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El deporte femenino en España lleva años ganándose una visibilidad que poco a poco está consiguiendo hacerse patente en la sociedad. Y dentro de ese deporte femenino, los resultados que se están consiguiendo en el apartado del fútbol por parte de la Selección Española están llevando a no pocas féminas a decidirse por el balón, el césped y las porterías.

A principios de la presente temporada, dos clubes segovianos, el CD Quintanar-La Granja y el Monteresma lograron incluir a sus secciones de fútbol femenino en la segunda categoría regional, llamada actualmente Liga Doble G, en la que participan sin más problemas que los lógicos de las lesiones deportivas, que en el caso del Quintanar llevaron a pedir la colaboración de El Espinar Arlequín, que le cedió a cinco jugadoras que se han integrado perfectamente en el grupo que entrena Alberto Miguel.

A TRABAJAR

Y es precisamente El Espinar Arlequín, de la mano del responsable del conjunto de fútbol femenino, José Arturo Torreño, quien está impulsando la creación de una liga femenina de fútbol 11, para lo que se puso en contacto con el presidente de la Delegación Segoviana, José Soriano, quien le mostró el apoyo del ente federativo para la creación de esta competición, que debería contar con un número mínimo de seis equipos.

El Arlequín, que cuenta con la colaboración del Ayuntamiento de El Espinar, tiene en mente no solo crear una competición federada senior, en el que podrían participar féminas a partir de 13 años, sino que también baraja la posibilidad de crear una de fútbol 7 para que las chicas de edades comprendidas entre los 10 y los 13 años puedan también tomar parte en una competición federada.

Para conseguirlo, el club se puso en contacto con más de una veintena de entidades deportivas de Segovia, encontrándose con una respuesta positiva en la mayoría de ellas. El Unami, el CD El Espinar, el CD Cantalejo, el Monteresma, el CD Sepúlveda, la Gimnástica Ayllonesa… no solo han mostrado su interés, sino que alguno de ellos ya han comenzado a ‘moverse’ por las redes sociales iniciando una campaña de captación de jugadoras para poder crear los equipos.

EL COMPROMISO, FUNDAMENTAL

La intención es que toda aquella jugadora que desee tomar parte en la competición, pueda hacerlo, “aunque contar con el número suficiente de jugadoras, conseguir el apoyo de las instituciones, implicar a padres y madres en el funcionamiento del equipo, y lograr apoyos económicos hacen que esta empresa no sea sencilla”, afirma Torreño, que tiene en el Arlequín a un grupo de veinte futbolistas, de diferentes edades, “y la experiencia hasta ahora no puede ser más positiva. Su ilusión es enorme, el compromiso acudiendo a entrenar -sin tener competición- es encomiable y la disciplina de la que hacen gala, digna de los mejores equipos masculinos. Baste decir que este invierno con temperaturas rondando los ocho grados bajo cero, no faltaba casi ninguna al entrenamiento y la que lo hacía tenía una causa más que justificada”. El grado de compromiso y el interés que muestren las futbolistas será clave para que los clubes apuesten por la creación de una liga provincial femenina de fútbol que, actualmente, solo es una extraordinaria idea que está comenzando a recabar apoyos.