Álex Fuentes intenta superar en la carrera a Álvaro Quevedo, en el encuentro de la campaña anterior. / KAMARERO
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Vaya por delante que las personas que se ganan el dinero con el sudor de su frente, tienen todo el derecho del mundo a gastárselo en lo que les da la real gana. Durante muchos años, cuando el Caja Segovia daba espectáculo en las canchas, y ganaba títulos, o estaba cerca de conseguirlos, esas personas apostaban por gastarse su dinero comprando una entrada para ver el mejor fútbol sala del mundo en el Pedro Delgado. Pero, poco a poco, esas mismas personas que en número de 2.000 poblaban las gradas del pabellón, fueron eligiendo otras alternativas, porque a todos nos atraen los equipos que ganan, no los que se quedan cerca, o directamente pelean por no descender.

Ahora, Segovia está muy cerca de perder uno de los pocos espectáculos quincenales que podían sacar a las personas de sus domicilios. Mañana sábado, a las seis y media de la tarde, el Naturpellet disputará el último partido de la temporada en el Pedro Delgado, y que si no lo remedia un milagro económico, será el último de la historia del club en la élite, más allá de que el grupo de jugadores que dirige Diego Gacimartín haga la ‘machada’ de lograr la permanencia, en lo que sería una elegía a la profesionalidad de un colectivo que vino a Segovia a hacer un trabajo por el que no cobra desde hace meses.

EL RESPETO A LA HISTORIA

No hay un solo representante de fútbol sala de élite que no tenga un respeto reverencial por todo lo que ha representado para este deporte el pabellón Pedro Delgado, por el que han pisado todos los jugadores, españoles y extranjeros, que han sido historia de este deporte a lo largo de más de tres décadas. Julio, Lorente, Kike, Paulo Roberto, Eremenko, Falcao, Manoel Tobías, Choco, Lenisio, Vinicius… más todos los del Caja Segovia, y aquellos a los que la memoria no alcanza, y que han llenado minutos de tertulia hablando del fútbol sala, y que han elevado el municipal segoviano a la categoría de ‘catedral’ de este deporte.

Por ello que el hecho de que el último partido de la temporada (y puede que de algo más de tiempo) se juegue contra el Osasuna Magna no deja de ser un guiño del destino, porque más allá de los tres grandes, el antiguo Xota es el equipo que más simpatías arrastra en Segovia. Un club que, siempre dentro de sus posibilidades, se ha movido entre los mejores, con un entrenador respetadísimo dentro del gremio como es Imanol Arregui, más un plantel muy compensado, que juega extraordinariamente bien al fútbol sala, y que en el municipal ha realizado partidos que han dignificado este deporte que siempre parece cosa de tres, pero que afortunadamente es de muchos más.

Osasuna se juega terminar la campaña en la tercera posición, superando al Movistar Inter, cerrando una gran liga regular

El Osasuna, que pelea por acabar la liga regular en la tercera posición adelantando al Inter, juega mañana frente a un Naturpellet que ha puesto el orgullo por delante en un tramo final de liga en el que lo más sencillo hubiera sido dejarse ir. El Pedro Delgado recibirá mañana el último partido de la élite de de un deporte que a Segovia le viene como anillo al dedo. Y los aficionados, que tienen todo el derecho del mundo a gastarse el dinero en lo que les dé la real gana, tendrán una última oportunidad de disfrutarlo.