El jugador de La Bañeza contacta con el balón ante la presión de Manu, con Javi Marcos y Adrián siguiendo la jugada. / JUAN MARTIN-GIMNÁSTICA SEGOVIANA
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Hace algún tiempo, los entendidos del fútbol especulaban con que la ‘media inglesa’ de ganar en casa y empatar fuera, servía para ganar las ligas. Sin embargo, tal y como está el fútbol de ahora, y más en el grupo octavo de la Tercera División, no parece que eso baste para acabar primero, aunque (lógicamente) sí entre los mejores de la competición.

La Gimnástica Segoviana parece seguir esa media inglesa que, de momento, le coloca en la tercera plaza de la clasificación, a la espera de que un invierno que en Castilla y León dura seis meses pueda dar paso a una primavera que ponga en mejores condiciones los terrenos de juego como el de La Llanera, que en la tarde de ayer se mostraba congelado en algunas zonas, y difícil de jugar en todas las demás.

Ante esa tesitura, y teniendo en cuenta que el oponente es de los que se hace muy fuerte en su campo, Manu González hizo cambios en el equipo, sacando del once inicial a Asier para incluir a Domingo, que junto a Manu tuvo trabajo extra en el centro del campo, demostrando su importancia en partidos de este corte en el que hay que ir a los balones divididos con mucha decisión.

Salió el conjunto azulgrana con decisión en los primeros minutos del encuentro, controlando a un oponente que buscaba la velocidad de Richi a la espalda de la defensa segoviana para llevar el peligro ante la meta de Facundo. Y, fruto de ese dominio, llegaron los primeros acercamientos hacia la portería bañezana, aunque lo más peligroso fuera una reclamación de Mika por mano de un defensor que el colegiado no vio.

Con la Segoviana bien acomodada sobre el cada vez más difícil terreno de juego, el gol parecía cuestión de tiempo, y éste acabó llegando, aunque en la portería que menos se esperaba, puesto que en una rápida contra local, Richi se impuso a Javi Marcos y envió al segundo palo, donde Albertín se jugó el físico para marcar el 1-0. Tanto se lo jugó el jugador bañezano que tuvo que ser sustituido por el fuerte golpe que se dio en la rodilla con el poste en su remate.

Acusó el golpe la Segoviana, que apenas dio una a derechas hasta la llegada del descanso, cuando Manu recompuso la moral de sus jugadores, que volvieron a controlar el balón frente a un oponente que cedía metros confiando en ‘pescar’ una nueva contra que dejara el partido casi decidido. De hecho ese gol para La Bañeza llegó gracias a Ricardo, pero en posición de fuera de juego que señaló el asistente.

Pero fue la escuadra visitante quien volvió a ejercer de dominadora del choque, recuperando con celeridad el balón en defensa, y buscando las opciones a través de Álex Conde y Mika, las dos pesadillas para la defensa bañezana. Fue el cántabro quien, después de haber probado a Kuni en un par de oportunidades, logró superar al portero local después de que una falta de Dani Calleja fuera cabeceada por Domingo y el esférico le cayera en los pies para conseguir el empate.

Restaba más de media hora para la finalización del encuentro, y la Segoviana quiso darle una vuelta más al choque, mientras que La Bañeza se pertrechó aún más en su sistema defensivo para conseguir frenar las acometidas gimnásticas. Y lo logró sin duda, puesto que el ritmo del encuentro se ralentizó en gran medida, con parones en el juego que perjudicaban a quien más empeño ponía en atacar. De esta manera el duelo se igualó, y aunque Manu trató de dar un aire nuevo al equipo con la entrada en el campo de Asier, de Juan de la Mata y de Gómez, lo cierto fue que las oportunidades azulgranas no fueron claras en exceso, salvo un lanzamiento de Rubén que se marchó rozando el palo de la meta de Kuni.

También la tuvo La Bañeza, en una acción a balón parado que no alcanzó a rematar Pablo Martínez. Al final, el reparto de puntos permite a la Segoviana continuar sumando, aunque con la media inglesa, con lo que se mantiene la diferencia con respecto al Zamora, que empató en el Adolfo Suárez, pero se ve aumentada con respecto a la Arandina, que sí ganó en su campo al Almazán. Un punto es mejor que ninguno, pero cuando se tiene la oportunidad de sumar tres, siempre acabas el partido con un sabor agridulce.