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Poco a poco van saliendo a la luz las deudas que el Segovia Futsal ha venido acumulando a lo largo de la temporada 2018/19, y por la que el club se ha visto obligado a echar un cierre que se confirmará de manera oficial en la jornada de hoy.

Es de sobra conocido que la plantilla del equipo segoviano estuvo muy cerca de renunciar a seguir compitiendo por culpa de las deudas contraídas con ella por la Junta Directiva, y solo el cambio en la presidencia consiguió que el plantel del Naturpellet Segovia Futsal se aviniera a jugar hasta el final de la temporada.

Finalizada la campaña, llegó el reconocimiento de la deuda por parte del club hacia los once jugadores que quedaban en el equipo en el último tramo de la competición, y que han sido los únicos que han denunciado los impagos ante la Asociación de Jugadores de Fútbol Sala, que las llevará a la Comisión Mixta, con el fin de poder cobrar el dinero que se les adeuda, que asciende a 53.692’34 euros.

Las cantidades que se deben a los componentes de la plantilla oscilan entre los 1.000 y los 10.000 euros. Y todo ello sin contar lo que el club adeuda al cuerpo técnico, más el segundo plazo de la inscripción en la Liga Nacional de Fútbol Sala, que asciende a los 20.000 euros, y que tampoco se abonó en su momento.

EDU, AL MENGÍBAR

Los jugadores del Segovia Futsal continúan encontrando acomodo en los diferentes clubes de la Liga Nacional de Fútbol Sala, y el último de ellos ha sido el segoviano Eduardo Cubero, que en la próxima temporada militará en las filas del Atlético Mengíbar de la Segunda División, que lo anunció en sus redes sociales.

Edu, con un amplio bagaje en la élite del fútbol sala, se incorporará al proyecto que el conjunto jienense está preparando con el fin de poder aspirar al ascenso a la Primera División, en una campaña en Segunda en la que el Betis en el que Daniel Ibañes ejerce de director deportivo, volverá a ser uno de los principales candidatos a cambiar de categoría.