Diego Costa sonríe mientras entra al Altar del Vino del restaurante José María. / KAMARERO
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Hay tradiciones que con el paso de los años van pasando de generación en generación, hasta que no terminas de saber por qué haces tal o cual cosa, pero la terminas haciendo con gusto. Y el Atlético de Madrid de las muchas caras nuevas de la campaña 19/20, cumplió con la ‘vieja’ tradición (25 años hace ya) de acercarse al restaurante José María para darse en primer lugar el también tradicional baño de multitudes a su llegada al establecimiento, porque eran cientos los segovianos que se agolpaban a las puertas del restaurante a la espera de la llegada de la plantilla, y en segundo término para degustar la cena especial preparada por el restaurador y supervisada por el cuerpo médico del club.

Hasta el Altar del Vino fueron llegando los integrantes de la plantilla y del cuerpo técnico acompañados por varios miembros de la Junta Directiva del club rojiblanco, para participar de una cena que se desarrolló en el habitual ambiente distendido de este tipo de celebraciones.

El punto álgido de la cena llegó cuando la nueva incorporación del equipo, Joao Félix, se adelantó para partir del cochinillo con el plato junto a Herrera y Koke, para lanzarlo al suelo posteriormente. El brindis por la temporada que comenzará a mediados de agosto puso el punto y final a una velada que se ha convertido en tradición en el Atlético de Madrid, y en Segovia. Por otros 25 años más.