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El ciclista castellanomanchego Daniel Herreros Jiménez, uno de los mejores de la comunidad vecina, se impuso en la cuadragésimo quinta edición del Trofeo Carlos Melero para la categoría cadete, que destacó por el fuerte calor que desgastó sobremanera a los jóvenes corredores, tanto que hubo nada menos que 37 retiradas, algo inusual para una prueba de poco más de 55 kilómetros, y que coronó a los ciclistas del 53×13, Bruno Palomo y a Bogomil Georgiev, como campeones provinciales de primer segundo año respectivamente.

Era una prueba complicada la que se presentaba en la tarde del sábado, con un trazado que no tenía excesivas complicaciones orográficas hasta el tramo final, ya que la zona de Abades, Martín Miguel y Garcillán no presentaban más problemas que el del sol achicharrante que afectaba a los ciclistas, amén de la velocidad que imponían los más fuertes.

Subiendo por segunda vez la Cuesta de los Hoyos, Daniel Herreros adquiere unos metros de ventaja, y mide las fuerzas de todos sus oponentes, que comienzan a serpentear por el pavés. Pocos son los que logran seguirle, y superado el primer paso por meta, un error a la hora de tomar una curva a la derecha por parte de algunos corredores, provoca que algunos de ellos se vayan al suelo en la zona más complicada de todo el recorrido, la que asciende al Camino de la Piedad.

SIN CONSECUENCIAS

Hubo sus momentos de nervios, con algún que otro coche de por medio pretendiendo pasar por donde no había espacio, pero afortunadamente las complicaciones físicas para los ciclistas no fueron graves. Ahora bien, la carrera se lanzó con Daniel Herreros con una ventaja importante, y aunque por detrás se intentó, y en los compases finales de la prueba tanto Miguel Ramos (Entrenamiento Ciclismo.com) como Sergio Castellanos (V. Astasio) estuvieron muy cerca de llegar a la altura de Herreros, finalmente el corredor del PHI levantó los brazos como ganador del Trofeo Carlos Melero.

Por detrás, el pelotón llegó muy agrupado, y el interés se centró el decidir los campeones provinciales de la categoría. Bogomil Georgiev entró con los mejores y alcanzó el título provincial cadete de segundo año, mientras que Bruno Palomo, que llegó vigésimo, se llevó el trofeo como el mejor cadete segoviano de primer año. Por equipos, el ganador final fue el Bici Aranda, que colocó a tres ciclistas entre los diecisés primeros de la carrera.

Los cadetes tendrán una nueva oportunidad de demostrar su calidad en la mañana de hoy, con la trigésimo tercera edición del Gran Premio Ayuntamiento de Segovia, Trofeo Pedro Luis García Velasco, que saldrá a las once de la mañana, y llegará a la rotonda de Cándido a las doce y cuarto aproximadamente.