Publicidad

Objetivo cumplido, tanto para el Naturpellet como para el Movistar Inter. El primero, porque ofreció una buena imagen, la de equipo competitivo, a pesar de tener el próximo sábado uno de los partidos más importantes de la temporada. El segundo, porque pasó de ronda, cumplió con los pronósticos sin arrollar a nadie, y no tuvo lesionados.

Desde el primer minuto de partido hubo más igualdad sobre la cancha de la que la clasificación de ambos conjuntos hacía prever. Pese a que Jesús Velasco se puso serio con un quinteto inicial en el que Ortiz, Gadeia y Ricardinho estaban sobre la cancha, el Inter salió a jugar sin la tensión necesaria para acometer el partido, con errores impropios de jugadores de tanta calidad, esperando su momento para ‘picar’ sobre la meta de Alberto, como hizo Ricardinho al aprovechar una de las escasas pérdidas de balón del equipo local.

Pese al gol en contra, el Naturpellet siguió intentando jugar sus bazas, sin volverse loco, y creando alguna ocasión sobre la portería de Jesús Herrero. La tuvo Chus, la tuvo Edu, la tuvo Iago… pero de nuevo la falta de gol del conjunto segoviano se hizo patente ante el marco de un gran portero. Mientras tanto, el Inter seguía sobre la cancha relajado, creando pocas ocasiones, pero obligando a Alberto a emplearse a fondo

ÁRBITROS QUE ESTORBAN

El partido seguía nivelado, pero los colegiados Sánchez y González, dos de las peores parejas de la liga, de ésta y de la pasada, dejaron correr una falta del Inter en el centro de la cancha para que Gadeia culminara el mano a mano sobre Alberto con el 0-2. La afición segoviana (de nuevo poca) abucheó a los colegiados, pero en ningún momento criticó al Inter. Cecilio se llevó al cielo los insultos al conjunto madrileño, y eso es digno de aplauso, como los que se dieron de manera mutua los seguidores de ambos equipos cuando los madrileños mostraron una pancarta de agradecimiento por el trato recibido por parte segoviana en el último partido del que fue utillero del Movistar Inter.

En el segundo tiempo, no cambiaron demasiado las cosas. El Naturpellet quiso, el Inter pudo, y los árbitros continuaron con su lamentable ‘show’ beneficiando a un conjunto al que no le hacía falta en absoluto tanta decisión a su favor en acciones en las que el sentido común señalaba todo lo contrario de lo pitado.

POCO A POCO

Iván Moreno y Bebe colocaron el 0-4, que sin ser un marcador exagerado, sí reflejaba la tremenda pegada del conjunto madrileño ante un rival que redujo las distancias por medio de Edu, que en principio no iba a jugar, pero que al final tuvo sus (muchos) minutos. Ese momento fue aprovechado por Diego Gacimartín para meter a Álvaro López como portero-jugador, buscando someter a su oponente, y descansar con el balón, porque los jugadores estaban corriendo de firme persiguiendo el balón controlado por los de Velasco.

Pero no salió bien la jugada, porque el equipo no consiguió más goles, y a cambio el Ínter marcó dos más, con un tanto en propia puerta de Álvaro Quevedo, y otro de Ricardinho desde su casa. El último tanto de Dani Japonés no hizo sino cerrar una victoria, la del campeón de Europa, que no hizo más que cumplir los pronósticos. La batalla del Naturpellet está en el mismo escenario que el partido de ayer, pero ante un rival distinto, el Valdepeñas. Y será el próximo sábado.