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Rosales se eleva para lanzar a portería en un encuentro jugado por el Caen en la Proligue de Francia. / EL FARO DE VIGO
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El Viveros Herol Nava tenía muy claras sus prioridades en el mercado de fichajes a la hora de reforzar una plantilla de muchas garantías para competir por el ascenso a la Liga Asobal. Con tiempo más que suficiente como para conocer la lista de bajas en el equipo, el club fue trabajando en silencio con el fin de completar esas ausencias con jugadores que, como mínimo, mantuvieran el nivel exhibido por los que dejan el equipo, y por ello desde hace semanas tiene cerradas las incorporaciones, aunque éstas se van anunciando poco a poco.

Si el primero de los ‘fichajes’ fue el de Darío Ajo Villarraso, en el retorno del jugador navero que dará aún más consistencia a una zona, la del pivote, de garantías con la presencia de Filip Martins y Andrés Alonso, el segundo de Francisco Bernabéu comenzó a cubrir la demarcación de extremo derecho que se había quedado casi huérfana con las bajas de Alberto García e Isma Juárez. Aún queda por completar la lista de extremos con otra incorporación, la de un jugador que pondrá un idioma nuevo en el vestuario navero.

Además del extremo, el club quería completar la plantilla en lo que a la primera línea se refiere con un jugador que viniera a suplir la baja de Álex Tello. Aunque no se puede olvidar el hecho de que Oleg Kisselev estará al cien por cien desde el primer día, lo que en la práctica le convierte en otra incorporación más, desde hace varias semanas el Viveros Herol Nava tiene cerrada la llegada al equipo del gallego Adrián Rosales, un primera línea con experiencia más que demostrada en la Liga Asobal, ya que la práctica totalidad de su carrera deportiva la ha llevado a cabo en el Balonmano Cangas, salvando las dos últimas temporadas en las que apostó por la aventura francesa, firmando por el Caen de la Segunda División.

LA EXPERIENCIA ES UN GRADO

Rosales no es el clásico lanzador jugando en el lateral izquierdo, aunque evidentemente no desdeña el lanzamiento exterior con sus 190 centímetros de altura, pero le gusta dar más continuidad al juego, buscando siempre ese ‘pase extra’ que deje a un compañero en una mejor posición. Además, el gallego de 33 años destaca más en las labores defensivas, un hecho que sin duda vendrá a liberar de esas tareas a hombres como Toma Brakocevic, que podrán llegar más descansados a ataque.

Dani Gordo opinaba así sobre Adrián Rosales, “que es un jugador al que sigo desde hace tiempo, y al que estuve cerca de incorporar al Ademar. Creo que después de los dos años que ha militado en la Proligue francesa se encuentra en su madurez deportiva, y considero que nos puede aportar algo más de regularidad que en esta pasada campaña nos ha faltado en el lateral izquierdo. No es un jugador en exceso vistoso, pero tiene una experiencia competitiva que puede ser determinante”.

Dani Gordo señala que la llegada de Rosales “nos dará algo más de regularidad en el lateral izquierdo. Tiene mucha experiencia competitiva”

Por su parte, Rosales señaló a la web del Balonmano Nava que afronta su llegada al conjunto segoviano “con mucha ilusión, ya que todas las referencias sobre el club, el cuerpo técnico y la afición son positivas. Volver a jugar en España también es un aliciente y estoy seguro de que estaré como en casa. Me gusta jugar en pabellones donde el público aprieta y la afición de Nava es un ejemplo”.