El pívot del Naturpellet Segovia Antonio Diz, durante una ocasión que desvió el portero del Cartagena FS Raúl. / KAMARERO
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De la cara de seriedad de Diego Gacimartín en el inicio del partido contra el Cartagena al abrazo con el cuerpo técnico tras bocinazo final pasaron 40 minutos de juego que resumieron las dificultades que está entrañando la temporada. Una remontada que terminó en goleada (5-1) y que culminó por desatar la alegría entre los componentes de la plantilla del Naturpellet Segovia y su afición. Una comunión que, pese a registrar la peor entrada que se recuerda en mucho tiempo en el Pedro Delgado -unos 450 espectadores-, fue vital para mantener el latido por la permanencia. “¡Sí se puede!”, al unísono. Jugadores partiéndose el pecho, a pesar de llevar varios meses sin cobrar, ante un experimentado plantel con componentes como Batería, Eka, Ique, Fernández o Juanpi que venía de ganar al Barcelona. El conjunto local compitió y mantuvo sus opciones hasta el tramo final donde el protagonismo corrió a cargo de los goles de Chus, por partida doble, Iago Rodríguez, Edu y Álvaro López. De esta manera, lograron su primera victoria en casa y se desquitaron de una presión añadida que ahora se convertirá en moral para los próximos compromisos.

Comenzó el duelo y el Naturpellet cedió la posesión desde el primer momento al equipo visitante y se dedicó a ver cómo el contrincante movía el esférico. Sin claridad, pero más fijo de ideas salió el cuadro cartagenero y vertió varias ocasiones sobre el marco de Soares. A Garcimartín no le gustó el arranque de los suyos y pronto comenzó a mover el banquillo. Con la entrada de Álex Fuentes y Edu, el equipo ganó en finalización y poco a poco fue tomando dominio sobre el balón. Los cambios de André Brocanelo, con Franklin, Jesús, Juanpi e Ique en pista, no lograron mantener el control de los hombres de inicio y los de casa fueron entrando en el partido. Aun así el encuentro tuvo poco ritmo.

Regresaron a la cancha Raúl Canto, Mellado, Batería y Eka y este último estrelló un balón al palo izquierdo, que supuso la oportunidad más clara hasta el momento. A pesar de que el Cartagena volvió a recuperar la marcha perdida, el Naturpellet consiguió sujetar la contienda. Con dificultades, pero sin ser para nada inferior. Robando y saliendo a la contra empezó a volcar disparos sobre la portería de Raúl, siendo el más destacado el de Antonio Diz. De nuevo el conjunto segoviano acusó su escasa pegada en situaciones en superioridad de tres contra dos y dos contra uno.

Quedaban seis minutos para el final de la primera parte y el cuadro blanquirrojo se cargó de faltas y llegó a cometer la sexta, lo que se tradujo en un doble penalti a favor de los visitantes que Juanpi reprodujo en la madera. El desenlace del primer tiempo siguió el guión de mantener el empate para llegar con opciones al segundo. Tras el ecuador Gacimartín saltó con Raya, Álvaro, Fuentes y Diz; y Brocanelo salió con Canto, Batería, Eka y Fernández. Ambos bandos se presentaron sin intensidad, pero de forma pareja. Pudo el Naturpellet dar un paso al frente, aunque se conformó de momento. El Cartagena, por su parte, no salió metido en el partido y le costó encontrar fluidez en la creación, salvó en el uno contra uno en banda. En el costado mostró su mayor potencial, pero lejos de tutear el gol.

Cosa de contras

Los envites de los visitantes no fragmentaron a los de Segovia, sino todo lo contrario: la reposición ante las ocasiones del rival elevó la confianza de los de casa y a la contra llegaron varias jugadas de peligro. Aun así, los de Brocanelo llegaron con mayor claridad, pero la respuesta local fue a más con un Soares fino en portería y un sólido Raya en defensa. Estaba bien el Naturpellet hasta que en una contra de una contra un mal pase dejó a Batería solo ante la estampa de Soares y se inventó un gol de escuela con caño incluido al portero local (0-1). Con el tanto, los visitantes adquirieron mayor comodidad, mientras que a los segovianos les pesó en cierto modo. Sin embargo, en una contra que impulsó Buitre, Chus logró poner las tablas en el marcador picando el balón en banda ante el guardameta Raúl (1-1).

Impulsados por el gol

Fue a más el conjunto de Gacimartín con el gol y poco después Álvaro tiró de una genialidad para asistir a Iago Rodríguez en la frontal del área y el jugador gallego disparo con el alma para hacer el segundo y dar la vuelta al resultado (2-1). Brocanelo buscó la reacción saliendo de cinco, con Jesús de portero jugador, aunque el plantel se cargó de faltas y concedió un doble penalti a los locales. El Pedro Delgado alzó su voz para alentar a Chus en su disparo y fusiló a Raúl para hacer el tercero (3-1). Los gritos de “¡Segovia, Segovia!”, pese al escaso público que presentaron las gradas, se sucedieron como hacía meses que no se escuchaban. La unión entre los presentes llevó al equipo a mantenerse fuertes, mientras que el rival siguió con el sistema de cinco, y en un balón muerto Edu aprovechó para batir desde su campo y poner la tranquilidad definitiva y asentar un importante paso en aras de la permanencia (4-1). Ya casi sobre la bocina, en una situación parecida, Álvaro López puso el 5-1 de una victoria que refleja la capacidad de reposición de esta plantilla. Las lágrimas de Soares lo decían todo.