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Un Naturpellet Segovia plagado de ausencias, por lesiones y por otras ‘cosas’, no pudo pasar del empate a dos goles ante el O Parrulo Ferrol en un partido de alternativas, en el que mientras todo fue ‘normal’ el equipo segoviano controló a su oponente, pero cuando empezaron a pesar las bajas, las de las lesiones y las ‘otras’, el cuadro gallego se metió de lleno en el partido, demostrando que es más plantel que el que su clasificación refleja.

Al Naturpellet le pasó de todo en los primeros minutos del partido, en los que comenzó mandando a un oponente que esperaba en media cancha, y que se defendía con cierta soltura con el balón en juego, pero que pasaba por tremendas dificultades en la defensa de los balones parados, ya que su pasividad en los saques de esquina permitió a los locales rematar todos los balones desde doce metros. En uno de ellos, Alvarito, con la involuntaria ayuda de un defensor, clavó su lanzamiento en la escuadra de la portería de Illi.

Las cosas se le ponían bien al conjunto segoviano, pero como quiera que en la casa del pobre las alegrías duran bastante poco, el propio Alvarito se tenía que retirar del partido poco más tarde por un pinchazo/rotura en su aductor derecho, que le dejó literalmente fuera de combate. Aunque el segoviano quiso probar poco después, era imposible seguir con esa lesión.

La lesión de Alvarito, y la expulsión de Javi Alonso terminaron condicionando el partido para el equipo segoviano

Además, Borja también se resentía de su aductor, y el que verdaderamente se resintió fue el Naturpellet, que comenzó a sentir el aliento del O Parrulo tanto en la presión como en la defensa de la portería de Cidao, que tuvo que multiplicarse en dos minutos para despejar varios lanzamientos extraordinariamente peligrosos de los jugadores gallegos, que terminaron encontrando el premio del empate cuando, tras una mala salida del balón con pérdida en cancha propia, Raya superaba al portero del Naturpellet para poner en el marcador el 1-1.

Hubo reacción del cuadro local, lógica teniendo en cuenta lo que se jugaba, pero también encomiable si se valoraban las rotaciones, porque sin Alex Fuentes, sin Sergio y sin Alvarito, y con Borja ‘más o menos’ la empresa pintaba más a defender en cancha propia guardando fuerzas. Pero Javi Alonso y Juanfran lideraron al equipo en la faceta ofensiva, obligando al portero Illi a ser el jugador más destacado de su equipo en el primer tiempo, con intervenciones de mérito, sobre todo una en la que logró en dos ocasiones despejar los remates de Javi Alonso, y segundo de ellos con la colaboración del larguero.

Esos buenos minutos locales consiguieron volver a minimizar al O Parrulo en su ataque, pero el marcador terminó señalando el 1-1 con el que se llegó al descanso.

Un horrible recital

El inicio de la segunda parte estuvo marcado por un error arbitral, que propició otra serie de errores de los asturianos Gallo y Velasco, que la ‘liaron parda’ al expulsar a Javi Alonso en una acción en la que Illi fue de todo menos deportivo, dejando al Naturpellet sin su jugador más ofensivo, y dos minutos con uno menos, un hecho que aprovechó el O Parrulo para ponerse por delante.

Las ausencias en el equipo segoviano ya eran cuatro en lugar de tres, pero el Naturpellet se rebeló de nuevo contra su destino, y en tres minutos rabiosos logró por medio de Edu empatar de nuevo el partido, que entró en los diez últimos minutos con 2-2 en el electrónico, la grada encendida contra unos árbitros que ya no quisieron ver nada para no liarla más, y un equipo gallego que quería su primera victoria, pero sin saber exactamente cómo lograrla.

Sí lo tuvo claro Diego Gacimartín, que a poco menos de tres minutos del final puso portero-jugador. El equipo local estaba físicamente ‘muerto’, pero había que intentar marcar un gol. Pero estuvo más cerca el 2-3 del O Parrulo, después de que Illi estrellara un balón en el palo desde su propio área. Al final pudo más el cansancio que las ganas.