Los jugadores del Viveros Herol Nava saludan a los aficionados al finalizar un partido. / A. MARUGÁN
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El Viveros Herol cierra en la tarde de hoy, a las siete de la tarde por aquello del horario unificado para la última jornada de liga, una temporada histórica tanto para el club de Nava de la Asunción como para el deporte segoviano, y que culminó con el ascenso a la Liga Asobal desde una categoría extraordinariamente igualada, y en la que el conjunto navero no partía como favorito, que ese papel ya se le había otorgado al Fertiberia Puerto Sagunto.

Con las cosas bien hechas desde el principio, y sobreponiéndose a reveses tan importantes como lo fue la lesión de larga duración de Adrián Rosales, el Balonmano Nava se ganó el derecho a soñar mediada la competición, y trabajó por ese sueño en una segunda vuelta en la que el buen hacer en casa encontró eco también lejos del ‘Guerrer@s Naver@s’. Así el equipo pudo celebrar el ascenso con tres jornadas de antelación, celebrándolo por todo lo alto en Pontevedra, y con un siguiente partido en casa frente al Torrelavega.

LOS FASTOS

Pero la celebración de verdad llegará en la jornada de hoy, cuando desde la una de la tarde comiencen los actos que acabarán bien entrada la noche. El equipo se ha ganado el derecho a una buena fiesta, que dará comienzo a las 13.00 horas, cuando en la plaza del pueblo los más pequeños tengan actividades variadas, además de la firma de los jugadores de la plantilla que estarán por la zona, con un encierro ecológico a partir de las 16.30 horas.

Para los mayores, a las 15.00 horas habrá paellada en la plaza Mayor, a un precio de 5’50 euros, que amenizará la charanga Jaleo. Y, por la noche, a partir de las 22.00 horas, una parrillada y el concierto de La Banda de los Mansos pondrá fin a los fastos por el ascenso.

Entre medias, habrá partido de balonmano, el que medirá al campeón de la División de Honor Plata con el Cisne gallego, en el tercer ‘amistoso’ navero desde que logró el ascenso, que sin embargo el equipo quiere que no lo sea tanto, picado en su orgullo por las dos derrotas consecutivas, y con las ganas de lograr el triunfo, y evitar tanto la tercera derrota consecutiva como la posibilidad de que el Puerto Sagunto le iguale a puntos en la tabla. Puestos a ser primeros, mejor en solitario.

PARTIDO DE MUCHOS GOLES

El Cisne, que llega a Nava de la Asunción con los deberes más que hechos, no tiene ganas de ser el convidado de piedra de la celebración del equipo segoviano, sino que llega con ansias de protagonismo, intentando cerrar la competición con 31 puntos, una marca más que destacada para el equipo que dirige Jabato, que ha vencido en tres de los últimos cinco partidos, y que si no está peleando por la fase de ascenso fue por un bajón de resultados mediada la temporada, porque en todo momento se ha ido moviendo en la zona media/alta de la clasificación.

Álex Chan y Alberto Casares son los directores de orquesta de un equipo que ve portería con facilidad, pero que a cambio pierde fortaleza en el apartado defensivo. Cuando promedias poco menos de 29 goles encajados por encuentro, tienes que hacer muy bien las cosas en ataque para que puedas ganar partidos. Y el Cisne lo hace.

LOS QUE SE VAN

Será un partido de despedidas para varios jugadores. Tres son las bajas que ha comunicado el club de manera oficial, así que para el seguidor navero será la última oportunidad de ver con la camiseta del Viveros Herol a Alonso Moreno, Filipe Martins o Toma Brakocevic. Jugadores importantes, como lo han sido todos, a la hora de conseguir el ascenso, y a los que el club comunicó hace tiempo su decisión de no contar con ellos de cara a la próxima campaña.

Aunque poco hay en juego, nadie va a querer perder el último encuentro de la temporada, sobre todo para ir con un poco más de alegría hasta la fiesta que se organice en la plaza de Nava, y a la que la plantilla se desplazará en tractor. Que hay que mantener vivas las tradiciones.