Lamariano ante un jugador del Bordils. / ÓSCAR MARTÍN
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El ataque gana partidos, pero la defensa gana campeonatos, y el Viveros Herol Nava se ha propuesto ganar el título de Liga en la División de Honor Plata a base de trabajar en defensa como si le fuera la permanencia en ello. El Handbol Bordils sufrió en sus carnes la fortaleza defensiva del líder de la categoría, que sumó dos puntos importantes de cara a la consecución del título.

Conscientes de que una entrada en el partido como la tuvo el equipo en Aranda hace dos semanas, era sinónimo de dificultades, el equipo salió a la pista del pabellón Blanc i Verd muy concentrado en el 6:0 defensivo, y corriendo con ligereza el contragolpe. Así comenzaron a llegar las primeras diferencias de tres goles, con los segovianos acertando en rápidas acciones con la portería defendida por Jordi González.

Cuando el Bordils comenzó a funcionar, el marcador ya registraba cuatro goles de distancia para el Viveros Herol. El trabajo de Oriol Márquez en el pivote fue incesante, pese a la fuerte defensa a la que le sometían tanto Álvaro como Andrés, y gracias a ese trabajo el equipo de casa se mantuvo en el marcador, aunque sin poder enjugar las diferencias.

UNA ROJA QUE DECIDE

Tuvo una ocasión extraordinaria para hacerlo mediado el primer tiempo, cuando una exclusión para Bruno con siete metros incluido, le dio la opción a Bordils de colocarse a dos goles de los naveros. Pero, al igual que Llopis se confundió en la pasada jornada lanzado el penalti al rostro del guardameta, el catalán Esteve Ferrer hizo lo mismo enviando su lanzamiento a la cara de Yeray. El resultado fue el mismo que el de la semana pasada: Roja incontestable para el lateral gerundense. De poco sirvieron las protestas locales, más que para acumular otra exclusión, y permitir que el Balonmano Nava siguiera llevando el partido con tranquilidad.

Pero, después de que Darío Ajo Martín diera muestra de su calidad en el extremo, paulatinamente se fue secando la producción ofensiva de los segovianos. Pese a que Oriol Márquez no pudo estar en la cancha durante varios minutos por un golpe, la defensa local aguantó muy bien los ataques del Viveros Herol, que parecía no importarle este hecho, sabedor de que el partido se iba a ganar con el trabajo defensivo y en las contras.

La exclusión de Ferrer llevó al técnico local a dar entrada en la pista a Arnau Palahí, que después de muchas jornadas de baja dio muestra de no encontrarse a buen nivel, sobre todo en sus lanzamientos, puesto que Yeray aumentó su porcentaje de paradas a costa del lateral del Bordils, y de varias intervenciones de mucho mérito, como la que realizó a pocos segundos del final cuando después de un tiempo muerto de Dani Gordo, el equipo navero perdió la bola y propició la exclusión de Carlos Villagrán, y una más que clara opción para los de casa.

DUELO DE PORTEROS

El paso por los vestuarios vistió de sobriedad al Viveros Herol, que gestionó su renta favorable a base de picar piedra en el 6:0 defensivo, cerrando las vías de penetración a los jugadores locales, que intercambiaron ataques fallidos con los segovianos durante muchos minutos de la reanudación. Porque si los goles del Bordils cayeron a cuentagotas, los de Nava no lo fueron menos, hasta que mediada la segunda parte Carlos Villagrán colocó los cinco goles de ventaja para los visitantes, amenazando con romper el partido.

Y si no lo llegó a hacer el líder de la liga fue porque en la portería local, Jordi González se empeñó en dar vida a sus compañeros. El guardameta del Bordils rechazó un lanzamiento clarísimo de Darío Ajo que hubiera elevando la ventaja a los seis goles, y con dos minutos de superioridad para los visitantes, y a partir de ese momento realizó intervenciones espectaculares, en un duelo de porteros con Yeray Lamariano que desesperó tanto a los lanzadores como llenó de confianza a los compañeros.

Sergi Catarain ordenó defensa 5:1 sobre Agus Casado, logrando a medias contener la ofensiva segoviana, pero viendo que Nava no permitía que la diferencia bajara de los cuatro goles, ordenó una doble mixta sobre el almeriense, más Carlos Villagrán. El riesgo que corría el técnico local era más que evidente, y salvando las primeras jugadas de la lógica adaptación al nuevo sistema defensivo del rival, la realidad fue que el Viveros Herol encontró las soluciones a la defensa mixta que planteó el entrenador local, con Filipe Martins aprovechando los espacios en los seis metros.

Los últimos cinco minutos de partido, ya con el Bordils al borde del suicidio con una defensa 3:3 y atacando con siete, Yeray cerró su recital con una nueva intervención, y Agus robó un balón en defensa para marcar a puerta vacía. El Viveros Herol gestionó con maestría la ventaja que adquirió en los primeros minutos del partido, y de esta manera se hizo con dos puntos importantes, porque Alarcos no logró sumar en Zamora, y la diferencia con respecto a la segunda plaza vuelve a situarse en los cinco puntos.