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Parada, rechace, desvío, despeje… las actuaciones de los porteros bajo los palos tienen un buen número de nombres que sólo los más expertos saben definir con exactitud. Pero la realidad es que, más allá de los nombres, el objetivo de los guardametas es el que tiene por lema la escuela de porteros StopGol, el de impedir que el lanzamiento del rival llegue a besar la red.

Así, y cada año con ejercicios nuevos, y también con nuevos guardametas que se unen a los ya ‘veteranos’, la escuela de porteros que dirige César Arcones disfrutó de una Masterclass que sobre la remodelada cancha del pabellón Pedro Delgado tuvo a cerca de medio centenar de deportistas empleándose a fondo para mejorar su coordinación, sus reflejos o sus movimientos bajo los palos, para impedir que los balones de todos los tamaños imaginables pudieran entrar en su portería.

Repartidos en grupos para que los ejercicios fueran más ágiles, durante tres horas los jóvenes porteros pudieron trabajar para que, algún día, el protagonista de la expresión “¡Qué paradón de…!” lleve su nombre. Por trabajo que no quede.