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Agustín Casado se dispone a culminar una acción de contragolpe sobre la portería de Jorge Martínez en un momento del encuentro que disputaron el Viveros Herol Nava y el Covadonga. / AMADOR MARUGÁN
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El Viveros Herol Nava afrontaba el primer encuentro después del parón con las lógicas reservas de quien acumula tres semanas sin jugar un partido de competición, y prudente hasta el exceso con el rival que tenía enfrente, un Covadonga que había sumado ocho puntos de los últimos diez en juego, pero al que la inactividad le pesó mucho más de lo esperado. El partido, que se preveía complicado, tuvo un cierto momento de intranquilidad mediado el segundo tiempo… y nada más, en buena medida porque el equipo segoviano dejó sentenciado el choque en los primeros treinta minutos.

El conjunto de Dani Gordo, sin los lesionados Tello, Kisselev y Juárez, y con el pivote Darío Ajo acabando su Máster (uno bueno, de los de estudiar y hacer trabajos) en Palencia, afrontó el partido sabedor de que la clave de su victoria radicaba en la fuerza de su sistema defensivo. Y lo cierto fue que el 6:0, que alternó en ocasiones puntuales con un 5:1, que puso en juego el equipo de casa se le atragantó de tal manera al Covadonga, que hasta que no transcurrieron seis minutos de partido el cuadro asturiano no fue capaz de batir a Yeray, al que sus compañeros se lo pusieron muy fácil en el primer período.

LA DEFENSA BASTA, Y SOBRA

Poco antes de ese tanto, José Villaldea ya había tenido que parar el encuentro, porque su equipo apenas había logrado siquiera lanzar a portería, mientras que Nava aumentaba sus rentas a base de defensa y ataques rápidos, por más que Jorge Martínez mantuviera unos más que aceptables porcentajes. Pero tan solo en algunos momentos muy puntuales del primer tiempo, el ataque visitante llegó a ser medianamente eficiente, con Víctor Álvarez conectando con Paraja en el pivote.

Sin ser una máquina de hacer goles, la producción ofensiva del Viveros Herol fue elevando la renta favorable hasta los siete goles con los que se llegó al descanso, con los hombres de primera línea campando a sus anchas por los nueve metros, ya que la defensa del Covadonga se cerraba sobre Filipe, dejando el metro suficiente como para que Toma, Llopis o Alonso Moreno lograran percutir sobre la meta rival. Tanto fue así que Agustín Casado pudo estar por debajo del excelso nivel que acostumbra, y el equipo lo notó poco en esos minutos.

La defensa del equipo de Dani Gordo dejó en tan solo siete goles a su oponente en los primeros treinta minutos

Al descanso, el 14-7 para el cuadro local dejaba el partido encarrilado, que no decidido, y más cuando en los inicios del segundo período el Balonmano Nava salió sin la tensión suficiente, todo lo contrario que su rival, al que los colegiados perdonaron una clara exclusión a cinco segundos para el descanso, y después se la cobraron dejando sin señalar sanciones disciplinarias en determinadas acciones defensivas segovianas, que terminaron desquiciando a algunos de los componentes del conjunto de Villaldea, con Ángel Paraja y Alexis Fernández evidenciando su disconformidad con las decisiones de la pareja arbitral, y llevándose alguna exclusión por ello.

Afortunadamente para el equipo navero, Yeray sí salió a la cancha con la tensión suficiente, y poco a poco sus compañeros se fueron entonando sobre la pista, manteniendo las diferencias, aunque más gracias a las acciones individuales que por el juego colectivo, ya que el Grupo Covadonga elevó la intensidad de su defensa, saliendo a entorpecer las acciones de los laterales segovianos, y con ello impidiendo los lanzamientos cómodos. Martínez también colaboró lo suyo bajo los palos, e incluso el Viveros Herol llegó a encajar un 0-1 jugando dos minutos en superioridad.

CAMBIO DE PAPELES

Con los locales jugando a ráfagas, su oponente fue poco a poco creciendo en el encuentro, y obligó a Dani Gordo a pedir tiempo muerto para recordar a sus jugadores de la importancia de hacer bueno el trabajo que se había realizando en la primera parte. Sin embargo, y después de que Alonso Moreno hiciera lucirse al meta asturiano desde los siete metros, el conjunto de casa vivió sus momentos más oscuros en el partido, con su rival apoyándose en el uno para uno de Alejandro González y en el trabajo en el pivote de Ángel Paraja para ir reduciendo las diferencias no demasiado rápido, pero sí lo suficiente como para comenzar a inquietar.

En el ecuador de este segundo período llegó el punto de inflexión del partido, puesto que con 18-14 en el electrónico, Toma Brakocevic intentó fintar a Víctor Álvarez, quien quiso forzar una falta en ataque que los árbitros no señalaron. La acción terminó en gol para el Viveros Herol y, con el Covadonga aún mirando a los colegiados reclamando la acción anterior, Filipe trabajaba bien en el pivote para elevar la diferencia a seis goles.

En un suspiro, el Viveros Herol Nava había pasado de comenzar a sufrir para mantener una renta de tres tantos, a respirar con mucha más tranquilidad con el doble de diferencia sobre su oponente, al que comenzaron a pesarle las piernas, sabedores sus jugadores que su momento en el encuentro había pasado. En cuanto la defensa asturiana bajó mínimamente su nivel, de nuevo los lanzadores naveros machacaron la portería de Jorge Martínez, que fue bajando su porcentaje de paradas.

En el ecuador de la segunda mitad se apretó el marcador, pero no lo suficiente como para hacer peligrar la victoria

Ni siquiera la defensa 4:2 sobre Agustín y Carlos Villagrán con la que el equipo visitante quiso presionar al Viveros Herol tras la primera exclusión de Álvaro (minuto 50 de partido) logró elevar las pulsaciones del choque, porque el equipo logró encontrar los espacios, Bruno se convirtió en un estilete por el extremo, y Agustín logró elevar su acierto goleador.

El final del choque, con el Viveros Herol jugando en una doble inferioridad, se afeó un tanto por el ‘pique’ que tuvieron Alonso Moreno y Alexis Fernández. al que la grada recriminó sus constantes protestas. Afortunadamente la cosa no pasó a mayores, porque si nunca merece la pena, mucho menos con un 28-18 en el marcador, y el Viveros Herol pudo celebrar una victoria que reduce a cinco puntos su diferencia con el líder, y eleva a otros cinco su distancia con la plaza que le deja fuera de la fase de ascenso. El Grupo Covadonga demostró en la segunda parte ser mucho mejor equipo de lo que enseñó en el inicio del choque, y ‘tirar’ una primera parte ante un rival con la intensidad defensiva que mostró el Balonmano Nava, suele ser sinónimo de derrota.