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Hay vocaciones que surgen sin saber bien cómo, y la de Cristina Dimas Bermejo es una de esas pasiones que no tienen explicación. Desde muy temprana edad, la segoviana mostró un enorme interés por todo lo relacionado con el mundo del motor, tanto que ha terminado vinculando su vida laboral hacia la mecánica del automóvil… y su vida personal hacia los rallys.

Cristina es el vivo ejemplo de que la suerte hay que trabajarla. Así, haciendo de su pasión su día a día, logró pasar de ser una espectadora más de las pruebas de rally “porque iba a verlos a la cuneta”, a ser el copiloto de uno de los participantes en una prueba, “porque yo ya me había comprado la equipación de copiloto por mi cuenta, y cuando un piloto de Ávila solicitó un copiloto porque el suyo no podría ayudarle en una carrera, no tardé en ofrecerme”.

Y el inicio no fue sencillo en absoluto, “porque en el primer rally que corrí, sufrimos un accidente. Todos pensaban que se me habría acabado la vocación, pero en absoluto se me quitaron las ganas de continuar”, explica la segoviana, que desde que se metió en un coche de rallys, en el año 2016, prácticamente ya no se ha bajado, copilotando en pruebas de asfalto y de tierra tanto en competiciones autonómicas como nacionales, con distintos pilotos. “He corrido el campeonato de Castilla y León de asfalto, el nacional de asfalto, el campeonato de España todoterreno… e incluso varias pruebas de rallys de tierra en Extremadura y Madrid”.

LA MEJOR COPILOTO

No es de extrañar que Cristina haya sido ganadora del campeonato autonómico de rallys de asfalto junto al abulense Manuel Berrón, compitiendo con la escudería Milenio. Juntos recibirán el trofeo de campeones en el Acto de Entrega de Premios de los Campeonatos de Castilla y León 2018, que tendrá lugar el día 12, a partir de las 18:00 horas, en el Conservatorio de Música de Segovia, “y es algo que me hace muchísima ilusión, porque toda mi familia va a estar allí”. No cabe duda de que es la familia la que más sufre con un deporte que tiene sus riesgos, “y mi madre lo pasa fatal durante las pruebas, pero después es la que más orgullosa está de mí. Porque mi familia siempre me ha apoyado al cien por cien, y ahora estoy viviendo un sueño, porque nunca pensé que en un plazo de apenas dos años iba a conseguir ser campeona”.

Cuando se le pregunta a la segoviana lo que significa ser copiloto, Cristina se muestra rotunda: “Ser copiloto representa una gran responsabilidad, porque eres los ojos del piloto. Si yo me equivoco en una nota, podemos sufrir un accidente”. Pero hay mucho más, “porque esto no es como darse un paseo. Hay un trabajo anterior a las pruebas, un trabajo de entrenamientos, de planificación de las carreras… incluso de dónde vas a echar la gasolina para el coche”.

La segoviana recibirá el trofeo en la Gala que la Federación llevará a cabo en el Conservatorio de Música de LA CIUDADel 12 de enero

Además, la dupla con el piloto necesita de un buen feeling, algo que Cristina logró con Manuel, “con el que formo un equipo en toda la extensión de la palabra, porque tenemos mucha comunicación, porque hemos pasado muchas horas juntos en el garaje, porque nos hemos tomado cervezas juntos. Esas cosas se notan en las carreras”, de tal manera que, con su Renault Clio Sport, lograron vencer en el campeonato autonómico “sin ser los más rápidos”, como reconoce la segoviana, “pero siendo constantes, y superando todas las adversidades”, como la que les llevó a tener un accidente en una de las carreras durante la jornada del sábado “y pasarnos toda la noche reparándolo para poder participar el domingo, cuando otros se habrían marchado a casa”. O romper una caja de cambios, “y conseguir otra que no era la específica del coche, instalarla, y clasificarnos en el segundo puesto”.

EL FUTURO

El presente de Cristina Dimas pasa por seguir tomando parte en los rallys, y el futuro tiene un nombre: Dakar. La segoviana lo ve como algo muy lejano, “pero también veía lejano el poder participar como copiloto de rallys, y mira dónde estoy ahora. En el Nacional Todo terreno he conocido a pilotos que van a participar en la prueba, que ahora mismo es un sueño para mí, pero me hace mucha ilusión”. Y ya se sabe que la ilusión, más el trabajo duro, suelen llamar a la suerte.