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Los amantes de las emociones fuertes tienen una cita a partir de las siete y media de la tarde en el campo de La Albuera, con el encuentro que medirá a la Gimnástica Segoviana con el Villarobledo manchego. Por delante, noventa minutos (o más) para decidir al finalista del play off de ascenso a Segunda B.

Las cuentas no fallan. A la Segoviana le vale el 1-0, o cualquier victoria siempre que sea por dos goles de diferente, mientras que al Villarobledo le clasifica para la final la victoria, todos los empates, y cualquier derrota siempre que ésta se produzca por un gol de diferencia, y el resultado al final no sea de 2-1, que llevaría el partido a la prórroga.
No es el 2-1 el peor de los escenarios en los que se ha desenvuelto la Segoviana en las fases de ascenso, porque aún se recuerda el 3-1 con el que el equipo azulgrana llegó a La Albuera después de jugar (ay!) la final de la fase de ascenso frente al Lugo, y que no estuvo lejos de remontarse. La realidad es que el conjunto azulgrana es competitivo en todos los escenarios posibles, y del Barranco del Lobo se trajo uno que pudo ser mejor si el equipo hubiese aprovechando unos últimos minutos en los que físicamente parecía más entero que un oponente que había hecho un gran derroche físico durante más de una hora, pero también pudo traerse una desventaja aún mayor, después de una primera parte en la que no terminaron de hacerse bien las cosas.

LAS CARTAS, BOCA ARRIBA

Después de enseñarse las cartas en Albacete, la Segoviana ya sabe a qué atenerse con un rival que juega de manera excelente de centro del campo hacia arriba, pero que quizá sufre algo más a la hora de replegarse. Tampoco se espera que el Villarrobledo tenga tanta presencia en campo contrario como la tuvo cuando le tocó ejercer como local, cuando sus laterales Pablo García y Manolo Molina abrieron muchísimo el campo, y fueron una auténtica pesadilla para el sistema defensivo gimnástico.

A salvo de que la mala suerte se haya ido de vacaciones, y la Segoviana solo cuente con las bajas que ya eran conocidas en la jornada del lunes, el cuerpo técnico azulgrana considera que cuenta con las armas suficientes como para ganar el encuentro y pasar la eliminatoria. Para ello será fundamental la aportación de todos los futbolistas, pero poniendo el énfasis en los jugadores del centro del campo, porque la labor que van a tener que desarrollar tanto Manu como Juan de la Mata y Quino en la zona ancha del campo va a poner a prueba el tono físico que suelen manejar los jugadores gimnásticos.

Aunque el once está prácticamente decidido, aún queda una duda por desvelarse, con varios futbolistas optando a una plaza, bien en la mediapunta, bien en la banda derecha. Domingo y Dani Arribas parten con opciones, ambos con experiencia más que sobrada en fases de ascenso, el primero con más trabajo táctico, y el segundo con más vocación ofensiva, aunque tampoco sería descartable la aparición de Elías, acertado cada vez que le ha tocado salir al campo, o incluso de Ivi, más fresco físicamente y con llegada al área contraria. Sea como fuere, la Segoviana apostará por hacerle el partido muy largo a un Villarrobledo que sabe cómo jugar fuera de casa. Que se lo digan al Olímpic de Xátiva…

CABEZA FRÍA

Caliente en la grada, pero frío en el campo. Ese es el partido que quiere jugar la Gimnástica Segoviana, con la grada animando de manera constante al equipo gimnástico, pero sin que éste se pase de revoluciones ante un oponente que no va a perdonar si tiene una oportunidad.

Más de 1.300 entradas se han adquirido en venta anticipada, por lo que la mitad del aforo del campo de La Albuera ya se han retirado de la taquilla, incluyendo las doscientas entradas que se cedieron al Villarrobledo, del que partirán dos autobuses repletos de seguidores del cuadro manchego. Cabe destacar que en el encuentro de ida no hubo un solo incidente que destacar entre las aficiones, que dieron un ejemplo de deportividad pese a lo que había en juego.

Con las gradas supletorias instaladas, el campo de La Albuera presentará un aspecto que hará recordar al de un pasado no demasiado lejano. El equipo quiere el aliento de la afición, porque como afirmó el cuerpo técnico “nos va a hacer falta”. El pase a la siguiente fase quieren que sea cosa de todos.