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Cristian Postigo agarra a Agustín en el intento de lanzamiento del jugador navero durante la segunda parte del partido que jugó el equipo segoviano frente al cántabro . / AMADOR MARUGÁN
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Como si de una partida de póker se tratara, Viveros Herol Nava y Autos Gomas Sinfín no enseñaron todas sus cartas en el encuentro que ambos conjuntos disputaron en el frontón de Nava de la Asunción, y que terminó con la victoria segoviana por 33-30, un triunfo que (unido a la derrota de Los Dólmenes en Palma del Río) pone a los de Dani Gordo a dos puntos de la segunda plaza a falta de un par de jornadas para el final de la competición. El equipo segoviano, que ya es matemáticamente tercero de la División de Honor Plata, aún podría terminar la liga regular en la segunda posición, y organizar la fase de ascenso, algo que, teniendo en cuenta la fortaleza que está mostrando en sus partidos como local, sería toda una ventaja.

Antes del partido, naveros y cántabros eran conscientes de que existen muchas opciones de que vuelvan a verse las caras, y por ello ni Dani Gordo ni Rodrigo Reñones pusieron toda la carne en el asador en un encuentro que no estuvo carente de intensidad, pero ésta no se mostró en el grado superlativo que sí se verá en la fase de ascenso, cuando las pequeñas sobrecargas no sean obstáculo para saltar a la cancha, porque no haya en juego dos puntos, sino la Liga Asobal.

De entrada, el técnico navero dio paso a Ernesto en la portería, algo lógico ya que conoce perfectamente a los que fueron sus compañeros en pasadas campañas, dando la titularidad a Álex Tello en el lateral izquierdo, necesitado como está de que en esa primera línea sumen todos los jugadores posibles. Pero no fue Tello el protagonista de los primeros minutos de juego, sino Antonio Llopis, que marcó cuatro de los cinco primeros goles de su equipo, que tomó las primeras distancias en el marcador aprovechando la primera exclusión de Calderón en el ataque segoviano que abría el partido, y que en el lado visitante el pivote José Manuel Lon se sentaba en el banquillo por un problema muscular.

MÁS ROTACIONES

Pero bastó con que Nava se viera con un jugador menos por la exclusión de Carlos Villagrán, y que el Sinfín pusiera más piernas en defensa, para que las diferencias rápidamente se quedaran en nada, pasando el conjunto de Cantabria a liderar el marcador con Blázquez machacando una y otra vez la portería local al contragolpe. Tocaba rotar, y la entrada a la cancha de Toma, de Agustín y de Filip contribuyó a elevar el nivel del Viveros Herol, con rápidas salidas de los centrales a los lanzadores visitantes y buenas ayudas sobre el pivote, aunque eso dejara algún que otro espacio en los costados. El equipo de casa pasó a controlar el partido desde la defensa, lanzando a Isma a la contra frente a una ofensiva cántabra algo más atascada durante algunos minutos, si bien es cierto que tras volver a ceder el mando del partido al Balonmano Nava, se mantuvo durante toda la primera parte dentro del choque, con opciones de alcanzar el empate antes del descanso, aunque una intervención de Ernesto y un ataque rápido bien llevado hasta el extremo dio a Isma la opción de por el 16-14 en el marcador al finalizar unos primeros treinta minutos muy vistosos para el espectador, aunque quizá no tanto para los entrenadores, porque ni el de Nava está acostumbrado a recibir catorce goles en la primera parte, ni desde luego el de Sinfín a encajar dieciséis.

UN REINICIO DEMOLEDOR

Pero el inicio del segundo tiempo fue demoledor para el Sinfín, en algunos momentos más pendiente de las decisiones de una pareja arbitral ciertamente desconcertante, que de atacar con verdadera decisión el marco de Ernesto. Así, con Agustín ejerciendo de estilete, el Viveros Herol Nava dobló su ventaja hasta los cuatro goles en un santiamén, y se puso en disposición de romper el partido poco más tarde, con el 21-16 a los cinco minutos de la reanudación.

Poco tardó Rodrigo Reñones en reaccionar con un cambio de defensa pasando a 5:1 con Postigo en el avanzado. Pero el cambio defensivo tuvo un resultado ciertamente irregular, porque tan pronto el equipo de casa enlazaba un par de ataques con lanzamientos muy claros, como el Sinfín lograba recuperar la bola, aunque sin conseguir pillar descolocada a la defensa navera. Así, a poco menos de quince minutos para el final, Filip Martins ponía la diferencia por primera vez en siete goles.

Fue la entrada de Carvajal en la dirección del juego del Sinfín la que dinamizó el juego ofensivo del conjunto visitante, que si por momentos encontró a Pla en sus lanzamientos, en el tramo final del choque apeló a la derecha de Kasumovic para tratar de reducir las distancias. Además, la primera línea segoviana pasó por un momento de mucho desacierto, con varios ataques perdidos sin lanzar a portería, que llevaron a encajar un parcial de 0-3 que aún pudo ser peor, antes de que Alberto García cortara la sangría con un gol de mucha habilidad ante un Jorge Villamarín que no mejoró la actuación que había tenido Samu Ibáñez en el primer tiempo.

Ese tanto local, más la exclusión de Cristian Postigo, dejó expedito el camino de la victoria para el Viveros Herol, que ya fue inapelable con la tercera exclusión para José Antonio Calderón. Sobró algún pique que otro, alguna mirada de más, y alguna protesta, pero al final primó la deportividad, porque tanto Balonmano Nava como Gomas Sinfín saben que la pelea de verdad, esa en la que no habrá más rotaciones que las estrictamente necesarias, tendrá lugar dentro de cuatro semanas.

Dani gordo: «Ya nos tocaba tener una jornada buena después de todas las malas que hemos tenido. Que puedan sumar otros jugadores ofrece más posibilidades y da descansos»