dep1_1-ramses
Agustín Cuenca (izq.), Mariano González (c.) y Ramsés, durante el encuentro ante el Adarve. / JUAN MARTÍN-G. SEGOVIANA
Publicidad

Poco menos de un año después de que la Gimnástica Segoviana festejara por todo lo alto el ascenso a Segunda División B, el club azulgrana certificó su vuelta al grupo octavo de la Tercera. Tres veces ha logrado el ascenso, y en todas ellas no ha podido lograr la permanencia, aunque con evidentes diferencias con respecto a las ocasiones anteriores, porque si en campañas pasadas el club había acumulado un importante lastre económico en su intento de mantenerse en la categoría, en esta ocasión la Segoviana no ha generado un euro más de la deuda que ya tenía. Es más, tal y como afirmó el presidente Agustín Cuenca, la entidad también habría logrado en la presente campaña reducir parte de esa deuda, tal y como se hacía constar en el presupuesto que presentó a los socios.

Sin embargo, este hecho no representa ningún consuelo para los encargados de la parcela deportiva, con Ramsés Gil a la cabeza. Un día después de consumado el descenso, al director deportivo de la Segoviana no se le había pasado el disgusto, “como creo que tampoco se le habrá pasado a nadie que sienta este club”, y no daba una trascendencia mayor al asunto económico, “aunque entiendo que es importante, pero no me rebaja el dolor el hecho de que la Segoviana haya descendido de categoría sin haber aumentado la deuda. Posiblemente con el paso de los días se puedan comenzar a ver los aspectos positivos, si los hay, de esta temporada, pero actualmente no veo ni uno”.

NO HABRÍA CAMBIADO NADA

Ramsés reconoce el trabajo que ha realizado la directiva del club “porque ha sido brutal para conseguir poner a la Segoviana donde todos creemos que se merece”, y por ello le duele más el descenso, “ya que a nivel deportivo volvemos a estar en la casilla de salida, y no hemos mejorado”.
Cuando se le pregunta al director deportivo de la Segoviana si hubiera cambiado algo en la confección del equipo, Ramsés es claro: “En absoluto habría cambiado nada. Habría hecho exactamente lo mismo, por convencimiento personal, y porque no tengo argumentos para echar nada en cara a ningún componente, ni del cuerpo técnico ni de la plantilla de jugadores”.

Pero Ramsés va un poco más allá, y deja abierta la puerta de su marcha: “A lo mejor no doy para más. Mi modelo de club y de equipo es éste, el de tratar de incorporar a los mejores jugadores de Segovia, más los refuerzos que se puedan traer con el condicionante económico que tiene este club. Nada me dice que formando un equipo con mayoría de gente de fuera hubiera cambiado algo. Ahora toca tomarse un tiempo para reposar las cosas y tomar decisiones”.

EL PRESIDENTE, CON CALMA

A Agustín Cuenca tampoco se le había pasado el disgusto del descenso, aunque con su pragmatismo habitual, señalaba que “ya sabemos cómo es esto, aunque tardaremos unos días en que se nos vaya pasando”, y sí ponía el énfasis en que, a diferencia de anteriores descensos, en esta ocasión la deuda generada había sido de cero euros, “porque vamos a pagarlo todo como estaba previsto, y hemos logrado reducir un poco más la deuda que teníamos. En otros descensos no se sabía siquiera si iba a haber club al año siguiente. En esta ocasión sí podemos decir que saldremos adelante, y que haremos una plantilla para tratar de recuperar la Segunda B cuanto antes”.

Para el presidente de la Segoviana, la clave del descenso estuvo “en las primeras jornadas de la competición, en la que pagamos la novatada y sumamos muchos partidos sin conocer la victoria. Esto nos llevó a tener mucha presión para salir de los puestos de abajo, y a plantear prácticamente todos los partidos al ataque, exponiendo mucho, algo de lo que se aprovecharon nuestros rivales. En la segunda vuelta creo que se hicieron bien las cosas, al menos en la mayoría de los partidos de casa, aunque fuera de La Albuera nos faltó algo de experiencia para sacar adelante algunos encuentros. Tardamos en entender lo que era esta categoría, y creo que eso es lo que nos ha acabado pesando”.

La plantilla de la Segoviana cerrará la temporada esta semana con una cena, y será a partir de la próxima cuando se comience a perfilar el futuro del equipo, que Agustín confía en poder dejar de nuevo en las manos de Ramsés, aunque entiende que “todos debemos tomarnos un tiempo de reflexión. Sabemos que el fútbol no se para, pero hay que tomar decisiones, y eso no se puede hacer en caliente”.

Compartir