Publicidad

Fútbol, baloncesto y fútbol sala son las tres modalidades deportivas que más fichas mueven en Segovia, con un buen número de clubes y sus correspondientes conjuntos de cantera que todos los fines de semana llenan las instalaciones deportivas tanto de la capital como de la provincia, ya sea en competiciones federadas, como en torneos como el que el pasado fin de semana organizó el club Segosala.

Tener a cientos de niños practicando deporte cada fin de semana no debería tener ningún aspecto negativo, pero la realidad es bien distinta, no por la actitud de los deportistas, sino de quienes deberían trabajar para su formación en los banquillos, y de los que en la grada deberían aplaudir su esfuerzo. Y en cada una de las tres modalidades deportivas antes referidas se han dado casos en las últimas jornadas en las que los valores del deporte se han quedado en casa, en lugar de acercarse a los recintos deportivos, como (tristemente) sucede cada fin de semana, aunque no trasciendan a la opinión pública.

EL FÚTBOL

Comenzando por el fútbol, los insultos que desde fuera del campo se escucharon hacia algunos de los jugadores benjamines del CD Cantalejo durante su partido con el CD Claret, y que reflejó el colegiado en un anexo al acta del partido, provocaron un buen revuelo cuando el club briquero decidió hacer público parte de ese acta, que normalmente no trasciende del terreno de lo privado, puesto que las federaciones territoriales de fútbol no suelen hacer públicas las actas arbitrales, algo que sí hace la Federación Española con los partidos de Primera, Segunda y Segunda B. Un comunicado conjunto del CD Cantalejo y el CD Claret rechazando todos los comportamientos ajenos al deporte y llamando a los aficionados a tener un comportamiento ejemplar ha puesto fin a una desagradable historia en la que, como casi siempre, no se ha encontrado al culpable, que tampoco suele ser muy proclive a dar la cara.

EL FÚTBOL SALA

Es evidente que hay que trabajar en la educación, no solo de los deportistas, sino también de quienes trabajan con ellos y de los familiares que les alientan, pero también hay que denunciar a los culpables con nombres y apellidos. El segundo de los ejemplos llegó en el fútbol sala, con el Memorial Divi que organiza el club Segosala para categorías benjamines, y en el que hubo equipos cuyos responsables mostraron un comportamiento absolutamente ajeno a lo que se pretende cuando se habla de conjuntos de base, por no hablar de la grada, en la que las actitudes no fueron mucho mejores.

De esta manera, se entiende el lamento de Agustín Pérez, responsable de Segosala, cuando afirmaba que “el comportamiento responsable y deportivo se ha convertido en la excepción. Es increíble lo que se ha generalizado la cultura del ‘ganar por encima de todas las cosas’, que llega hasta las categorías de benjamines. Nosotros mismos, durante la Liga Diversala, hemos tenido que llamar la atención a personas cuyo comportamiento atentaba directamente contra el espíritu de lo que debe ser esta competición, que se creó para enseñar a los deportistas”.

EL BALONCESTO

Aunque en el deporte del baloncesto las incidencias son menores, tampoco faltan las actitudes poco edificantes en lo que al deporte y sus valores se refiere, y en la presente temporada los árbitros ya han reflejado en sus actas varios de esos comportamientos, tanto en la cancha como en las gradas.

En baloncesto se ha llegado a expulsar a varios padres de la grada en encuentros correspondientes a la competición autonómica

Es más, en esta modalidad de baloncesto se ha llegado a expulsar a varios padres de la grada, en encuentros de la competición autonómica. Como afirma Mauro Martín, presidente de la Delegación Provincial, “donde hay menores de edad tiene que haber educación. No se nos puede llenar la boca de valores, y no predicar con el ejemplo”.

Prácticamente no hay club de Segovia que no refleje los valores del deporte en su intención de querer trabajar en el día a día. Pero la realidad es tozuda, y señala de manera muy clara que una cosa es lo que se pregona y otra, muy distinta, lo que verdaderamente sucede en las canchas de juego.