femenina española porque la coruñesa Irene Martínez logró el bronce continental en arrancada en -63 kilos.

Doblete de Sandra Sánchez

El deporte femenino español sumó una nueva campeona del mundo en la figura de la talaverana Sandra Sánchez, oro en Madrid en la modalidad de kata individual tras imponerse en el WiZink Center a su gran rival y amiga, la japonesa Shimizu Kiyou, a la que nunca había ganado para cerrar un doblete junto al título continental de meses antes en un Europeo donde Laura Palacio logró el bronce en kumite +68.

Y dentro de los deportes de contacto la figura de Joana Pastrana también ocupó un lugar destacado. La púgil madrileña se convirtió en junio en histórica campeona del mundo del peso mínimo al derrotar a los puntos a la turcoalemana Oezlem Sahin, éxito que supo defender meses después ante la tailandesa Siriponr Taweesuk, a la que batió por KO técnico.

El atletismo confirmó su buena salud y cooperó en el medallero internacional en dos de sus citas más importantes del año. En el Europeo al Aire Libre de Berlín del verano, la granadina María Pérez, de 22 años, se llevó el oro en la modalidad de 20 kilómetros marcha en lo que fue el mejor éxito femenino de un campeonato que dejó el bronce de Julia Takacs en los primeros 50 kilómetros de la historia y otro tercer puesto para Ana Peleteiro en el triple salto. La saltadora gallega cerró así un óptimo 2018 donde también se colgó el bronce mundial en pista cubierta.

Además, la vela dejó el logro de María Perelló, campeona del mundo de Optimist, y la gimnasta Melania Rodríguez fue subcampeona del mundo de doble mini-tramp en la modalidad de trampolín. Otros dos deportes menos ‘popularidad’ en España como el tiro con arco y el remo tuvieron su cuota de protagonismo.

La leonesa Andrea Marcos se proclamó campeona de Europa en la modalidad de arco compuesto al vencer a la turca Yesim Bostan por 146-144, mientras que la pareja catalana formada por Aina Cida y Anna Boada lograron el bronce mundial en dos sin timonel, la primera medalla femenina de estas características en modalidad olímpica.

Mireia Belmonte, mermada

Finalmente, la nadadora catalana Jessica Vall se colgó la medalla de plata en los 200 metros braza de los Europeos de Glasgow, mismo premio para la taekwondista Marta Calvo en la categoría de -62 kilos de un evento continental donde Cecilia Castro fue bronce en -73 kilos.

A todos estos éxitos, hay que unir las 122 medallas en los Juegos del Mediterráneo de Tarragona, donde además de estos nombres, brillaron otros como los de la nadadora Mireia Belmonte, que tuvo un 2018 marcado por los problemas físicos, la palista Teresa Portela, las judocas Julia Figueroa y María Bernabéu o la regatista Blanca Manchón, todas ellas campeonas en la ciudad catalana.