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El FC Barcelona se gustó (4-0) en un cómodo encuentro ante el Deportivo de la Coruña este domingo, donde los azulgrana golearon por medio de Luis Suárez y Paulinho en la jornada 16 de LaLiga Santander, para mantener su buena posición en lo alto de la tabla antes de hacer frente al Clásico en el Santiago Bernabéu.

Los de Ernesto Valverde vivieron una plácida noche en el Camp Nou, en la que el Barça no vio amenaza ni de lejos su condición de invicto. El cuadro local aprovechó la derrota del Valencia para sacar ahora seis puntos a un Atlético de Madrid que marcha segundo. El Dépor no creyó nunca en sus opciones y se queda tres puntos por encima de la zona roja.

Con el apercibido de sanción Busquets reservado, el Barça funcionó al compás de Andrés Iniesta. El manchego no descansó y dejó destellos de calidad que montaron la innumerable tromba de ocasiones locales. Además, tanto Messi como Luis Suárez disfrutaron de una floja defensa para ayudarse a ampliar sus cuentas goleadoras.

El argentino topó hasta tres veces con los palos y no pudo ampliar su condición de Pichichi. Sin embargo, el argentino ayudó a recuperar para la causa a un Suárez que suma ya nueve tantos en liga. La mala noticia para Valverde fue la lesión de Paco Alcácer. Mientras, el charrúa abrió la lata a la media hora, en un regalo navideño de Messi. El ‘10’ topó una y otra vez con los postes o con un Rubén que le detuvo un penalti en el segundo tiempo.

La presión culé y la mala salida gallega fue una combinación explosiva que volcó el campo hacia la meta visitante. Tras un momento de relajación, los de Valverde apretaron el ritmo para sentenciar al descanso con Paulinho. Antes, Suárez reclamó un nuevo gol fantasma del Barça. Tras el descanso, se desquitó el ‘9’ con su doblete aprovechando un gran parte de Sergi Roberto.

Valverde comenzó a pensar ya en el Clásico, dando descanso a Iniesta. El Dépor sacó algo de orgullo, asomando al área rival pero sin peligro. El Barça volvió a la carga pero Rubén se llevó el protagonismo de todo su equipo, haciéndose grande bajo palos para ayudar a cerrar el debate en la portería gallega. El ex culé detuvo un penalti a Messi y encogió la meta.

El cuadro local se estrelló con los palos menos un Paulinho de nuevo en el sitio correcto para mandar un rechace a la red. El Barça cumplió a placer para llegar al Bernabéu con 11 puntos de ventaja sobre el Madrid. Con un partido más que el flamante campeón del Mundial de Clubes pero con la opción de dar el sábado un golpe a la liga en casa del eterno rival.