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El fútbol sala segoviano cuenta con varias referencias en el apartado femenino que le llenan de orgullo. Estela García y Elena González ganan títulos defendiendo las porterías del Futsi Atlético Navalcarnero y la Universidad de Alicante respectivamente, pero en el conjunto madrileño también hay una jugadora, María Sanz, que aunque es zaragozana de nacimiento, hunde sus raíces en la localidad segoviana de Cabezuela, donde nació su padre, y el lugar al que regresar durante los períodos vacaciones.

María destacó pronto en el fútbol sala, “ya que comencé a jugar en el colegio de Zaragoza. De mi clase éramos tres chicas las que jugábamos al sala, y jugando con los chicos estábamos a su nivel. Entré en el Inter Sala, fuimos avanzando hasta jugar en Segunda División…” y le llegó la llamada del Futsi Atlético Navalcarnero, toda una sorpresa ya que se trata de uno de los mejores equipos femeninos del mundo. Tanto fue así que “colgué el teléfono a José Manuel (Igea, presidente del Futsi) la primera vez que se puso en contacto conmigo, porque me pilló absolutamente de sorpresa. Pero cuando volvimos a hablar me planteé dar el paso, porque tenía también que empezar la universidad, y era un cambio importante en mi vida. Al final pensé que era una oportunidad que a lo mejor no volvía a presentarse, me arriesgué, y no puedo estar más contenta de mi decisión”.

CON LAS MEJORES

Jugando de ala/cierre, María Sanz ha ido sumando minutos en un equipo en el que “ya el solo hecho de entrenar con este grupo de jugadoras me parece increíble. Es casi más difícil que jugar algunos de los partidos de la liga. Son las mejores, y de ellas se aprende cada día”. Y eso que la competición española tiene un nivel más que aceptable, “y en mi opinión la liga española es de las mejores que hay, con muy buenas jugadoras, incluyendo a las brasileñas que vienen a jugar aquí. El nivel es extraordinario, y hay mucha igualdad. Cada año va mejorando, y la competitividad aumenta.

La zaragozana, que mostró su satisfacción por jugar con el Futsi la ‘Corazonada’ de Cáritas en Segovia, dejó dos claros mensajes. El primero de ellos tiene que ver con el seguimiento del fútbol sala femenino: “ya iba siendo hora que por parte de los medios se diera un poco más de cancha al fútbol sala femenino, y que con la ayuda de todos se dé a este deporte la importancia que se merece”. El segundo, de humildad y de ganas de mejorar, porque cuando se le pregunta por la Selección, la respuesta es muy clara: “No llegará nunca si no hay esfuerzo y trabajo diario”.