El brasileño Neymar Jr. intenta zafarse de varios rivales.
El brasileño Neymar Jr. intenta zafarse de varios rivales. / EFE
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Las selecciones de Argentina y Colombia empataron (0-0) en el MetLife Stadium de Nueva Jersey, en el último duelo de la gira por Estados Unidos de la albiceleste, mientras que la Brasil de un inspirado Neymar goleó a El Salvador (5-0) en el FedExField de Landover.

La nueva Argentina de Lionel Scaloni, sin referentes como Leo Messi —que no estará este año con el combinado— o el ‘Kun’ Agüero, Nicolás Otamendi o Ever Banega, por decisión técnica, sigue engrasando máquinas pero se atascó ante una Colombia que le puso freno.

Tras vencer por 3-0 a Guatemala en Los Ángeles, esta vez los argentinos no pudieron superar a David Ospina y se quedaron sin ver puerta. Mauro Icardi, titular en detrimento de Paulo Dybala, y la segunda línea formada por Maxi Meza, Giovani Lo Celso y Gonzalo Martínez tuvieron la pólvora mojada.

Frente a una Colombia mucho más experta y veterana, con Radamel Falcao, Juan Cuadrado o Luis Muriel como amenazas ofensivas, Argentina empezó teniendo el control del balón, con más ocasiones de gol que los ‘cafeteros’, aunque Armani salvó un tiro de Muriel en la segunda parte.

Pero fue Ospina quien, con sus intervenciones en la primera parte, frenó la buena conexión entre Lo Celso, al mando de las operaciones argentinas, y Ezequiel Palacios, que surtieron de balones a Icardi o Martínez para poner a prueba al portero colombiano, que salvó el empate.

La firma de Neymar

Menos problemas tuvo Brasil para superar con comodidad a El Salvador (5-0), con una ‘manita’ que tuvo la firma de Neymar al abrir la goleada aprovechando un penalti en el minuto tres de partido. El jugador del PSG, capitán de la ‘canarinha’, lideró a su equipo e hizo las delicias del público estadounidense. Pero el gran protagonista fue el delantero del Everton Richarlison, quien a sus 21 años y en su segundo partido con la absoluta fue autor de un doblete y de una asistencia, en 54 minutos de juego, para ganarse la confianza de Tite.

Su primer tanto llegó con un disparo roscado, muy bien colocado, a la escuadra izquierda de la portería defendida por el guardameta Henry Hernández.