Publicidad

A la una de la madrugada del sábado, la expedición del Conservas Alsur Antequera salía de la ciudad malagueña rumbo a Nava de la Asunción, donde llegó pasadas las nueve de la mañana. Doce horas después, el equipo que dirige Lorenzo Ruiz retornaba en autocar hasta Andalucía, después de haber sufrido un buen atropello por parte del líder de la División de Honor Plata, un Viveros Herol Nava empeñado en rentabilizar el precio de la entrada en cada partido que juega en casa, siempre mejor que el anterior.

El conjunto antequerano no es un mal equipo, ni mucho menos, pero en el encuentro que se disputó en el nuevo pabellón de Nava (¿por qué no se llena?) fue minimizado por un oponente que disputó una primera parte descomunal en defensa, con un Yeray absolutamente soberbio, y un ataque extraordinariamente automatizado y plagado de alternativas, comenzando por un Agus Casado que atraviesa su mejor momento de forma, pero ayer muy bien secundado tanto por los pivotes como por los laterales, porque todos cumplieron.

El Viveros Herol Nava no quiso esperar a que el partido se adentrara en terrenos complicados, y desde el primer minuto puso las cosas en su sitio. El espectáculo defensivo que ofreció el 6:0 local, siendo extraordinario, se quedó corto en comparación con la primera parte que realizó Yeray en la portería, sacando bolas de todos los colores. La sincronía en los desplazamientos laterales de Álvaro y Andrés para cerrar al lateral vigilando a la vez el pivote Jiménez resultaba digna de verse, aunque lo que de verdad le llenaba los ojos a los aficionados locales era la capacidad del portero de leer los lanzamientos de los rivales. Para muestra, baste decir que transcurridos veinte minutos desde el inicio del encuentro, el Antequera solo había conseguido cuatro goles, y de los ocho que sumó antes del descanso, dos de ellos fueron de rechace de Yeray, y otro más que entró ‘llorando’ después de que el meta estuviera a punto de despejarlo.

LO VEÍA VENIR

En el minuto ocho de partido, con 6-2 para los segovianos, el técnico visitante ya lo estaba viendo venir, y pidió un tiempo muerto tratando de aclarar las ideas de sus jugadores, más en ataque que en defensa, aunque su equipo también tenía una buena vía de agua en el 6:0 que no terminaba de ser profundo, y que permitía al Viveros Herol realizar rápidas circulaciones que terminaban por encontrar el espacio suficiente como para armar el lanzamiento. Filippe y Darío estuvieron más que acertados en los seis metros, y en esta ocasión no hicieron tanta falta los extremos, aunque fue más que interesante la variante de situar a Bruno en la primera parte, y a Paco Bernabéu en la segunda, como centrales armando la primera acción ofensiva cuando el esfuerzo defensivo del oponente se centraba en Agus Casado.

Porque la realidad de la competición es tozuda cuando marca que el jugador almeriense del Viveros Herol Nava es el más decisivo de toda la categoría. Con un uno para uno demoledor, y con una variedad de lanzamientos como se ha visto en pocas ocasiones en Nava de la Asunción, el primera línea del conjunto navero no solo marcó, sino que fue capaz de asistir en varias ocasiones a compañeros mejor situados, en ese ‘pase extra’ que tanto rédito da a los conjuntos que lo practican.

El 16-8 del descanso reflejaba de manera fiel la diferencia que existía en la cancha entre un conjunto como el navero, absolutamente en racha, y otro como en antequerano, que buscaba alternativas para hacer daño al juego de su rival, pero que solo conseguía hacerle cosquillas. Los dos puntos parecían querer quedarse a toda costa en Nava de la Asunción, pero todavía quedaba por disputarse un segundo tiempo, y cosas más raras se han visto en balonmano.

CERO SORPRESAS

Pero el Viveros Herol cerró el paso a cualquier tipo de sorpresa, aunque el reinicio del partido de Mairelles bajo los palos del Alsur Antequera fue esperanzador para su equipo, que atacó un poco mejor la meta de Yeray. Bastó con que Agus fijara un poco mejor su punto de mira, que Carlos Villagrán pusiera la pausa, y que la defensa volviera a su nivel habitual para que a quince minutos del final el conjunto local mantuviera la distancia con mucha solvencia.

El intercambio de goles de los últimos quince minutos, aderezados con varias exclusiones que ralentizaron algo más el juego, llevaron el partido a un final más frío de lo que en principio se hubiera podido prever. El Antequera es más de lo que pudo mostrar en Nava de la Asunción, pero cuando te encuentras con un rival en estado de gracia como se encuentra en la actualidad el Viveros Herol, lo más que puedes hacer es aguantar el chaparrón. El líder de la Plata sigue imparable, y lo mejor de todo es que la plantilla no da muestras de autocomplacencia, sino de querer acelerar el ritmo para llegar cuando antes a la Liga Asobal.