Démare deja atrás el sufrimiento para ganar en Pau

El pelotón se toma un día de relativo descanso antes de afrontar la última etapa pirenaica, con subidas a Aspin, Tourmalet y Aubisque • Geraint Thomas, ante su gran oportunidad

11
Arnaud Démare celebra su victoria en la llegada al esprint de Pau tras sus polémicas etapas en los Pirineos.
Arnaud Démare celebra su victoria en la llegada al esprint de Pau tras sus polémicas etapas en los Pirineos. / EFE
Publicidad

El francés Arnaud Démare (Groupama-FDJ) ganó ayer la decimoctava etapa del Tour de Francia, disputada entre Trie-sur-Baïse y Pau sobre 171 kilómetros, en una llegada al esprint en la que superó a Christophe Laporte (Cofidis) y Alexander Kristoff (UAE-Team Emirates).

Démare fue el más rápido y con esta victoria, la primera en el presente Tour tras firmar dos terceros puestos previamente, hizo bueno su sufrimiento y esfuerzo en solitario en las últimas etapas de montaña en las que tuvo que lidiar para evitar el corte de tiempo y quedar fuera de la carrera.

El francés olvidó el infierno pirenaico por un día, antes de enfrentarse de nuevo a él hoy si quiere llegar a optar al triunfo de etapa en los Campos Elíseos de París. Esta vez, en Pau, siguió la rueda de su lanzador y a unos 150 metros atacó, con Laporte a su espalda, y no dio opción a nadie para adjudicarse su segunda etapa en un Tour de Francia.

Pese a que la última curva estuvo liderada por un Trek-Segafredo, John Degenkolb entró séptimo, por delante de un Peter Sagan (Bora-Hansgrohe) que, dolido por su caída en un descenso y a mucha velocidad, no tuvo fuerzas para disputar la etapa.

Tampoco Kristoff, que dio de nuevo en el larguero al entrar tercero, lejos del dueto formado por el vencedor Démare y por un Christophe Laporte que, pese a quejarse de un ligero bandazo de su rival hacia el centro de la calzada, estaba lejos como para intentar quitarle el triunfo al del Groupama-FDJ, que ya salva su Tour.

Una etapa de descanso activo, pues se rodó bastante lento y las dos pequeñas cotas de montaña no fueron obstáculo alguno. Sin cambios en la general que lidera Geraint Thomas (Sky), pues los líderes también reposaron hasta llegar a la capital de los Pirineos Atlánticos.

El Tour afronta su última etapa en los Pirineos, que junto a la contrarreloj de mañana definirá al portador del maillot amarillo en París

Sí hubo lucha masiva por el entendimiento en el pelotón a la hora de anular una fuga del día formada por Thomas Boudat (Direct Energie), Niki Terpstra (Quick-Step Floors), Guillaume van Keirsbulck (Wanty-Groupe Gobert), Luke Durbridge y Matthew Hayman (Mitchelton-Scott), anulada a unos 17 kilómetros de meta.

La Cote d’Anos (4ª, 2,1 kilómetros al 4,6%) vio cómo llegaba un grupeto al quinteto de cabeza, en el que estaba Daniel Martin (UAE-Team Emirates) o David Gaudu (Groupama-FDJ), pero poco después el trabajo del Team Sky anuló del todo la escapada.

Hoy llega la etapa definitiva en los Pirineos. A falta de la crono de mañana, la decimonovena etapa que saldrá de Lourdes y llegará a Laruns tras 200,5 kilómetros, puede y debe ser clave para las aspiraciones a la general.

Si debe haber milagro, lo habrá tras salir de Lourdes pero sobretodo en el paso por el Col d’Aspin (1ª, 12 km al 6,5%) y el Col du Tourmalet (HC, 17,1 km al 7,3%). Será, no obstante, la subida al Col d’Aubisque (HC, 16,6 km al 4,9%) el que dictará sentencia antes del descenso final a meta.