Carapaz sorprende y una caída lastra las opciones de Dumoulin

El holandés, campeón en 2017 y segundo el año pasado, cede más de cuatro minutos por un incidente a 6 kilómetros de meta • Roglic refuerza el liderato y saca tiempo a los ‘gallos’

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Richard Carapaz celebra su victoria por delante de Caleb Ewan
Richard Carapaz celebra su victoria por delante de Caleb Ewan. / EFE
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El ecuatoriano Richard Carapaz (Movistar) ganó la cuarta etapa del Giro de Italia, disputada entre Orbetello y Frascati sobre 235 kilómetros, en una final accidentado por una caída masiva a unos 6 kilómetros de la meta que fragmentó el grupo, con el holandés Tom Dumoulin (Sunweb) como gran damnificado, y con el esloveno Primoz Roglic (Jumbo-Visma) reforzando su liderato.

Carapaz repitió triunfo en la ‘corsa rosa’, donde se llevó una etapa en 2018, y se estrenó en esta edición con un ataque dentro del último kilómetro que dejó sentados a sus rivales de un grupo de apenas 8 ciclistas después de la criba de la montonera previa y de las rampas a dos kilómetros de meta, y que además le sirvió para desquitarse del tiempo perdido en la víspera.

La pendiente hizo que el velocista Elia Viviani (Deceuninck-Quick Step), ganador el lunes pero descalificado por cambiar su trayectoria en el esprint, no pudiera buscar el triunfo, como tampoco su ‘relevo’ en el triunfo, el colombiano Fernando Gaviria (UAE), pese a superar los cortes. Sí llegó entre los mejores Pascal Ackermann (Bora), ganador de la segunda etapa, pero sin fuerzas suficientes en la rampa.

El líder Primoz Roglic (Jumbo-Visma) iba en cabeza y la llegada tenía unas condiciones favorables a su explosividad, pero no entró en la lucha. Cuando Carapaz atacó, prefirió esperar, y cuando Diego Ulissi (UAE) dejó claro que no tenía piernas para luchar por el triunfo se quedó con él. Sabía que ya tenía segundos, o minutos, ganados con sus rivales para el triunfo final.

Así, fue el australiano Caleb Ewan (Lotto Soudal) el único que intentó atrapar al ecuatoriano y se quedó cerca de lograrlo, pero el escalador del Movistar iba mirando por el ‘retrovisor’ donde estaban sus rivales, celebrando ya un triunfo que le deja, además, como posible líder del equipo si Mikel Landa no mejora pronto, ya que el vasco se volvió a dejar un tiempo precioso.

Pero el momento clave de la etapa fue la caída masiva a 6,5 kilómetros de la meta, fuera de la zona de protección. Una acción de ‘afilador’ entre dos ciclistas propició el percance que lo cambió todo y evitó que una etapa larga pero tranquila pueda ser considerada ahora decisiva.

Entre los damnificados estuvo uno de los favoritos, un Tom Dumoulin (Sunweb) que llegó herido a meta, sangrando en su rodilla izquierda, y arropado por sus compañeros de equipo, con cuatro minutos perdidos y la duda de si podrá seguir en carrera. Si sale hoy tendrá ya muy complicado luchar por la general.

Pero el holandés, que era quinto a 28 segundos y que es el vigente subcampeón de la ‘corsa rosa’, no fue el único implicado. El origen de la caída fue en la zona cabecera del pelotón y el corte fue importante. Implicados o no, muchos líderes se vieron detenidos unos instantes, los justos para quedar relegados de la cabeza de carrera.

Pese a que el Movistar era uno de los equipos que tiraban en cabeza del gran grupo, no pasó el corte Landa, pero sí Carapaz para salvar la jornada. El alavés perdió 44 segundos, daño muy superior al de otros nombres importantes como Vincenzo Nibali (Bahrain-Merida), Simon Yates (Mitchelton-Scott) o Miguel Ángel López (Astana), que entraron a 18 del ganador. No falló Roglic, que afianzó su ‘maglia rosa’ tras finalizar sexto, a 2 segundos de Carapaz.

Hoy se disputa la quinta etapa del Giro, un recorrido de 140 kilómetros entre las localidades de Frascati y Terracina, con probable final al esprint.