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Cuando uno se pasa ocho meses esperando la llegada del mes decisivo de una competición, lo normal es que busque pequeños alicientes para superar las jornadas de la mejor manera posible. Pues los aficionados de la Gimnástica Segoviana, que salvando cuatro honrosas excepciones se sacan los abonos de la temporada en La Albuera sabiendo que van a ver encuentros de poca emoción, tienen en la presente campaña varios alicientes para seguir subiendo al municipal superando tardes desapacibles, y las que vendrán.

Estos alicientes tienen nombres propios. Juan de la Mata, Diego Gómez, Ivi, Dani Abad… lideran la nueva generación de gimnásticos a los que da gusto ver jugar, aunque se confundan, que lo tendrán que hacer, pero que siempre lo intentan. De la Mata y Gómez, titulares en la jornada de ayer frente a La Virgen del Camino, tienen un hambre voraz, y firmaron un estupendo encuentro para mandarle el mensaje a Manu González de que puede confiar en ellos para empresas importantes, el mismo que también lanzaron tanto Ivi como Dani Abad, con menos minutos sobre el campo. Y es que la nueva generación de futbolistas gimnásticos es de las que generan una buena dosis de ilusión.

El encuentro de la decimocuarta jornada de Liga decidía cuál de los dos protagonistas, si Segoviana o Virgen del Camino, iba a profundizar un poco más en su mala racha de resultados. Al final del choque, fue el conjunto virginiano el que sumó una jornada más sin puntuar, aunque no tardará en volver a hacerlo el equipo de Roberto Carlos Fernández, a poco que mantenga la intensidad que mostró en el municipal, sin ahorrarse ni una sola carrera, y tenga un poco más de colmillo en ataque, porque el cuadro de León no chutó ni una sola vez entre los tres palos, penalti a favor incluido.

MENSAJE DE IDA Y VUELTA

Si los jóvenes de la Segoviana le mandaron un mensaje a su entrenador, éste lo hizo con toda la plantilla, no solo a la hora de formar el equipo titular, sino en toda la convocatoria, sacando fuera de la misma a Asier y Kike, o dejando en el banquillo a Dani Arribas. El conjunto azulgrana salió al campo con las orejas tiesas, sabedor de que el de la excesiva relajación con la que inicia los partidos es un aspecto que tiene que mejorar. Además, la afición no perdonó un solo despiste, como el que tuvo Calleja en una acción en el centro del campo en la que se llevó más de un silbido por ‘dormirse’ con el balón en los pies.

Sin hacer un arranque de partido fulgurante, la Segoviana sí logró controlar el juego desde el primer minuto ante un rival que, con una defensa de tres centrales, intentaba ganar la batalla en el centro del campo a costa de acumular efectivos. Pero bastó con que el conjunto gimnástico moviera el balón con un poco de calidad, aunque eso no pasara siempre, para que comenzaran a llegar los espacios a la espalda de los laterales, ya que los centrales, bastante más lentos no llegaban con ventaja a los cruces.

El primer gol del encuentro llegó precisamente en una de esas acciones a la espalda, hacia un Álex Conde que no tuvo su día con el balón, pero que acertó con la meta de Raúl al rematar de puntera un pase en profundidad de Juan de la Mata, que Gómez dejó pasar. La ejecución no fue la más ortodoxa, pero sirvió para finalizar con éxito una jugada brillante de la Segoviana, la primera del partido.

DEL 1-1, AL 2-0

Tuvo La Virgen su oportunidad de devolver las tablas al choque en un balón aéreo que Anel no midió bien, dejando el balón suelto a los pies de Esaú. Pero éste controló el esférico de manera tan defectuosa que llegó manso a las manos de Facundo cuando se temía lo peor para los intereses locales. Y es que al equipo leonés le salieron muy pocas cosas bien en el encuentro, porque apenas poco después de esta acción, de nuevo un balón a la espalda del lateral, en esta ocasión por la banda derecha, le brindó a Calleja la posibilidad de aumentar su casillero de asistencias regalándole un caramelo a Mika en forma de centro al segundo palo que el delantero azulgrana, ayer de interior izquierdo, cabeceó a la red.

Al descanso se llegó con el partido encarrilado para la Segoviana, y en el quinto minuto del segundo tiempo llegó la sentencia. La salida al campo de los locales sí fue la que debe ser, y con un asedio prácticamente total sobre la meta de Raúl, el equipo buscó el tercer tanto hasta que lo encontró después de que Calleja transformase un claro penalti por mano de Porfirio tras un envío al área. Ese fue el momento en el que el cuerpo técnico de la Segoviana decidió comenzar a dar descansos, y así Anel dejó su sitio a Quino, pasando Juan de la Mata a hacer pareja con Javi Marcos.

Hubo varios minutos de desconcierto, porque el cambio había tocado dos líneas, y ello fue aprovechado por La Virgen para meter aún más físico en su presión, y forzar acciones sobre el marco de Facundo, hasta que llegó otro claro penalti por mano de Juan De la Mata. Era un momento importante del choque, porque de haber marcado el penalti, el equipo visitante se habría metido en el partido, con la Segoviana algo descolocada. Pero Dani Alonso elevó su lanzamiento bastantes metros por encima del larguero, dejando en evidencia que, cuando la suerte te da la espalda, hay poco que hacer.

EL TRAMO FINAL, A LA CONTRA

Manu, que había vivido durante una hora uno de sus partidos más tranquilos bien asistido por De la Mata en la medular, se puso el mono de trabajo, y a partir del minuto 70, la Segoviana pasó a enlazar un contragolpe tras otro. Con Gómez bajando cada balón pese al pegajoso marcaje del central, y dando aire a sus compañeros, el equipo de casa hizo lucirse a Raúl en varias ocasiones, aprovechando unos espacios que en cada jugada eran más grandes, porque La Virgen ya no podía más, pese a que sus jugadores no dejaban de correr, a veces sin demasiado sentido.

Álex Conde se obcecó en cambiar su suerte marcando el segundo gol de su cuenta particular, incluso obviando a compañeros mejor colocados para finalizar los contragolpes, pero no hubo manera, porque entre el portero leonés y el larguero se lo impidieron en varias oportunidades. Rubén también dispuso de la suya, que Raúl despejó, antes de que Diego Gómez cerrara una gran tarde con el cuarto gol gimnástico, al revolverse dentro del área superando al cancerbero con su remate de zurda. De esta manera la Segoviana certificó una victoria frente a un rival digno, y la afición pudo comprobar que los chavales, esos que apuntaban alto en el equipo juvenil, están llamando a la puerta del primer equipo. Algunos, con un poco más de timidez, pero otros se están empeñando, afortunadamente, en echar esa puerta abajo.