Guty intenta cortar el envío de Marcos sobre un compañero en una acción del encuentro que granjeños y maragatos disputaron en el campo de El Hospital. / KAMARERO
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Dicen que cuando uno da todo lo que tiene, no está obligado a dar más, y en el caso del encuentro que enfrentó al CD La Granja con el Atlético Astorga, pocas cosas se le pueden reprochar a un equipo, el de José Segovia, que acuciado por las bajas fue capaz de plantarle cara durante más de una hora a todo un Atlético Astorga, que justo cuando comenzaba a dar síntomas de desesperación en el partido, recibiendo varias ocasiones que a punto estuvieron de mandarle a la lona en forma de segundo tanto local, encontró la manera de igualar el marcador, aferrándose a la calidad de Javi Amor, y al acierto de Roberto Puente.

No pintaba bien la cosa para el conjunto granjeño, con Alfonso Berrocal, Kike y Pluma fuera del campo por sanción, y David Arranz por lesión. El once que tuvo que poner en liza José Segovia presentaba una defensa de circunstancias, con Pau y Juli como pareja de centrales, y un centro del campo en el que sólo Gabi ponía algo de físico. Pero, a cambio, el equipo tenía una pinta estupenda en lo que a calidad se refiere, por más que el estado del campo de El Hospital (al que habría que recordar al Ayuntamiento de La Granja que es municipal…) estuviera acorde a como lleva estando casi desde el principio de la temporada. Es decir, ideal para madriguera de cien camadas de conejos, y poco recomendable para la práctica del fútbol.

VIVIENDO EN FUERA DE JUEGO

El propio equipo local salió al campo temeroso, cediendo el dominio territorial al Atlético Astorga, esperando que el paso de los minutos le fuera asentando en el campo, y otorgando confianza, algo que ocurrió en buena medida por la inoperancia ofensiva del conjunto maragato en el primer tiempo, en el que solamente un par de internadas por la banda derecha de Diego parecían llevar verdadero peligro. El resto de acciones visitantes, salvo un intento de mano a mano de Javi Amor con Truji que se quedó en nada porque el balón comenzó a dar botes sobre el campo como si tuviera vida propia, se vieron frenadas por el brazo en alto del asistente, que no tuvo clemencia de los visitantes, empeñados una y otra vez en vivir en línea con la zaga granjeña.

El partido llegó al ecuador del primer tiempo con pocas cosas que contar, pero con el CD La Granja encontrando paulatinamente más conexiones en el centro del campo. Así llegó una acción de saque de esquina para el conjunto de casa, y tras un extraordinario lanzamiento, Juli consiguió impactar con el esférico en ventaja, haciendo imposible el intento de despeje de Berlana. 1-0 y sorpresa en El Hospital.

Al Astorga se le desmontó el plan como un castillo de naipes con el gol segoviano, y durante veinte minutos sus jugadores se vieron absolutamente perdidos, peleados con los fueras de juego, con el campo y con un oponente que vivía al límite de la taquicardia, pero sin llegar al infarto, tanto en defensa, con Pau entrando en niveles estratosféricos en el tramo final del primer tiempo, como en el ataque, con Koby enviando sobre Berlana el primero de los contragolpes peligrosos con los que el equipo de casa ‘obsequió’ a su rival en los últimos minutos de la primera parte, y los primeros del segundo tiempo.

UN CAMBIO DECISIVO

El técnico del Astorga, Miguel Ángel Miñambres, dio un giro decisivo al partido cuando tomó la decisión de dar entrada a Roberto Puente. La sola presencia en el campo del goleador maragato condicionó el partido, y terminó siendo decisiva, aunque durante quince minutos fuera el equipo del Real Sitio quien tuviera la oportunidad de haberse puesto el choque muy de cara. Pero Dani Lázaro, regañado con sus botas, se encontró con Berlana en un remate al palo corto cuando un compañero esperaba en el largo, y poco más tarde envió fuera un gran remate desde la frontal.

Estas dos acciones, más un par de contras que se quedaron en poca cosa, hacían ver que el Astorga estaba corriendo muchos riesgos en su intento de empatar el partido. Pero el equipo visitante tenía al tiempo como aliado, porque su presión insistente obligaba al conjunto local a un desgaste físico que hizo mella a partir superada la hora de encuentro. Roberto Puente amagó en una primera acción que sacó Truji, protestó un fuera de juego en otra jugada que acabó en gol anulado, y finalmente igualó el marcador en una rápida acción de Javi Amor a la espalda de Cristian, con envío al segundo palo donde esperaba con la ‘caña’ el ‘9’ leonés, que ayer se disfrazó de ‘14’.

Muy poco después, con los granjeños desubicados por el empate, los visitantes apretaron en un balón sin dueño, que acabó recogiendo José Manuel, quien superó a Truji, dando la vuelta al partido en apenas dos minutos. La solución desde el banquillo del CD La Granja fue sorprendente, no por la entrada de Choflas, un jugador ofensivo, sino por la salida de Gabi, el único que físicamente mantenía el tipo, porque tanto Guty como Aguirre acusaban demasiado el desgaste en el centro del campo.

Así, con la línea medular de los locales quebrada, una cómoda pared de Javi Amor con un compañero dejó al hábil jugador maragato en el mano a mano con Truji, al que superó por alto. El Astorga no sólo le había dado la vuelta al partido, sino que ponía dos goles de renta para evitarse sorpresas, como la que estuvo cerca de protagonizar Mario, con un gran lanzamiento que se encontró con el poste a poco más de diez minutos para el final de un partido que terminó cumpliendo el pronóstico, pero con el CD La Granja ofreciendo una imagen más que aceptable (el gol se paga, amigos), y el Astorga yendo de menos a más, gracias a un técnico que supo rectificar a tiempo.