La jugadora del Unami CP Miriam Rollán pausa el juego ante una contrincante del Ponce Valladolid. / KAMARERO
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El Unami CP volvió a estrellarse frente al Ponce. Ambos equipos jugaron dos partidos en menos de 40 horas este fin de semana, correspondientes a la segunda fase de la Primera Nacional femenina, y los dos cayeron del lado de las vallisoletanas. Si el viernes, en el encuentro de la quinta jornada que se adelantó, el conjunto segoviano perdió en el pabellón Emperador Teodosio por 41-67, esta mañana la historia volvió a repetirse. Esta vez se jugó en Valladolid y el resultado fue de 75-41. Un mal tercer cuarto del cuadro azul dejó la victoria en bandeja al Ponce.

El hecho de disputar dos enfrentamientos en un periodo tan reducido de tiempo, añadido a las importantes bajas que sufrió en mitad de temporada, están haciendo que el final de la campaña sea largo para el Unami. La segunda fase que montó la Federación apenas tiene alicientes y el equipo segoviano encara estos compromisos con la firme intención de dotar a sus jóvenes integrantes de experiencia de cara a los próximos años. De esta manera, y dejando a un lado los resultados, la proyección de las jugadoras está siendo evidente, aunque todo cambio conlleva dificultades. Como líderes de la plantilla se mantienen Miriam Rollán y Melisa Correa, que están firmando sus actuaciones con nota alta, pese a las complicaciones que se han encontrado. Así lo están demostrando partido tras partido.

En esta ocasión, el Ponce volvió a tomar como arista de su planteamiento el alto porcentaje de anotación que tiene para abrir distancias. La ventaja que lograron en el marcador, sobre todo en el tercer cuarto (26-7), no la soltaron y supieron manejar los tiempos para dejar la victoria en casa. Tras esta derrota, el Unami se prepara para recibir el sábado al CB Villamuriel, en un nuevo choque para calibrar sensaciones (20.00 horas).