El palista español Saúl Craviotto afirma que el 2019 será un año muy importante para clasificarse a los Juegos.
El palista español Saúl Craviotto afirma que el 2019 será un año muy importante para clasificarse a los Juegos. / E.p.
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El palista español Saúl Craviotto confesó que sabe que “el listón está alto” al haber conseguido cuatro medallas olímpicas, por lo que podría parecer “un fracaso” no lograrla en Tokyo 2020, aunque está “acostumbrado” a esos nervios y no duda en decir que “bajo presión” funciona “mejor”. “El listón está alto, de cuatro posibles medallas olímpicas he conseguido cuatro, y si ahora no la saco parecerá un fracaso. Pero bienvenida sea esa presión, estoy acostumbrado a convivir con esos nervios, bajo presión funciono mejor, así que vosotros dadme caña y exigidme”, pidió Craviotto a los medios de comunicación tras acudir a un acto de las ‘Becas Vamos’ organizadas por el CSD y ColaCao.

El catalán afincado en Gijón está recién llegado de las vacaciones, pero sabe que el 2019 es un año “muy importante” porque en agosto se juega “el pase” a la cita olímpica. “Hace cuatro días me estabais preguntando por Río y ahora estamos con Tokio, el tiempo pasa más rápido de lo que quisiera”, reconoció.

Distancia olímpica

“Ha habido un cambio en la distancia olímpica, del 200 al 500, que a mí por edad me ha venido muy bien, porque con los años pierdes velocidad y coges resistencia. Este año ya conseguimos plata en el Mundial, así que estamos en ‘la pomada’. Espero que mantengamos el nivel y podamos ganar a los alemanes, que estamos un poco ‘picados’ con ellos, aunque eso es bueno, porque ganar, ganar y ganar te relaja, prefiero quedar segundo en el Mundial, llegar a Tokio y ganarles allí”, admitió Craviotto.

Al igual que Mireia Belmonte, el ilerdense tiene muchas posibilidades de ser el abanderado español en Tokyo 2020, como ya lo fueron Pau Gasol en Londres o Rafael Nadal en Río, aunque él prefiere ir “paso a paso” y respetar “al resto de compañeros”, porque aún no está “ni clasificado”.

“Me quedan dos temporadas, cuando me clasifique ya veremos, no sé cuales son los criterios del COE, pero me haría mucha ilusión. Es el sueño que me queda por cumplir, yo tenía muchos sueños. Ir a los Juegos era uno y lo cumplí, también cumplí el sueño de ser campeón olímpico y ahora me queda ser abanderado, sería como cerrar un círculo maravilloso”, agregó.

“Antes de este evento, a las 7 de la mañana ya estaba dándole al pedal, el ritmo es muy ajetreado. Tengo mucho compromiso y si le añades que soy policía, que tengo dos niñas pequeñas… Mi organización es complicada, mi vida es muy liada, pero organizándote puedes con todo. Entrenamos bastante, en pretemporada echamos cuatro o cinco horas al día y es duro”, señaló el cuádruple medallista olímpico sobre cómo es un día en su vida.

Tampoco se olvidó de su compañero Javier Hernanz, que hace unas semanas recibió su medalla de bronce tras la renuncia voluntaria del noruego tras reconocer que se saltó una boya, un gesto que para el catalán es “un ejemplo para todos los deportistas”.