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Álvaro, Andrés y Agus impiden que el pivote del Palma del Río logre lanzar desde los seis metros sobre la portería de Yeray. / AMADOR MARUGÁN
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El Viveros Herol Nava logró una victoria de mucha calidad en el pabellón El Pandero de Palma del Río, donde no van a ganar muchos equipos, dando ese paso adelante que pedía su entrenador, metido siempre en el encuentro, y aprovechando los últimos minutos del choque para asentar su diferencia favorable ante un oponente que no pudo aguantar el ritmo.

Dani Gordo había avisado en la previa del encuentro que la clave iba a residir en lo fuerte que su equipo podía defender el ataque de un oponente siempre efectivo en su cancha, como demostró en los primeros minutos, cuando estableció las primeras diferencias, que no se marcharon más allá de los dos goles. En las porterías, tanto Yeray como Ignasi Admella elevaban sus porcentajes, de tal manera que durante más de cinco minutos ni los cordobeses lograron subir su renta a los tres tantos, ni los segovianos rebajarla.

La dupla que formaron Agus Casado y Carlos Villagrán sujetó al equipo en los momentos complicados de la primera parte, como también lo hizo el 6:0 defensivo, que trabajó de firme para que los locales no lograran lanzar con comodidad. Incluso en los momentos de inferioridad el Viveros Herol tuvo controlado el partido, aunque una oleada final del cuadro cordobés le llevara a remontar el marcador, con un postrero gol desde los siete metros de Yoel Moreno, con exclusión para Andrés Alonso.

PORTERAZOS, OTRA VEZ

Pero los detalles parecían jugar en favor del equipo de Nava de la Asunción, sobre todo por el hecho de que José Antonio Consuegra, sin duda el motor del Palma del Río, acumulaba su segunda exclusión antes del descanso, y a poco que el equipo consiguiera ser más efectivo en el primer pase a la hora de ejecutar el contragolpe, ya que la defensa conseguía robar balones con una cierta habitualidad, el signo del partido podía cambiar, aunque tocaba aguantar la inferioridad en los primeros compases del segundo tiempo.

Y a pesar de que los de casa consiguieron volver a los dos goles de renta, de nuevo los naveros demostraron que no son un conjunto que se vaya con facilidad de los partidos. Oleg Kisselev tuvo buenos minutos defensivos, y amenazó en ataque lo suficiente como para atraer a la defensa y liberar a sus compañeros. Todo eso… más Yeray, algo que ya de habitual ha dejado de ser noticia, aunque siga siendo un hecho extraordinario. Durante varios minutos las actuaciones de Yeray, y de Admella, fueron dignas del aplauso de los aficionados.

Los porteros obligaban a los lanzadores a precisar mucho más sus lanzamientos, y conseguir un gol parecía tarea imposible durante varios tramos de este segundo tiempo. Por ello cuando el Palma del Río logró de nuevo dos goles de renta, pareció llegar el peor momento para los visitantes. Pero Carlos Villagrán, que se había encontrado con Admella en sus dos lanzamientos anteriores, lo intentó en una tercera oportunidad para reducir la brecha, y Paco Bernabéu sorprendió a la defensa con su acción individual para empatar de nuevo el choque, y Kisselev puso el 16-17 culminando una contra después de que Consuegra fallase la suya.

UN DEMOLEDOR TRAMO FINAL

Nicolo puso los dos goles de renta desde los siete metros, en el primer aviso serio del Viveros Herol, que fue contestado rápidamente por el Palma del Río pese a encontrarse en inferioridad por la exclusión de Povedano. Admella sujetaba a su equipo con dos intervenciones consecutivas, incluyendo un siete metros a Nicolo, y la individual sobre Agus Casado frenaba al lateral navero, pero la personalidad que mostraron los segovianos en el tramo final del choque fue espectacular.

Un error de Eloy Krook con 18-19 en el electrónico fue el inicio del fin para el Palma del Río, porque Carlos Villagrán puso el balón en la escuadra con un lanzamiento en apoyo para poner los dos goles de diferencia, y obligar a Víctor Montesinos a pedir un tiempo muerto tratando de dar oxígeno a sus hombres, sin conseguirlo, porque el esfuerzo había sido grande, y las rotaciones en el equipo de casa no habían podido dar el descanso suficiente.

Las ideas ofensivas en el conjunto cordobés fueron anuladas de manera extraordinaria por la defensa navera, forzando hasta dos faltas en ataque que le dieron al Viveros Herol la opción de elevar la diferencia hasta una distancia insalvable cuando al choque le restaban cinco minutos. Bruno culminó la primera tras una gran acción colectiva. Paco Bernabéu aprovechó la segunda, y aunque el doble pivote local redujo las distancias, el cuadro visitante (y Yeray) tiraron de veteranía para cerrar una victoria que le coloca en el puesto de ascenso directo a Liga Asobal. El paso adelante hizo subir un peldaño al Viveros Herol Nava.