Casillas celebra la vida

El portero español recibe el alta hospitalaria cinco días después de sufrir un infarto • “No sé qué será del futuro, lo más importante es estar aquí”, declara a su salida del centro médico

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Iker Casillas atiende a los medios a su salida del hospital de Oporto donde estaba ingresado desde el pasado miércoles tras sufrir un infarto de miocardio.
Iker Casillas atiende a los medios a su salida del hospital de Oporto donde estaba ingresado desde el pasado miércoles tras sufrir un infarto de miocardio. / EFE
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El portero español Iker Casillas dijo ayer que no sabe qué será del futuro pero que “lo más importante es estar aquí”, a su salida del hospital de Oporto donde estuvo ingresado tras el infarto que sufrió el pasado miércoles.

“Me encuentro mucho mejor, será un reposo de un par de semanas o incluso de un par de meses. La verdad es que me da igual, lo importante es estar aquí”, señaló Casillas, visiblemente emocionado, en unas breves declaraciones ante la prensa que esperaba a las puertas del hospital.

El jugador, que salió del centro médico de la mano de su mujer, Sara Carbonero, agradeció todo el apoyo recibido estos días y consideró que “había que esperar” y “dejar que el corazón, el cuerpo y la cabeza se asienten”.

“Fue algo que puede suceder en cualquier momento a cualquier persona, me tocó a mí”, dijo Casillas, que cumple 38 años este mes, y reconoció que tuvo “mucha suerte”: “Puedo contarlo, lo podéis ver”.

El guardameta, que apenas pudo contener las lágrimas, agradeció a los médicos del Oporto y al personal del hospital el trato que le dieron para ayudarle con su problema médico, así como el homenaje que le prestó su club el pasado sábado y todos los mensajes de apoyo que ha recibido estos días.

“Nos veremos pronto”

“Iré contestando porque voy a tener tiempo para ello”, bromeó ante la veintena de cámaras, la mayoría de medios españoles y portugueses, que se instalaron en la entrada del hospital. “Gracias por la espera y nos veremos pronto”, prometió antes de irse.

Casillas estuvo arropado a su salida por parte del personal del hospital, que formó un pasillo hacia la puerta por la que abandonó el centro médico.

El portero sufrió un infarto el pasado miércoles durante un entrenamiento y tuvo que ser ingresado de urgencia en el hospital, donde fue sometido a un cateterismo. Su problema de salud ha tenido un gran impacto en todo el fútbol mundial, que le ha prestado homenajes y le ha enviado mensajes de apoyo durante los últimos días.