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De forma abrupta, como sucede siempre que la suerte en el play off da la espalda, la Gimnástica Segoviana puso fin a la temporada, en la que deportivamente el equipo se situó un peldaño por debajo de las altas expectativas que se había puesto al inicio de la temporada, y en el apartado económico y social el club continúa dando pasos adelante, terminando con una deuda histórica que llegó a superar los 300.000 euros no hace tanto tiempo.

En el aspecto estrictamente deportivo, la marcha de Abraham García tras el descenso del equipo a la Tercera División dejó abierto el abanico de entrenadores, aunque Ramsés lo tuvo claro, y mantuvo la línea de continuidad que marcó uno de los mejores entrenadores que ha tenido la Gimnástica Segoviana, dando la responsabilidad del banquillo a Manu González, que debutaba en estas lides después de haber hecho el ‘máster’ como ayudante de Abraham en la Segunda B.

EL CUERPO TÉCNICO, Y LAS LESIONES

Acompañado por Ramsés en el cuerpo técnico, Manu quiso dotar al equipo de una versatilidad que quizá no tenía en campañas anteriores, aún a riesgo de cambiar las señas de identidad de un equipo que en años anteriores destacaba por su juego combinativo, y que en la presente temporada lo hizo por buscar el fútbol más directo. Los resultados en la liga fueron prácticamente los mismos que usando el juego de toque en lo que a puntos se refiere, que es lo que se busca, aunque el espectáculo se resintiera en no pocos encuentros, quizá porque la plantilla se dejaba ir con el marcador a favor.

Ya en la fase de ascenso, a la que se llegó desde la segunda plaza en dura competencia con Zamora y Arandina por el liderato, el cuerpo técnico echó de menos sobremanera la presencia de los tres jugadores más diferenciales que cuenta en el centro del campo, aunque en ningún momento puso este hecho como excusa. Álex Conde hizo una buena primera vuelta, pero desde su lesión en Tordesillas no volvió a ser el mismo, Asier Arranz le pasó lo mismo desde que cayó lesionado con el Ávila, y Dani Calleja sufrió una inoportuna lesión muscular que le dejó fuera del duelo ante el Villarrobledo, donde más se echó en falta a un jugador entre líneas.

Aunque en ningún caso el equipo mereció perder el partido de vuelta de las semifinales del play off, la apuesta por la veteranía en el encuentro frente al Villarrobledo en La Albuera, y el hecho de fijarse más en anular las indudables virtudes del rival antes que en potenciar las propias llevó a la Segoviana a caer eliminada, dejando un poso de decepción en una temporada que descubrió a jugadores de futuro (y de presente) más que interesantes para el conjunto gimnástico.

LA CANTERA

Dos nombres propios sobresalen sobre el resto en lo que a futbolistas de cantera se refiere. Juan de la Mata es ya una realidad en el centro del campo gimnástico, y Diego Gómez (salvando el inexplicable olvido en el que ha caído desde hace dos meses) ha sido un jugador más que aprovechable en ataque. Elías y Dani Abad han tenido una presencia más testimonial, algo que debería cambiar la próxima temporada si se quedaran en el club, y lo mismo sucede con Christian bajo los palos, aunque el buen nivel general de Facundo le ha cerrado la puerta en la presente campaña.

EL RETO, MANTENER LO QUE SE TIENE

Mantener en la plantilla a los jugadores que han marcado la diferencia en la presente temporada pasa ahora a ser uno de los objetivos preferentes de la dirección deportiva de cara a la próxima campaña. Y es que los ojeadores de no pocos equipos de categorías superiores, con preferencia por el Alavés, que en varias ocasiones se ha presentado en el campo de La Albuera, auguran alguna que otra oferta para jugadores como Juan de la Mata o Diego Gómez, cuya juventud es todo un aval para integrar a los equipos de cantera de los clubes de Primera y Segunda División. Y no hay que olvidar que Javi Marcos ha cuajado un gran final de campaña.

Tampoco sería de extrañar que Mika y Agus Alonso tuvieran ofertas económicamente más importantes que las de la Segoviana para abandonar la disciplina azulgrana. La actuación del cántabro a lo largo de al temporada ha sido más que destacada, y la del zaragozano tras la recuperación de la rotura del cruzado ha sido espectacular.

Además, hay otro frente abierto para la Segoviana, que no es otro que el de la renovación de Anel, que con 40 años sigue siendo imprescindible en el centro de la defensa. No le faltará trabajo a la dirección deportiva que, como siempre desde que Ramsés ocupa el cargo, dará un margen de tiempo a la plantilla para que descanse antes de iniciar las conversaciones.