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Rodrigo Pérez Arce fue presentado como jugador del Viveros Herol Balonmano Nava de cara a la próxima temporada en la que el conjunto navero debutará en la Liga Asobal, y que significará para el jugador leonés su primera experiencia lejos del Ademar, su club de procedencia y con el que llegó a jugar tanto en la máxima categoría del balonmano nacional, como en competición europea .

Las instalaciones del Hotel Fray Sebastián acogieron la presentación del primera línea, al que Julián Mateo, presidente del club, definió como «un jugador que encarna nuestros valores de esfuerzo, de lucha y de sacrificio, empezando a jugar al balonmano a muy temprana edad, y llegando a jugar en Champions y en Asobal. Decidió venir a Nava porque le encantó el proyecto y la afición, y es un orgullo tenerle con nosotros».

SIEMPRE AL CIEN POR CIEN

Un vídeo con algunas las mejores acciones de Rodrigo dio paso al turno de preguntas para el leonés, que confirmó que desde hacía meses conocía «y me gustaba» el proyecto del Viveros Herol, «y para mí era muy importante que el equipo ascendiera a Asobal, porque yo quería seguir jugando en la máxima categoría», además de señalar que Dani Gordo tuvo mucho que ver en su llegada a Segovia, porque es el técnico con el que llegó a debutar en la Liga Asobal.

«Cualquiera que me conozca sabe que soy un jugador que lo da todo», puso de manifiesto Rodrigo Pérez, consciente de que, por sus características físicas «si no voy a tope y no doy el cien por cien soy un jugador normal». Y es que el primera línea no llega al 1:80 de altura «así que lanzar desde fuera estará complicado», pero suple la ausencia de centímetros con su inteligencia en el juego, «porque me gusta hacer jugar a los demás, y tengo agilidad para desequilibrar en el uno para uno».

El presidente del club, Julián Mateo, afirmó que el jugador «representa los valores que tiene este club»

El jugador se mostró ambicioso cuando se le preguntó si estaba preparado para cambiar a un equipo de la zona alta como el Ademar, por uno que (por lógica) iba a perder más partidos de los que iba a ganar como el cuadro navero, y afirmó rotundo que «eso está por ver. Todos partimos desde el mismo sitio, y nadie sabe lo que va a pasar». Y continuó alabando al club: «Nava ilustra bien lo que es el trabajo y la lucha por un sueño. Hace cuatro años nadie esperaba que aquí pudiera venir a jugar el Barça, o el Ademar, pero hoy es una realidad. El objetivo siempre es seguir mejorando».

Sin duda, Rodrigo Pérez tiene mucho respeto por una Liga Asobal en la que jugar «es todo un sueño que nunca esperé cumplir», pero que terminó haciendo, y confía en que su experiencia en la categoría le venga bien a un vestuario que tampoco está exento de conocedores de la competición, «puesto que está Yeray, está Adrián Rosales, está Darío Ajo… que ya tienen experiencia en la Asobal, y que seguro que pueden aportarla al resto de los compañeros. No voy a estar yo solo en esa faceta, y quiero integrarme lo antes posible, y ayudar para que todos los compañeros puedan tener una buena relación, que es algo fundamental para que las cosas puedan salir bien, y a partir de ahí dejar las pinceladas que pueda aportar al proyecto», en el que también se embarcarán los laterales Miguel Baptista y Eduardo Fernández, así como el guardameta Samir Montes, y que presentará también varias caras nuevas en el cuerpo técnico con la presencia en el banquillo de Nuno Farelo como segundo entrenador y asistente de Dani Gordo, y de Raúl García como preparador físico.