Carlos Villagrán se topa con la defensa del Balonmano Torrelavega en un duelo anterior entre naveros y cántabros. / ÓSCAR MARTÍN
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No logró puntuar el Viveros Herol Nava en la cancha de un necesitado Balonmano Torrelavega, y terminó perdiendo el partido por 24-22, aunque acabará el año ocupando la plaza de puesto de ascenso directo a Liga Asobal.

Estaba convencido Dani Gordo que su equipo iba a realizar un buen partido en Torrelavega, y la primera parte del Viveros Herol, aún con ciertos altibajos, no fue mala en absoluto frente a un rival que mostraba sus claras ideas ofensivas, con muchos balones al pivote que obligaban a los centrales a cerrarse sobre José Oliver, lo que daba opciones a los lanzamientos desde los laterales, complicados de detener para Yeray.

El primer arreón local llegó tras el primer tiempo muerto de Dani Gordo, con 5-3 en el electrónico y una contra clara para hacer el sexto de los cántabros que rechazó el guardameta navero, con Carlos Villagrán aprovechando para reducir las distancias poco más tarde, y todo ello con el Torrelavega con un jugador menos. Y es que el equipo segoviano continúa sin hacer valer sus momentos de superioridad, en uno de los pocos lunares que está teniendo el plantel a lo largo de una temporada hasta la fecha casi inmaculada.

Lo que sí fue consiguiendo el Viveros Herol fue secar paulatinamente la producción ofensiva del Torrelavega, con una defensa más intensa que forzaba las acciones ofensivas de los locales hasta el punto de perder la bola en su intento de conectar con el pivote. Además, Paco Bernabéu corrió bien un par de contras, Oleg Kisselev sacó el brazo a pasear desde los nueve metros, y del 8-7 para los locales se pasó al 9-10 que descolocó al Torrelavega lo justo para que el conjunto navero se marchara hasta los tres goles (11-14) más un último ataque para elevar la diferencia a los cuatro tantos con la llegada del descanso. Sin embargo, no solo no se marcó en ese ataque, sino que en el último segundo el rival redujo las distancias hasta el 12-14 con el que se llegó al descanso.

MALOS MINUTOS

La segunda mitad dio comienzo con el Torrelavega atacando, y en un abrir y cerrar de ojos, la diferencia del Nava se había quedado en cero, y aún fue peor, porque el conjunto de Álex Mozas llegó a ponerse por delante, forzando a Dani Gordo a parar el partido para reorganizar las ideas. Pero éstas continuaron sin estar nada claras en el bando segoviano, que incluso recibió un parcial de 2-0 cuando el Torrelavega se manejaba con una doble inferioridad. Así se llegó prácticamente al ecuador del segundo período con los de casa manejando el partido a su antojo, con una buena defensa, y Murillo Araújo bajo los palos poniendo las cosas muy complicadas a los lanzadores segovianos, salvo a Bruno, que sí encontraba la manera de superar al buen portero local.

Era el momento de apretar en defensa todo lo que los árbitros pudieran conceder sin exclusiones, y a ello se puso el equipo segoviano, que con varios blocajes defensivos, y fijando muy bien la posición de Oliver, logró enlazar un par de contras que devolvieron las tablas al marcador. El partido, sin dueño, se adentraba en el terreno de los errores, y el que menos cometiera se llevaría los dos puntos.

Y durante varios compases del choque, los hubo para todos los gustos. Una mala elección de lanzamiento, un pase fallado, un ‘pisando’… pero la ventaja era de los locales, que de nuevo cogieron dos goles de renta, que fueron tres a menos de nueve minutos para el final del choque, con Dani Gordo enfadado con la permisividad arbitral sobre ciertas acciones de los locales, y su equipo poco a poco descomponiéndose.

NERVIOS PARA TODOS

El Torrelavega dispuso de un ataque para adquirir cuatro goles de renta, pero la defensa segoviana impidió que eso sucediera. La exclusión de Andrés ponía las cosas un poco más difíciles, pero el equipo local, con todo a favor, se metió en un bucle de nervios que propició que el Viveros Herol volviera a colocarse a un gol pese a estar en inferioridad, llegando incluso a atacar para devolver las tablas al marcador, algo que logró Alonso Moreno a menos de tres minutos para la conclusión.

Pidió tiempo Álex Mozas para preparar el último ataque de su equipo, y le salió bien la jugada con el gol de José Oliver, que presionó en demasía al Viveros Herol para lograr el empate con cuarenta segundos por disputar. No pudo ser, y con el tiempo cumplido el Nava recibió el definitivo 24-22 con el que se cerró un partido con más errores que aciertos.