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Tres puntos más para que nada cambie. La Gimnástica Segoviana, haciendo bueno el efecto gaseosa de unos muy buenos primeros veinte minutos, y un más que decente tramo final, cuando las sustituciones locales volvieron a agitar el partido, superó con amplitud a un Tordesillas sin mordiente, al que se le torcieron las cosas desde que se montó en el autocar, que llegó tarde al partido, literal y figuradamente, y que a pesar del derroche físico terminó cediendo con claridad.

Hay lujos que unos equipos se pueden permitir, y otros no. La Segoviana pudo permitirse ayer no contar con Anel, al que su trabajo le impidió liderar al equipo en el eje de la zaga, incluir a Domingo acompañando a Javi Marcos en defensa, posición en la que hace mucho tiempo que no se desenvuelve, e incluso ‘esconder’ a Mika en la banda izquierda dejando a Agus Alonso como único punta, pero con muchas llegadas acompañando desde la segunda línea.

Todos esos lujos se ‘permitió’ el equipo azulgrana, que quizá en otros partidos lo hubiera pagado, pero enfrente tenía a un Atlético Tordesillas que llegó a La Albuera con el tiempo justo para calentar deprisa y corriendo (ay, la Operación Salida…) y pagó una mala entrada en el partido con un gol a las primeras de cambio de Agus Alonso rematando una gran jugada de Quino remontando la línea de fondo, y recibió otras cuatro oportunidades en los primeros veinte minutos.

VIENTO A FAVOR, E IDEAS CLARAS

La Segoviana, con el viento a favor y las ideas claras en lo que a la salida del balón se refiere, tuvo veinte minutos de lo más agradables a la vista, pero el ‘efecto gaseosa’ se acabó en cuanto el Tordesillas fijó mejor su presión sobre los centrocampistas gimnásticos, y buscó apretar en las contras con las acciones de Juan Fraile sobre la defensa de Asier y Domingo, que sin ser el defensor más ortodoxo del mundo, sí logró cumplir con su trabajo con acierto.

Quino dispuso de dos claras oportunidades para hacer el segundo tanto de los locales, que paulatinamente fueron espaciando sus ocasiones, con dos lanzamientos lejanos de Mika y Calleja, a los que Farolo y el larguero dieron cumplida respuesta. Un gol anulado a Javi Marcos por falta de Domingo a un defensor tras una jugada a balón parado, y un remate desde la frontal de Villa que detuvo Facundo con seguridad se convirtieron en las últimas acciones destacadas de un primer tiempo que empezó entre aplausos y acabó entre bostezos.

Agus Alonso se reivindicó marcando los tres goles azulgranas, ejerciendo de delantero centro puro

Y eso fue lo mejor, porque la segunda parte, al menos hasta bien superado su ecuador, se movió entre una más que evidente desazón de los aficionados,. La Segoviana, con el viento en contra y el terreno de juego demasiado irregular, comenzó a sumar errores en el centro del campo que si no fueron castigados por el Tordesillas no fue por falta de oportunidad, sino por la ausencia de claridad de ideas en la zona de tres cuartos. El equipo de Santi Sedano, bien colocado sobre el césped, robó los suficientes balones en la zona de creación gimnástica como para poner más a prueba a Facundo, pero tan solo un lanzamiento desviado de Juan Fraile llegó apenas a inquietar al meta gimnástico, porque Domingo, muy a su manera, y Javi Marcos con más sobriedad, lograron desbaratar las acciones ofensivas de los visitantes.

DECISIONES ACERTADAS

Manu González ejerció de entrenador, y decidió agitar el partido dando entrada a Dani Arribas por Dani Calleja, y a Gómez por Mika. Los sustituidos no se tomaron demasiado bien el cambio, pero la realidad fue que al partido le vino de cine, porque después de unos desesperantes momentos en los que la Segoviana pareció renunciar al contragolpe, el conjunto local volvió a ser vertical, y al Tordesillas se le empezó a hacer muy largo el partido.
Y más que se le hizo cuando, a veinte minutos para la conclusión, un balón filtrado a Agus Alonso entre los centrales le dio la opción al ‘9’ de la Segoviana a medirse con ellos, y ganar el metro justo para superar la salida de Farolo. 2-0, y partido finalizado.

Pero es difícil decir eso con un futbolista como Gómez sobre el campo. Su ambición le llevó a protagonizar varias acciones más que positivas para el equipo, y a protagonizar la jugada del 3-0, que pudo haber conseguido él de no haberse aturullado en un mano a mano con Farolo. Pero siguió la acción y logró centrar al área, donde un mal despeje de un defensor fue aprovechado por Agus Alonso para marcar el tercer gol de su cuenta y, ahora sí, cerrar el partido, que acabó con el Tordesillas con uno menos al ver Villa la roja directa por una protesta demasiado ostensible. La Segoviana sumó tres puntos más, sigue la estela de los dos primeros, y ya puede pensar en el partido ante la Arandina.