Los jugadoras del Unami Miriam Rollán y Elena Solana tratan de impedir que el Filipenses avance. / NEREA LLORENTE
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No le andan las cosas al Alhambra Unami. El sábado volvió a caer, en esta ocasión en casa frente al Filipenses de Palencia (57-72), y ya suma tres derrotas consecutivas. El partido se dirimió de forma igualada hasta el descanso, aunque tras el ecuador el equipo visitante dio un paso al frente a medida que el cuadro segoviano menguó. Un mal tercer cuarto de las locales puso en bandeja la victoria a las palentinas, con una destacada actuación de jugadoras como Alonso, Moore, Bravo o Moreno. En el plantel azul, Miriam Rollán y Marta ‘Matu’ Peralta lideraron a un conjunto, en el que las componentes más jóvenes como Andrea Dávila, Elena Solana, Raquel Sastre o Lily Andrés van tomando cada encuentro mayor protagonismo con criterio y evidencian su proyección, a pesar de que la presión que recae sobre sus hombros es de plomo. Por otro lado, el Unami acusó la ausencia de la base Melisa Correa, sobre todo en la salida de balón a primera instancia.

Comenzó el choque y la entrenadora Alicia Alonso empezó con un quinteto compuesto por Dávila, Matu, Solana, Rollán y la capitana Cristina del Campo. Salieron centradas, aunque un tanto necesitadas de confianza. Lograron ponerse por delante, con una activa Matu a la hora de encarar al rival y perfilarse a canasta, y con Dávila echándose responsabilidades. Importante labor la que firmó Rollán poniendo mordiente ofensivo para las locales. El Filipenses, mediante el trabajo de sus jugadoras de envergadura, no dejó que se despegara del marcador. A pesar de que el primer cuarto se dirimió de forma igualada (14-12),le costó coger ritmo al partido.

Defendió bien el conjunto palentino, dificultando la canalización de juego de las segovianas; y basó su ataque en las acciones de Redondo y Moore. El Alhambra se encontró con una efectiva Sastre de cara al aro, que mantuvo al equipo por delante. Sin embargo, el cuadro visitante tomó impulso a través de Alonso y Moreno y dio un paso al frente para marcharse al descanso con el marcador de 25-27.

Tras el ecuador, el Unami saltó con Solana, Matu, Del Campo, Rollán y Sastre. Minutos de brega en los que el Alhambra no daba con el tino y el Filipenses poco a poco se iba desperezando por medio de Bravo y Alonso. Rollán metió en la pelea al conjunto local con una gran jugada, pero fue un atisbo; pues la endeble defensa de la plantilla local fue aprovechada por el contrincante hasta ponerse diez puntos por delante (27-37). Mal cuarto del equipo azul, que más allá del resultado se vio noqueado sin saber hacia dónde remar. Una losa difícil de levantar, pero sobre todo en lo referente al aspecto anímico. Alonso siguió a lo suyo, con un lanzamiento exterior que encontró rédito desde diferentes posiciones.

Mejor sin presión

Reaccionaron las segovianas para volver a meterse en el partido. La remontada aún quedaba lejos, pues llegaron a los últimos diez minutos 37-49; pero la oportunidad a las integrantes más jóvenes fue aprovechada con descaro. No consiguieron recortar distancias, aunque mejoraron la imagen, en gran medida por el hecho de jugar sin presión. De esta manera, compitieron mucho mejor y, al final, la contienda se cerró con el resultado de 57-72.