Publicidad

Hay un dicho en el mundo del deporte, que no solo en el fútbol, que afirma que “quien no llora, no mama”, y desde la implantación del VAR en la Primera División, esta aseveración se está demostrando más acertada de lo normal. Antes solamente había un árbitro para equivocarse, ahora parece que los errores se visten de “apreciación” para justificar acciones que vistas por televisión parecen una cosa distinta a lo que se ve sobre el terreno de juego.

Quizá precisamente por eso, porque las apreciaciones en el campo no son las mismas que se observan desde la televisión, o incluso desde la grada, es por lo que la Gimnástica Segoviana no quiere levantar la voz, más allá del lógico ‘calentón’ de los futbolistas en los minutos siguientes a los dos últimos partidos de liga, en los que dos decisiones arbitrales equivocadas han dejado a los azulgrana sin cuatro puntos que les habrían colocado empatados con el Zamora en la primera posición de la tabla.

ERRORES, Y NADA MÁS

Así, si la pasada semana Agustín Cuenca señalaba que “el árbitro puede equivocarse igual que los futbolistas”, tras el partido frente al Real Ávila en el que el colegiado Sánchez Ingidua anuló un gol a Rubén, de nuevo en la última acción del choque, por una mano que no fue tal, el técnico Manu González fue quien salió en defensa del trío arbitral. Aunque no pudo evitar el lamento al señalar que “no estamos teniendo suerte con estas acciones finales”, también puso de manifiesto que “si hubiéramos marcado alguna de las cinco o seis ocasiones anteriores, no estaríamos acordándonos del error del árbitro”.

Es cierto que de puertas hacia dentro, en el equipo azulgrana existe la sensación de que en Ávila les volvió a pasar lo mismo que siete días antes frente al Júpiter Leonés, que el árbitro prefirió no meterse en líos, pero de puertas hacia fuera la intención es la de no cargar las tintas con acciones que no dejan de ser lances del juego, que unas veces perjudican, y otras caen a favor, y sí quedarse con las buenas sensaciones que dejó el equipo ante un buen rival que se vio superado ampliamente en no pocas fases del choque.

La Segoviana fue bastante más reconocible en el Adolfo Suárez de lo que ha venido siendo en los últimos encuentros de la temporada, con futbolistas que volvieron a mostrar su nivel de compromiso con el club, rindiendo a plena satisfacción cuando más exigido estaba el plantel, con media docena de ausencias por lesión.

DE CASTIGO, NADA

En el caso del CD La Granja, la ‘ironía’ del destino llevó a que su partido fuera dirigido por el colegiado Estévez Nieto, protagonista de la polémica de la Segoviana con el Júpiter Leonés, y que debió recibir una buena nota por parte del informador arbitral de ese encuentro, ya que una semana después de inventarse una expulsión y anular un gol legal, volvió a pitar un choque de Tercera.

El equipo de Diego Yepes vivió una jornada negativa con su derrota por la mínima en casa, donde no hay manera de sumar tres puntos, y se mantiene dos por encima del descenso que marca la Cebrereña. La victoria del Sporting Uxama comprime un poco más las plazas de descenso, y por ello el conjunto del Real Sitio se ve obligado a puntuar en campos donde no parece fácil hacerlo, como el de La Albuera el próximo domingo, cuando a las cinco de la tarde azulgranas y granjeños se disputen los puntos en un derbi que se prevé de urgencias para ambos conjuntos.