Superación sobre cuatro ruedas

El valverdano Rodrigo García ‘Tipete’ toma parte en la Baja Aragón manejando un quad, solventando su falta de movilidad en las piernas

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Hay momentos en la vida de toda persona en que parece que todo se ha ido al garete y en que has perdido la ilusión, pero es entonces cuando uno debe ser capaz de levantarse y seguir hacia adelante. Por una situación así ha pasado Rodrigo García de Pablos. Vecino de Valverde del Majano, donde se le conoce como ‘Tipete’, hace tres años sufrió un accidente en su moto que le dejó parapléjico, obligándole a ver la vida desde una silla de ruedas. Pero, desde entonces, no ha parado de ponerse metas para demostrar la capacidad humana de adaptarse a las nuevas situaciones.

“Al principio, después del accidente, lo vi todo muy complicado, pero mi llegada al Hospital Nacional de Parapléjicos en Toledo me hizo cambiar. Allí me abrieron los ojos y a los seis meses de mi ingreso, me ‘escapé’ con un amigo que había conocido por las redes sociales y me compre un quad”, cuenta Tipete, que asegura que su amor por el mundo del motor jamás podrá desaparecer.

Tan sólo seis meses después de ser hospitalizado, su amor por el motor le llevó a comprarse un quad

Fruto de esta pasión por las motos el de Valverde del Majano fue practicando y mejorando con su quad hasta el punto de plantearse un nuevo reto, participar en la Baja Aragón, o como los amantes del rally la conocen, ‘El Dakar español’. Algunos lo considerarían una locura, pero para Rodrigo no era más que otro obstáculo a superar en la carrera de fondo que se encuentra disputando. Gracias a su tesón y la colaboración de una asociación de lesionados de médula, finalmente ha podido participar en esta prueba aunque fuera en una versión adaptada y reducida.

“Hace ya tres meses se me ocurrió participar en esta prueba tan señalada en el ámbito del rally nacional español’. Al ver que participaban todo tipo de vehículos me aventuré a ver cómo podía inscribirme y ahí fue cuando la organización me ayudó poniéndome en contacto con ‘Step by Step’, una asociación de lesionados medulares, para que yo y otras persona en mi caso podamos participar en esta prueba, aunque es algo diferente a la que corren el resto de persona que se inscriben”, señala.

UN SUEÑO LLAMADO DAKAR

Participar en la Baja Aragón ha sido una experiencia que “me ha dejado marca”, de la que ha aprendido y de la que ha sacado “nuevos retos personales”. Uno de ellos, el más ambicioso, volver a participar en esta prueba, pero en esta ocasión como un participante más a pesar de su discapacidad.

“Durante el transcurso de la prueba he podido conocer a Albert Llovera -piloto parapléjico profesional que ha corrido en el Dakar-, con el que tenido la ocasión de compartir muchas anécdotas durante la competición y me he preguntado que por qué yo no iba a poder ser profesional como él. Quiero tomarme esto muy en serio”, señala.

Los consejos y las historias de Albert Llovera le han hecho plantearse querer ser profesional de los rallies

Ahora mismo Tipete se encuentra en la búsqueda del camino para cumplir su mayor sueño, poder competir en el Dakar, pero primero quiere probarse en el circuito del Campeonato de España de rallies. Para ello lo primero que necesita es encontrar patrocinadores que le apoyen y le ayudan poder comprarse un boogie para poder competir. Una vez logrado esto, se planteará el resto de metas. Por supuesto, Tipete no se olvida de los que están ahora con él y les agradece todo el esfuerzo que hace por él. “Tengo que agradecer mucho a Pezcauto Motobike Segovia todo lo que hace por mí. Sin ellos jamás podría haber participado en la Baja Aragón, pero necesito más apoyos para poder hacer de esto que ahora es un afición una profesión”, señala.

Rodrigo es todo un ejemplo de superación y por ello no se va a rendir hasta alcanzar sus sueños. Lleva más de tres años “sacándome las castañas del fuego día a día yo solito” y eso es lo que le ha permitido llegar donde está ahora. Comenzó teniendo que ser ayudado para subir y bajar del quad y ahora ya es capaz de subir y bajar por sí mismo, gracias a su tesón por querer ser lo más independiente posible a pesar de su discapacidad.