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Era un resultado que entraba en el bombo, que no azar, de ElPozo Murcia cuando se enfrenta a un equipo de la zona baja. Un candidato a los títulos, por historia y por presupuesto, pasó por encima a un conjunto que lucha por la salvación y contra un carrusel de circunstancias extradeportivas que están interviniendo en los asuntos de la cancha. Toda derrota es difícil de encajar, pero el 1-8 que recibió el Naturpellet dejó una sensación de preocupación más allá de la goleada; y es que la situación que rodea al club está influyendo en el rendimiento de los jugadores y el cuerpo técnico.
Así se vio en el choque que tuvo lugar en el Pedro Delgado que, tras aguantar la primera parte (0-2), el equipo de Diego Gacimartín quiso mantenerse dentro del encuentro después del ecuador, aunque la pegada murciana, alentada con la arenga del entrenador Diego Giustozzi en el descanso, terminó siendo determinante. Cuatro goles en los tres primeros minutos dejaron noqueados a los segovianos. Lejos de plantear una reacción ante la envergadura del adversario, la sensación que quedó fue de abatimiento viendo que su objetivo de la permanencia ahora dista en cinco puntos -al empatar Valdepeñas-.

La plantilla se encomienda al trabajo, que teniendo en cuenta las circunstancias es irreprochable, en una temporada difícil en todos los sentidos. Ahora el mejor bálsamo es el descanso que tendrá el próximo fin de semana, al celebrarse la Copa de España, para recuperarse anímicamente con vistas al duelo programado en casa contra el Cartagena, en una cita en la que el pabellón confía en presentar una mejor entrada a los 850 espectadores que se acercaron esta tarde-si Segovia quiere continuar en Primera-.

Gacimartín tomó parte con Alberto, bajo palos, Chus, Antonio Diz, Álvaro López y Nico Rolón, que volvió así a la titularidad aparentemente recuperado. Giustozzi, por su parte, se presentó en Segovia con el portero Fede y los componentes de campo Fernando, Fer Drasler, Pito y Álex Yepes. Sereno y tranquilo salió el cuadro visitante tomando el control en la iniciativa, mientras que al plantel segoviano le faltó intensidad para sujetar las primeras acometidas del rival. Les faltó acople y Yepes pronto fabricó una jugada de alto calibre para dejar clavado en el suelo al guardameta Alberto y ceder el balón en boca de gol a su compañero Pito. Con el 0-1, llegaron las primeras rotaciones. Raya, Álex Fuentes, Julio Miguel y Buitre frente a Álex García, Valerio, Matteus y Miguelín. La dinámica fue la misma: acorazado local a media cancha ante el dominio murciano. Espesos de ideas y sin llegada los de casa. Se consumieron los diez primeros minutos y no se contabilizó ninguna acción por parte del portero visitante Fede. ElPozo siguió firme, aún sin mostrar su versión más vertiginosa.

Con la lección aprendida del encuentro de la primera vuelta, no bajó el ritmo y se mantuvo constante. Presión alta, aunque a la hora de finalizar la faltó determinación. Gacimartín, por su parte, movió banquillo repetidas veces, sin cargar en exceso a sus jugadores, con el objetivo de llegar con opciones al final del choque. Intermitencia de movimientos en el quinteto mientras la primera parte llegaba a su desenlace. Escasas alternativas tácticas, pero con un planteamiento que, de momento, le daba opciones a los puntos.

Se animó el Naturpellet con una volea a la media vuelta de Fuentes, que sorprendió a la mayoría menos a Fede, que firmó una meritoria intervención con el pie para despejar al palo. A partir de ese momento, entraron más en el perímetro rival y dejaron a un lado la presión. Sin embargo, al quedar más roto el choque, Álex García recibió de espaldas y tiró de individualidad para superar a Chus y hacer el segundo gol.

Ya en el segundo tiempo, Giustozzi salió con la versión todoterreno: Alberto García, Pito, Miguelín, Yepes; mientras que el quinteto de Segovia -el mismo que el del inicio- simplemente no llegó. En la primera jugada Miguelín enfiló el carril izquierdo para sacarse un latigazo que terminó dando la comodidad definitiva a ElPozo en el marcador para hacer el tercero. La intensidad de los visitantes fue a más y aprovechó el bajón anímico de los segovianos para hacer daño con jugadas al segundo palo donde Yepes y Alberto García encontraron rédito para elevar la ventaja en 5-0. Los tres goles en apenas dos minutos disecaron las opciones de los locales y, más allá de dar por perdido el partido, evidenciaron una flaqueza preocupante.

Los de Murcia no redujeron su ahínco y Pito materializó el sexto. Con la media docena, Gacimartín introdujo a Álvaro López como portero-jugador con la intención de detener el domino murciano. Una vez frenada la insistencia del contrincante, la situación empeoró para el Naturpellet al ser expulsado, Nico Rolón, por doble amonestación, y al resultar lesionado Alberto. Con la contienda muerta ya para los de casa, los hombres de Giustozzi hicieron el séptimo a través de Drasler; y poco después Buitre firmó el tanto de la honra (1-7). Todavía hubo tiempo para uno más a cuenta de Darío, que aprovechó un fallo local como consecuencia del sistema de portero-jugador.