El delantero rojiblanco Antoine Griezmann, más allá de situarse en la órbita del Barça para la próxima temporada, plantará cara a un Messi que es ‘pichichi’ provisional del campeonato.
El delantero rojiblanco Antoine Griezmann, más allá de situarse en la órbita del Barça para la próxima temporada, plantará cara a un Messi que es ‘pichichi’ provisional del campeonato. / EFE
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El FC Barcelona recibe hoy al Atlético de Madrid en el Camp Nou en la jornada 27 de LaLiga Santander en un pulso directo por el título por los sólo 5 puntos de diferencia entre ambos. Tras los últimos empates de los de Ernesto Valverde, que los ‘colchoneros’ intentarán reducir aún más pues si la distancia aumenta hasta los 8 puntos el ‘alirón’ volverá a teñirse de blaugrana.

No es una final porque quedarán todavía once jornadas por disputarse, pero el resultado será muy sintomático. Si el Barça es capaz de volver a su mejor versión y recuperar el acierto y gana esos 8 puntos, serían un colchón de nuevo cómodo. El empate no solucionaría nada a ninguno y dejaría todo abierto, mientras que una victoria del Atlético pondría la Liga en un puño y con la batalla moral decantada hacia los rojiblancos.

No ha conseguido todavía ganar Ernesto Valverde a Diego Pablo Simeone en enfrentamientos domésticos, pero el técnico argentino no ha podido ganar nunca al Barça en el Camp Nou en la Liga. Sólo el empate mantendría ese equilibrio negativo, y ambos técnicos lucharán por romper sus mal farios y situar a su equipo en el mejor lugar posible al término del choque.

En una semana de tres jornadas, el Barça perdió fuelle en Gran Canaria al no pasar del empate contra Las Palmas (1-1), que sigue en zona de descenso. En la capital catalana, en el entorno del club, no se entendió la actuación arbitral de Mateu Lahoz con un penalti muy complicado de pitar y las manos fuera del área del portero canario ni siquiera señaladas, pero la verdad es que no fue un buen partido del Barça sino todo lo contrario.

Y ese empate, sumado a los cosechados contra el Getafe o el Espanyol en el derbi catalán han debilitado a un líder que parecía intocable. Sigue sin perder el FC Barcelona, pero de los seis empates totales tres han llegado en unos últimos tiempos en los que el Atlético de Madrid, que lleva una igualada más y una única derrota, ha cogido una velocidad de crucero triunfadora.

Confianza e ilusión

De los 11 puntos de ventaja que tenía el Barça sobre el Atlético en la jornada 21 se ha pasado a los 5 actuales. El Atlético no ha dejado de ganar desde entonces —Valencia, Málaga, Athletic, Sevilla y Leganés— han sido sus víctimas, y cogiendo confianza e ilusiones al comprobar que a excepción del Girona el Barça no pudo ganar en ese periodo a sus rivales, sólo empatar.

Además, el Atlético se presenta en Barcelona con la única baja de Savic en defensa, suplida bien por Giménez, y con un Antoine Griezmann que más allá de estar últimamente en el número 1 de la lista de rumores de refuerzos blaugrana, está mejor que nunca. Su ‘hat-trick’ contra el Sevilla en el triunfo en el Sánchez Pizjuán o su póquer con el que su equipo se bastó para doblegar al Leganés en las últimas jornadas atisban un gran duelo con Leo Messi.

Dos cracks, dos referentes, dos puntas de lanza en dos equipos que saben que de este partido puede depender el título, aunque no sea de forma inmediata. Messi es ‘pichichi’ provisional con 23 goles, tres más que Luis Suárez y ocho más que el francés, así que el gol no debería faltar a la cita al contar con tres de los cuatro mejores realizadores del campeonato, siendo el otro Iago Aspas con 16 tantos.

El Barça, además, recupera tras sanción a un gran socio de Leo Messi; Jordi Alba. El carrilero cumplió ciclo en Las Palmas y es la gran novedad en un Barça que le echó de menos. Su asociación con Messi e Iniesta es clave, y volverá al once seguro. Más dudas hay en el centro del campo por si se ubica ahí a Philippe Coutinho de inicio o, en cambio, Valverde apuesta por la polivalencia y fuerza de Paulinho.

Y es que el Atlético podría volver a poblar el centro del campo con cuatro futbolistas de toque, como son Koke, Gabi, Thomas y Saúl, para intentar robar el balón al Barça y no estar los 90 minutos persiguiéndole. Les fue bien ante el Sevilla y Simeone, poco amante de las grandes pruebas en citas claves, dejó entrever en el último entrenamiento que podrían ir por ahí los tiros. Y con Griezmann y Costa en ataque, las contras y el poderío ofensivo están aseguradas.