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Tarde de mucho calor a las faldas de la montaña segoviana. Los riegos funcionaban con fuerza minutos antes de que el balón comenzara a rodar y el terreno de juego mostraba un estado excelente para la práctica del fútbol. El CD La Granja tenia enfrente a un equipo que venía de jugar la Copa América, de ser campeón de Asia y con la ilusión de ser el país anfitrión del próximo Mundial de fútbol en el año 2022.

Con una plantilla aún por definir y con más de 35 jugadores entre titulares, suplentes y no convocados, los de Carlos Fonseca saltaron al terreno de juego sin nada que perder y con mucho que aprender. En los primeros minutos el partido fue un tuya mía más propio de un partido de tenis que de un partido de fútbol. Ninguno de los dos equipos quería tener la posesión y los balones en largo fueron la tónica durante los diez primeros minutos. La primera ocasión de peligro fue para el equipo local. Quique, uno de los jugadores más activos durante todo el encuentro, conectó un pase en largo con Jonathan que desde la frontal del área peinó de cabeza dejando solo a Tomas frente al portero. Recorte a la derecha, recorte a la izquierda y se hizo de noche. Jassim, portero de Catar se le echó encima y consiguió atajar el esférico.

El control del balón no era para ninguno de los dos equipo pero la intensidad y el compromiso tanto en ataque como en defensa por parte de todos los jugadores fue encomiable. Más que un partido amistoso y de pretemporada parecía que en juego estaban los tres puntos que daban la permanencia en la categoría. Todos los jugadores granjeños querían convencer a su entrenador de que tienen un sitio en la plantilla final. Con tan sólo una semana de entrenamientos la consigna del equipo local era mantener muy juntas todas las líneas, no dejar huecos en las espaldas e impedir que las torres cataríes encontraran balones en profundidad.

El cuerpo técnico deberá tomar buena nota del encuentro para perfilar la plantilla final

La temperatura pasaba de los 35º grados por lo que en el minuto 25 el árbitro paró el encuentro para que los jugadores se refrescaran, algo poco habitual en Segovia y a lo que sí que estaban muy acostumbrados los visitantes que tras el parón anotaron el primer gol encuentro. El encargado de abrir el marcador fue Ali tras un desajuste defensivo. Mario no salió a presionar al lateral derecho visitante que colgó un balón a la frontal del área. Pluma, que acababa de saltar al campo, salió a despejar pero un error de calculo dejó al delantero visitante sólo ante el portero que poco pudo hacer para detener el balón colocado que puso en el poste derecho de la portería granjeña.

Los locales no se vinieron abajo y tras un par de gritos de animo desde el banquillo llegó el empate. Entre un gol y otro pasaron escasamente dos minutos. Por el carril del diez Tomás condujo el balón dejando tras de si a dos rivales vestidos con la camiseta amarilla hasta conectar un pase en profundidad con Jonathan que con gran calidad regateó al portero y mandó la pelota al fondo de la red. Con el empate en el marcador la tensión aumento y el juego sucio se apoderó de los últimos cinco minutos de la primera parte. Carlos, entrenador de Catar, formuló reiteradas protestas hacia el colegiado que tuvo que advertirle hasta en dos ocasiones. Al borde del descanso Jonathan tuvo que retirarse lesionado al sentir un fuerte dolor en el hombro izquierdo al ser derribado. Durante los primeros 45 minutos fue el mejor jugador de la Granja y es probable que los centrales de Catar tuvieran pesadillas pensando en él después del partido.

LA SEGUNDA, SIN GOLES

Tras los minutos de descanso Fonseca introdujo nueve jugadores nuevos sobre el terreno de juego, manteniendo solamente a Pluma en el eje de la defensa y a Vitolo a los mandos del equipo. Además, los granjeños también cambiaron el sistema de juego pasando de un 4-3-3 a un 3-5-2. Los cataríes salieron muy enchufados y con ganas de llevarse el partido. Gozaron de dos buenas ocasiones: La primera fue para Junior que con más de 1.80 de estatura cabeceó un balón al travesaño. Pero el gol lo tuvo en sus botas Jossef con un disparo a la escuadra de la portería local que se fue fuera.

La intensidad no decaía con el paso de los minutos y los locales buscaron la posesión del balón para lo que el entrenador local introdujo en la medular a Gabi por un exhausto Vitolo que dejó minutos de mucho fútbol sobre el césped de El Hospital. Con el nuevo sistema de juego los granjeños encerraron en su campo a los cataríes que buscaban hacer daño a la contra sin mucha fortuna. En frente tuvieron a Velasco y a Piti que supieron cerrar todos los espacios de manera excelente hasta desquiciar a los delanteros del equipo visitante. Los locales querían y creían. Tanto es así que en los diez minutos finales solo ellos tuvieron ocasiones. Gabi se echó el equipo a la espalda y desde el centro del campo fue un autentico puñal. Por banda derecha y por banda izquierda, desde la frontal y de saque de córner, con jugadas de combinación y con balones en largo, pero el gol de la victoria no llegó a pesar de las intentonas de los azules.

El gran juego que mostró el La Granja en el final del partido solo pudo ser parado con patadas, agarrones y juego sucio. Hasta tres veces tuvo que parar el arbitro el partido para evitar que las protestas y empujones fueran a más. El colegiado perdió el control del partido y ni con las tarjetas amarillas pudo frenar las duras entradas de los cataríes. Con el ambiente caldeado, los dos entrenadores molestos y lo jugadores muy excitados lo mejor que pasó fue el pitido final y a la ducha, que más de uno necesitaba una y de agua muy fría.

El fútbol mostrado por los locales rayó a un nivel bastante alto para ser el primer partido de pretemporada y solamente haber tenido una semana de trabajo con el inconveniente que supone trabajar con más de 40 futbolistas, como ha pasado en los últimos entrenamientos. Antes de que el balón eche a rodar en competición oficial el entrenador granjeño deberá elaborar una plantilla de entre 23 y 25 futbolistas intentando mantener el bloque de jugadores segovianos que consiguieron el ascenso a Tercera División y la permanencia.