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Agustín Casado se dispone a culminar un contragolpe frente a Francisco Maireles en un momento del encuentro que el conjunto segoviano disputó con el malagueño en el frontón de Nava de la Asunción. / AMADOR MARUGÁN
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El Viveros Herol salió vivo de la batalla de Antequera, aunque el reparto de puntos terminara beneficiando al Conservas Alsur Los Dólmenes, que mantiene el punto de ventaja sobre el conjunto segoviano en la clasificación, superándole en el gol/average particular. Sólo así se entiende la felicidad de los jugadores locales al finalizar el encuentro, festejando la igualada como si de una victoria se tratase.

La plaga de lesiones que asola al conjunto segoviano se elevó a la máxima potencia en el minuto tres de partido, cuando en un ataque del Viveros Herol, el balón le llegó a Filip en el pivote. La defensa malagueña se cerró sobre él, y uno de los defensores le golpeó en la rodilla. Los gestos de dolor del portugués hicieron saltar la alarma, y lo cierto fue que, pese a que retornó a la cancha en el tramo final del primer tiempo, lo hizo con una cojera más que evidente.

Yeray volvió a tener una portentosa actuación en el marco navero, y Agustín lideró el ataque consiguiendo ocho goles

Es decir, que sin Kisselev, sin Tello, y con Filip y Carlos Villagrán tocados, la ‘cosa’ se le ponía complicada al equipo navero, tanto que Andrés (con menos de un entrenamiento esta semana) tuvo que salir a la cancha a echar una mano. La empresa se antojaba complicada, entre otros cosas porque en los primeros minutos de juego la defensa de Los Dólmenes no repartía precisamente caramelos, intentando frenar los buenos primeros minutos que suele hacer el Viveros Herol fuera de casa.

Tocaba apretar los dientes en la faceta defensiva, y después de un levemente inquietante 3-1, el 6:0 segoviano comenzó a leer algo mejor las circulaciones en la primera línea local, aunque en ocasiones dejando al pivote Alberto Castro los centímetros suficientes como para que pudiera llegar a sus manos un balón filtrado en buenas condiciones.

CONTROL… PERO POCO

Pero tras una rápida igualada, la sensación que dejó la primera parte fue que el equipo visitante tenía el choque más controlado, apoyándose en un Yeray que volvió a estar extraordinario bajo los palos, más Agustín Casado cogiendo responsabilidades ofensivas. Pese a que las defensas se imponían con claridad a los ataques, ya fuera por lo civil, o por lo criminal, la realidad era que el Viveros Herol lideraba el electrónico, con diferencias mínimas, hasta que a un puñado de segundos para el final, una extraordinaria intervención de Yeray, y un lanzamiento en apoyo de Agustín, situaron el 9-11 en el marcador. Evidentemente una renta escasa, pero mejor tenerla a favor, que en contra.

Tras la reanudación, el Conservas Alsur tardó poco más de un minuto en enseñarle los dientes al Balonmano Nava, con dos goles rapidísimos que igualaron la contienda, y presionando todo lo posible a los colegiados navarros, algo que les terminó viniendo bien en último suspiro del choque. El equipo de Lorenzo Ruiz trató de hacerse mucho más fuerte en defensa, pese a que Maireles descendía su porcentaje de paradas para desesperación de su técnico, y en ataque buscaba con insistencia a Morales en el extremo, habida cuenta de que por el centro el conjunto navero dejaba pocos resquicios, y Yeray leía a la perfección los lanzamientos de los laterales.

El ataque visitante entró en barrena en cuanto Lorenzo Ruiz ordenó defensa individual sobre Agustín. Una serie de balones perdidos por el Viveros Herol daba vida al cuadro antequerano, pero los contragolpes se contaban con los dedos de una mano, y Nava siempre podía contar con su portero cuando la ‘cosa’ se ponía peor. Sólo así consiguió el conjunto segoviano mantenerse por delante en el marcador, llegando a tener hasta dos ataques para abrir una pequeña diferencia de tres goles. Pero un lanzamiento de Agustín que se fue al larguero, y unos inoportunos pasos cuando la jugada venía bien trenzada de un lado a otro de la cancha, hicieron que esa brecha de goles no se hiciera más grande, y a diez minutos para la conclusión el electrónico reflejaba un 17-19 favorable al conjunto visitante.

A quince segundos para el final, una excesiva roja a Álvaro le dio la oportunidad al equipo local de empatar desde los siete metros

El encuentro, intenso hasta el exceso durante cincuenta minutos, entró en el paroxismo tanto en la grada como en la cancha, y acabó superando a los árbitros navarros. Una primera expulsión de Filip en un ataque navero fue bien aprovechado por Los Dólmenes para igualar el choque, en el que las defensas trabajaban de lo lindo, y los árbitros se encontraban con decisiones complicadas que tomar a cada instante. Y bajo ese ambiente, era difícil no decantarse para un lado.

A tres minutos para el final, le cayó la exclusión al local Cabrera, pero el Viveros Herol no aprovechó la superioridad… entrando con empate en el último minuto, con la posesión de la bola. El ataque salió fluido, y la bola le llegó a Darío Ajo, que desde el extremo la colocó en la escuadra. Era el 19-20 a 44 segundos para la conclusión, y se consumieron 14 hasta que Lorenzo Ruiz pidió tiempo muerto para preparar el último ataque de su equipo. El 6:0 del Viveros Herol paró la primera acometida antequerana, pero en cuanto un jugador local se fue al suelo después de que Álvaro le tocara, los árbitros decidieron mostrar la tarjeta roja al central navero, con el consiguiente siete metros para Los Dólmenes. Yeray no pudo pararlo, y al final los de casa festejaron el empate, y al Viveros Herol le quedó la sensación de que, en la batalla de Antequera, el rival había encontrado algo de apoyo ‘extra’.

Carlos Villagrán: “El equipo va a salir muy reforzado con este empate”

Carlos Villagrán afirmaba al concluir el encuentro frente al Conservas Alsur Los Dólmenes, que el equipo que capitanea había firmado un encuentro “muy serio y muy centrado frente a un oponente muy duro. Llegábamos a este partido con muchos lesionados, Filip ha caído también, y aún así hemos logrado un empate. Es cierto que no ganamos el gol/average con respecto a Los Dólmenes, pero queda mucha liga, y puede pasar de todo”.

Las lesiones parecen haberse cebado con el equipo segoviano, y no respetó al capitán, “porque yo en principio ni siquiera iba a jugar, porque en el entrenamiento del viernes me hice una rotura de fibras en el gemelo, que en teoría me iba a tener dos semanas de baja. Pero he visto las ausencias que teníamos, y he decidido arriesgar, aunque solo fuera unos minutos para dar descanso a Agustín, que se ha pegado una buena paliza”.

Pese a los problemas físicos, el Viveros Herol no sólo compitió a la perfección en Antequera, sino que estuvo incluso en disposición de ganar el partido, con un último ataque local en el que los árbitros mostraron la roja descalificante a Álvaro, señalando siete metros, “en una acción que no es merecedora de esa sanción. El árbitro me ha dicho que, si esa acción hubiera sido en el primer minuto, habría actuado de la misma manera, pero no lo tengo yo tan claro”.

Lejos de querer cargar contra los colegiados del encuentro, Carlos ofreció una de las claves por las que el Viveros Herol no logró la victoria: “Los dos minutos que tuvimos en superioridad cuando restaban tres para el final, y en los que no logramos ningún gol. Ahí estuvo nuestro momento, y no lo pudimos aprovechar. Pese a ello, estoy muy contento con el rendimiento que ha ofrecido el equipo a pesar de todo, y estoy seguro que este empate en una cancha tan complicada nos va a reforzar muchísimo de cara al resto de competición que nos queda por jugar”.

 

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