Los malos principios

Dos pésimas puestas en escena de la Segoviana ante el Majadahonda dejan a los azulgranas sin opciones en el Cerro del Espino.

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Los jugadores de la Gimnástica Segoviana Fernán Ferreiroa y Kike se lamentan de una ocasión frente al Rayo Majadahonda. / KAMARERO
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La Gimnástica Segoviana dio un paso atrás en sus aspiraciones a lograr la permanencia en la Segunda División B, al perder con justicia en el Cerro del Espino frente a un Rayo Majadahonda que se puso el encuentro de cara muy pronto, y que mostró sus poderes al contragolpe para sumar una victoria que le coloca como primero de la clasificación, desbancando al Fuenlabrada después de muchas jornadas.

Al equipo de Abraham García le sucedió en Majadahonda lo mismo que, dos semanas antes, le había pasado en Ferrol, ya que una pésima puesta en escena del conjunto azulgrana le colocó rápidamente en desventaja en el marcador, cuando apenas superado el primer minuto de partido, Coto ponía un balón al área que el segoviano Jorge de Frutos, brillando en las filas del líder de la Liga, aprovechaba para colocar el 1-0.
El cuadro gimnástico había salido al campo con el mismo sistema de juego que empleó para doblegar al Castilla, con Javi Marcos, Álex y Anel como tripleta de centrales tratando de que Asier y Rubén avanzaran metros, pero no tardó en verse que el sistema era poco efectivo ante la tremenda velocidad que imprimían en sus acciones los jugadores locales, que entraban con una exagerada facilidad en cuanto recuperaban la pelota en el centro del campo.

Dani Pichín y Jorge de Frutos fueron una auténtica pesadilla para la defensa de la Segoviana, que poco después de superado el primer cuarto de hora de encuentro encajó el segundo tanto, después de que Pichín superara a Facundo tras recibir el balón en una posición que desde las filas visitantes se interpretó como fuera de juego. El colegiado catalán Sauleda Torrent dejó seguir el juego a instancias de su asistente, aunque la acción pareció clara.

EL SEGUNDO SIENTA PEOR

Si el primer gol sucedió tan pronto que al equipo visitante no le dio tiempo a que le cayera mal, el segundo tanto del Rayo Majadahonda sí que fue un tremendo mazazo para la Segoviana, que durante cerca de un cuarto de hora estuvo noqueada sobre el campo, en malas condiciones por culpa de la lluvia, y sin poder aprovechar tampoco que el fuerte viento que soplaba en Madrid, lo hacía en la dirección a la portería local en los primeros cuarenta y cinco minutos. De esta manera, los locales amenazaban a la contra una y otra vez, hasta que Jorge de Frutos hacía doblete en el minuto 28, amenazando a la Segoviana con una fuerte goleada, un hecho que podría perjudicar ya no sólo en el aspecto moral, sino también a efectos de empate a puntos en el que se tuvieran que usar los averages para desempatar.
La Segoviana necesitaba un par de acciones que le hicieran reaccionar, y superada la primera media hora de partido lo consiguió. Agus Alonso recibió un gran balón de Domingo, y batió a Basilio para colocar el 3-1. Poco después, Abraham sacaba el campo a Álex y colocaba a Kike, pasando a defensa de cuatro, pero buscando reforzar algo más el ataque y obligar a los interiores del Majadahonda a retrasar algo más su posición, evitando los contragolpes en superioridad. No le salió del todo mal la idea al técnico, ya que Anel hacía lucirse a Basilio rematando con fuerza un lanzamiento de falta, que obligó al portero local a realizar una intervención de mucho mérito evitando el 3-2. En la otra portería, Facundo veía cómo el palo evitaba que Dani Pichín colocara el cuarto para los madrileños antes del descanso.

OTRA MALA SALIDA

La Segoviana había pagado caro su mala salida al campo en la primera parte. Pero, no contentos con ello, los de Abraham reptirieron en la segunda, con otra pésima puesta en escena que volvió a ser castigada sin pieda por el Majadahonda, cuando Dani Pichín acertaba con la meta segoviana para colocar el 4-1 a los tres minutos de la reanudación.

Era prácticamente imposible que la Segoviana pudiera sobreponerse al golpe, así que la apuesta azulgrana fue la de ir poco a poco consiguiendo objetivos pequeños, como controlar el centro del campo, algo que fue consiguiendo gracias al trabajo de Quino, que salió por Domingo tras el descanso, y de generar algo de peligro sobre el marco de Basilio, que encajó el segundo tanto después de que Dani Calleja habilitara a Quino para que éste redujera las distancias.

Se adentró entonces el partido en una suerte de toma y daca en la que tan pronto el balón rondaba el área de Facundo, que tuvo que emplearse a fondo en un par de acciones para evitar el quinto gol local, como en la de Basilio, que tuvo la suerte de cara cuando, a diez minutos para la conclusión, Borja Blaza estrelló un lanzamiento en el larguero que bien pudo haberse convertido en el 4-3 que hubiera puesto el encuentro en un puño. No fue así, y el Rayo Majadahonda controló con solvencia en el tramo final para terminar infligiendo una derrota a la Segoviana, que pagó un peaje caro (y lógico) por su mala salida al campo, tanto en la primera como en la segunda parte. La Segunda B aprovecha todos los regalos.