La Gimnástica Segoviana derrota al Guijuelo

Se coloca a un solo punto de la permanencia en la Segunda División B

El Guijuelo pudo ponerse por delante en los primeros compases de la reanudación, y la Segoviana ampliar su renta en el tramo final.

Si Alfred Hitchcock, el maestro del suspense en el cine, hubiera escrito el guión de un partido de fútbol, difícilmente hubiera perfilado uno distinto al que llevaron al escenario del campo de La Albuera Gimnástica Segoviana y Guijuelo, que protagonizaron un partido repleto de sobresaltos y de no poca tensión, en el que los buenos eran demasiado inocentes, los malos eran malísimos (en términos de calidad en el remate) y los giros y revueltas del largometraje de noventa y tres minutos hicieron que su solución fuera toda una incógnita hasta que, cuando el pitido del árbitro dio paso a los títulos de crédito, el público local pudo aplaudir el feliz final, y la parroquia visitante lamentarse de un desenlace demasiado agrio.

Abraham García es un entrenador de esos a los que les gusta de vez en cuando dar sorpresas.

Así, cuando las bajas de Calleja y Anel invitaban a presentar una alineación con el equipo bien tapadito atrás, intentando frenar la velocidad en las acciones ofensivas del Guijuelo, el técnico se dio un homenaje táctico, volvió a lo que quería que fuera el equipo al principio de la temporada, y apostó por el intercambio de tortas, futbolísticamente hablando.

Como quiera que en el banquillo de al lado, Jorge Fabregat también quería que su equipo jugara al ataque, el encuentro fue absolutamente atípico para lo que se estila en este grupo primero de la Segunda B, con los aficionados viendo en un solo partido más ocasiones de gol de las que han podido ver en todos los encuentros que la Segoviana ha jugado en casa esta campaña.

Con los dos equipos buscando marcar un gol más que el contrario en lugar de encajar uno menos, el choque se movió en el terreno de la locura prácticamente desde el principio, porque si bien el Guijuelo parecía tocar más y mejor en el centro del campo, la Segoviana encontraba los espacios siendo más vertical que de costumbre, sobre todo por la banda derecha, donde Borja Plaza podía con Manzano y generaba mucho peligro, abriendo el campo y permitiendo de esta manera que Fernán tuviera más espacio para llegar al área por ese lado.

ERRORES PARA TODOS

Ahora bien, lo que se producía en el marco chacinero, se sufría en la portería propia, donde la inseguridad en la zaga gimnástica fue más que evidente durante prácticamente media hora en la que Chema fue objeto del ‘run run’ de la grada hasta que se serenó y comenzó a ser el de siempre, y Javi Marcos ejerció de héroe en las dos áreas.

En la ajena, marcando el 1-0 tras un córner perfectamente ejecutado por Asier, peinado por Dani Arribas y llevado a la red en el segundo palo por el central gimnástico, y en la propia salvando bajo palos un remate de Pino sobre la mala salida de Pablo apenas medio minuto después de marcar el gol.

Porque si el Guijuelo tenía un buen agujero en la banda que atacaba Borja, la Segoviana lo tenía por el centro, donde la movilidad de Pino y de Manu Dimas generaba no pocos problemas, y obligaba a Manu a retrasar su posición para ayudar a los centrales, lo que creaba un buen espacio libre en el centro del campo, que ocupaban casi a sus anchas los jugadores visitantes, quienes empataron el partido en una desgraciada acción en la que el despeje de Pablo rebotó en Chema para dejar el balón muerto a los pies de un Carmona que solo tuvo que empujarlo a la red.

Con el partido de nuevo en tablas, el encuentro se convirtió en un balancín que tan pronto se inclinaba de un lado, como de otro.

En la mejor jugada de los de casa, llevando el balón de izquierda a derecha, Borja Plaza centraba para que un defensa enviase a córner en el último momento.

El saque de esquina dio paso a otro en el lado contrario al que Chema no llegó a rematar por centímetros en una acción calcada a la del 1-0.

Muy poco después, Pablo se redimía de errores pasados deteniendo un remate de Carmona a la contra, y tuvo la suerte de cara cuando, en un clarísimo contragolpe visitante, Pino se cayó solo cuando se disponía a culminar un contragolpe después de veinte metros de carrera perseguido por los centrales gimnásticos.

AYRTON Y PINO, ¡VAYA DÍA!

El partido tan sumamente abierto puso en evidencia el estado de forma de los delanteros de ambos equipos, que acabaron lógicamente desesperados, porque será difícil que, en lo que resta de temporada, tanto Ayrton como Antonio Pino jueguen un partido en el que dispongan de tantas y tan claras ocasiones para marcar, sin acertar en ninguna de ellas.

El ex-delantero gimnástico, ahora en el Guijuelo, ya había fallado en la primera parte dos acciones que llevaban todo el sello del gol, y en el segundo tiempo volvió a repetir, con un mano a mano que le detuvo Pablo, más otro remate a metro y medio de la portería, tras un envío que le llegó con toda claridad al segundo palo, que se le marchó de nuevo por encima del larguero.

El problema para el Guijuelo fue que la mala fortuna del delantero se acabó contagiando a sus compañeros, porque Manu Dimas se encontró con Pablo en otro mano a mano, en un primer cuarto de hora de la reanudación que no auguraba nada bueno para la Segoviana.

Abraham, viendo que el problema por el centro estaba adquiriendo tintes dramáticos para el resultado final del choque, dio entrada a Guille para pasar a defender con tres centrales, lo que vino a cambiar el signo del encuentro, porque el Guijuelo ya no tuvo tantas facilidades para superar a la zaga local.

La Segoviana ganó en presencia según se fue descomponiendo la medular visitante, y en un error en la salida del balón charra, Fernán se encontró con la pierna de un defensor en su remate, pero el balón lo recogió Leira en el área grande, se lo acomodó a su izquierda para desesperación de todos aquellos que pedimos chutar primero, y preguntar después, y colocó el esférico en la escuadra de la portería del Guijuelo. Golazo.

Desde el 2-1 y hasta el final del partido, los veinticinco minutos restantes se vivieron con desesperación por ambos bandos, ya que en el lado local Ayrton se dejó por el camino dos remates totalmente solo ante Kike Royo, más otras acciones que acabaron con la paciencia del respetable, y en el visitante porque aún sumó alguna ocasión más para intentar salvar un punto, de nuevo sin puntería. La película de suspense acabó con final feliz para la Segoviana.

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