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El Viveros Herol Nava logró en Santoña otra victoria de calidad, que le reafirma en el liderato de la categoría, y le acerca un poco más a su objetivo. Aprovechando muy bien sus bazas, y ‘tirando’ de los jugadores que mejor forma están atravesando, el equipo navero supo imponerse a un conjunto cántabro que llegó al tramo decisivo con menos frescura en las piernas que su oponente.

Cuando un equipo tiene en sus filas un pivote tan dominador como lo tiene el Santoña con Javier García, es normal que todos los partidos orbiten en torno a él. Así, el Balonmano Santoña apuesta por ralentizar mucho sus ataques, al borde del pasivo, aprovechando el trabajo del enorme pivote en los seis metros, como sucedió en la tarde de ayer en el pabellón Tomás de Teresa.

Ante este planteamiento, Dani Gordo pidió mucha concentración en defensa a sus hombres, con especial atención al pivote local, más un ritmo alto en la ofensiva, alargando los cambios ataque/defensa, y puso bajo los palos a Yeray, que se maneja mejor que Ernesto en las acciones en las que hay que ‘tirar’ de reflejos. Y aunque el inicio del partido fue de los desalentadores, puesto que los de casa comenzaron dominando con su ritmo pausado, y a los naveros parecía costarles entrar en el choque, en cuanto Filipe marcó los primeros goles desde el pivote, el duelo se igualó.

LA VISTA, EN EL OBJETIVO

Así, del 3-1 en el minuto siete, se pasó al 4-5 en el 12, con Bruno culminando un contragolpe, y los santanderinos metiendo mucha presión a los árbitros. Pero una cosa es que ganes la ‘batalla’ arbitral, y otra que por hacerlo te despistes de la ‘guerra’ del partido, y en un abrir y cerrar de ojos el Viveros Herol había puesto tierra de por medio, con un 4-8 que marcaba las primeras diferencias sustanciales para el líder de la categoría.

Si a un equipo como el navero le concedes una ventaja importante, es muy difícil que consigas enjugarla. El Santoña, con Fabrizio Casanova mostrando su calidad en el lateral, se mantenía en el electrónico, pero solamente lograba eso, sujetar la diferencia, pero sin minimizarla. Porque cuando el ataque visitante fallaba, la defensa complicaba lo suficiente la vida a los lanzadores locales como para que Yeray pudiera leer bien sus lanzamientos.

El conjunto que entrena Javier Cabanas no encontró la forma de anular la ventaja más que en destellos individuales, como el que llevó a Guillermo Herrero a marcar un gran gol de golpe franco con el tiempo cumplido, bajo las piernas de la barrera, y que dejó el marcador en 10-13 al descanso.

AGUS CASADO, DECISIVO…

Tras el paso por los vestuarios, el partido se movió en el alero, con el Viveros Herol enlazando dos ataques manifiestamente mejorables, pero con el Santoña haciendo prácticamente lo mismo. Pero fue entonces cuando emergió la figura del mejor jugador del conjunto segoviano, y fácilmente uno de los mejores de la División de Plata. Agus Casado comenzó a ver huecos en la pared que trataba de colocar el equipo local ante la portería de Carlos, y entre los tantos del ‘8’ navero, y las acciones de Yeray junto con los contragolpes, decantaron el choque en favor de los visitantes, que obligaron a Cabanas a pedir un tiempo muerto cuando el daño (14-22) ya parecía irreparable.

La apuesta del técnico local por bajar las pulsaciones del partido no había tenido el éxito deseado, y por ello mediado el segundo período tocó cambiar de estrategia. Javier García se quedó en el banquillo, y el Santoña comenzó a gastar muchos menos segundos en sus ataques. Casanova. Carlos Pérez y Guillermo Herrero demostraron su calidad desde los nueve metros, y las primeras defensas mixtas sobre Carlos Villagrán surtieron el efecto deseado.

… COMO ERNESTO

La distancia de ocho goles era prácticamente definitiva, pero el orgullo cántabro, una cierta relajación local, y la derrota arbitral ante la presión de una grada volcada con los suyos, le dieron una cierta dosis de emoción al partido. Un empujón a Darío cuando culminaba un contragolpe no conllevó la lógica sanción de dos minutos, que sí vio poco después Agus Casado en una acción similar en el otro área. Baste como dato que los últimos cinco minutos largos de partido se los pasó el Viveros Herol en inferioridad numérica, en algunos momentos hasta doble, llegando a estar en disposición de meterse en el partido. Pero tres grandes intervenciones de Ernesto a lanzamientos desde los seis metros hicieron imposible la remontada local, aunque el equipo de casa bajó las distancias hasta el 26-29 final. El Viveros Herol logró otra victoria de tronío, porque no quiere hacer ni una sola concesión a sus rivales.