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Un par de días después de certificar el descenso a Segunda División, y con la serenidad que pone la distancia, pero todavía sin restar un ápice de tristeza, el entrenador del Naturpellet Segovia Futsal, Diego Gacimartín, se hace la misma pregunta que el vestuario segoviano, y muchos de amantes del fútbol sala con los que el técnico ha tenido la oportunidad de compartir impresiones. ¿Qué habría sucedido con el equipo si la temporada no hubiera tenido tantos avatares?

Diego lo tiene claro, “porque si bien es cierto que hablamos de especular, tengo la sensación de que sí habríamos podido salvar la categoría. Yo solo pedía normalidad, pero no solo a nivel de estructura de club, sino también con otros temas, como el inicio de temporada tan difícil que tuvimos sin poder entrenar ni jugar en nuestra cancha durante tanto tiempo”, y el hecho de perder jugadores por el camino, como Álvaro Quevedo, o Nico Rolón.

CUATRO MESES… O MÁS

Pero no cabe duda que los problemas económicos que han llevado a la plantilla a no cobrar desde hace cuatro meses (y al cuerpo técnico desde hace bastante más tiempo) son los que pusieron el nombre de Segovia de nuevo en el panorama nacional, aunque no por nada bueno. “Nadie sabe lo que hemos vivido en el vestuario, lo que han llorado algunos jugadores porque no tenían dinero, y lo que hemos tenido que trabajar con ellos para convencerles de que tenían que salir adelante para poder tener una oportunidad en el futuro”.

El trabajo que se hizo fue tan bueno que el equipo se ganó el derecho a depender de sí mismo para lograr la permanencia en la última jornada de liga, y de recibir el reconocimiento del sala español, “porque han sido infinidad las felicitaciones que hemos recibido. Es reconfortante, y agradezco cada una de ellas, pero al final no lo hemos conseguido, y pese a que estoy orgulloso y satisfecho del trabajo y el compromiso que ha mostrado la plantilla, me siento responsable por ese descenso”, afirma el técnico.

¿HUBO ENGAÑO?

Aunque las palabras son muy llamativas, lo son bastante más los hechos, y estos son tozudos a la hora de hablar de las deudas que acumula el club, no solo con plantilla y cuerpo técnico, sino con proveedores, lo que lleva a preguntar al entrenador si considera que Álvaro Fernández, presidente del Segovia Futsal hasta que se marchó fuera de España para continuar con su vida laboral, le ha engañado. Diego mide bien sus palabras: “Si lo que nos están contando es cierto, y eso hay que demostrarlo primero, está claro que nos ha engañado. Yo sé lo que se ha dicho a la plantilla y lo que se me ha dicho a mí, y aseguro que no se ha cumplido lo que se nos ha dicho. ¿Denuncias? En mi caso, soy una persona paciente… pero la paciencia siempre tiene un límite”, que en este caso apunta al 30 de junio. “El tiempo pone a cada uno en su sitio, y yo no quiero denunciar, sino llegar a un acuerdo con el club. Está claro que lucharé por lo que es mío, pero quiero acabar bien”.

RESPONSABILIDADES

Gacimartín continúa: “Álvaro fue el impulsor de este club, el que consiguió que el sala de élite no desapareciera de Segovia, y eso hay que valorarlo también. Ahora, que no podíamos estar en Primera División es algo evidente, y ahora hay que ver qué responsabilidades hay que asumir, y valorar las posibilidades de que esto continúe. Si no se puede, hay que decirlo claro, y lo que me gustaría es que, si todo lo que se está contando acerca de los números del club es cierto, que saliera a la luz. Pero no se puede olvidar que hay que cerrar la temporada, saldar primero la deuda con jugadores y cuerpo técnico, y posteriormente con los acreedores”.

Pepe Herrero, presidente del Segovia Futsal desde la marcha de Álvaro Fernández, se ha mostrado muy cercano a la plantilla, “y estuvo con nosotros en todo momento, hablando las cosas. No sé si quiere continuar con el proyecto, o si quiere dejarlo, pero nos está respaldando, y está tratando de reestructurar el club. Sabemos que el resto de los directivos, (que están en funciones desde diciembre) quieren dejarlo, pero de él no lo sé. Tengo la esperanza de que el club pueda continuar, pero es evidente que tiene que haber muchos cambios, y me apenaría que por segunda vez desapareciera el fútbol sala de élite en Segovia, pero hay que ser consecuente”.

Como todos los miembros del equipo, Diego Gacimartín expresa su deseo de desconectar, «porque lo necesito”. Pero ello no le impide asegurar que “si hay club para la próxima temporada, y existe un proyecto viable, yo estoy dispuesto a sentarme a hablar de mi continuidad para la próxima temporada”.