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El Naturpellet ya compite. Todavía no gana, ni siquiera empata, pero con la actitud que mostró frente al Levante, no tardará en hacerlo. Trabajo le ha costado al equipo de Diego Gacimartín encontrar el camino del esfuerzo, pero finalmente, tras las malezas de la desidia y la apatía, se encontraba el sendero que todos los conjuntos de la máxima categoría del fútbol sala nacional han recorrido desde el primer día, aventajando al Naturpellet en varios kilómetros. Pero… aún estamos empezando.

Al cuellarano pabellón de Santa Clara, más poblado de espectadores que el pasado domingo, llegaba el Levante que entrena David Madrid, del que los seguidores segovianos guardan un buen recuerdo, y que tiene en sus manos un plantel de lo más completo, con cierres fuertes, pivots aún más fuertes, y una pléyade de jugadores polivalentes que tienen claro a lo que juegan en cada momento, y saben agarrarse a su experiencia para mantenerse a flote cuando más arrecia la tormenta.

No es que el Naturpellet que jugó en la primera parte fuera un huracán desatado, pero sí fue un equipo que supo ejercer de local, presionando cuando tenía que hacerlo, defendiendo su marco con intensidad, y buscando sus opciones ofensivas a costa de minimizar los riesgos. Es decir, lo que tiene que hacer un equipo pequeño cuando se enfrenta a un grande. Tiempo habrá para ser más descarado, ahora lo que toca es defensa en media cancha, y bajar el culo (con perdón) siguiendo las acciones ofensivas del contrario.

CON GANAS

Haciendo (¡por fin!) lo que pedía el entrenador, el Naturpellet controló al Levante, y las ganas hicieron el resto. Nico Rolón perdió una bola en el centro de la cancha, pero hizo todo lo posible por recuperarla, y cuando lo hizo se la cedió a Álex Fuentes, que con calidad batió a Prieto. Por primera vez en toda la temporada el Naturpellet se ponía por delante en el marcador, y este hecho se prolongó durante varios minutos, en buena media porque Thiago aumentó sus prestaciones bajo los palos, salvando remates cercanos de Pablo Ibarra y de Cecilio.

El equipo de casa presionaba con insistencia, y uno de los jugadores que más y mejor lo hacía era Edu, que en el minuto once entendió perfectamente cuándo había llegado el momento de presionar a un Prieto que quiso ejercer de jugador subiendo un balón hasta el centro de la cancha, sufriendo un evidente apagón justo en la divisoria. El segoviano apareció con la linterna, le robó el esférico, y Buitre hizo el 2-0.

La primera parte fue la mejor de la temporada, con el equipo esforzándose en la defensa ante un rival con muchos recursos

Apretó el Levante, obligado por las circunstancias, y poniendo a Pedro Toro en el pívot sometió al Naturpellet, que sin embargo encontraba bastantes motivos para el optimismo con el paso adelante que daban jugadores de calidad como Álex Fuentes. Buitre tuvo en sus botas el tercer tanto local, pero tras una gran acción individual que le dejó solo ante Prieto, optó por el lanzamiento en lugar del envío al segundo palo.

A cuatro minutos para el descanso, una pérdida evitable le dio la opción al conjunto valenciano de montar un contragolpe que, desde el inicio, tenía toda la ‘pinta’ de terminar como terminó, con Maxi Rescia enviando el balón a la red. El Levante quiso entonces tomar aire, y bajó su defensa hasta el centro de la cancha, protegiéndose de una sexta falta que no llegó.

AGOTADOS

Tras el descanso, el encuentro cambió de color. El Naturpellet apostó por dormir el partido a base de posesiones largas, pero el derroche físico de su oponente se lo impedía. Además, se sufría en el apartado defensivo por la apuesta del equipo de David Madrid que pasaba por amagar en la banda derecha para provocar que las ayudas en la defensa del lanzador hicieran bascular a la defensa lo justo para llevar el esférico al otro lado con calidad. Así, Maxi pudo haber empatado el partido en el minuto 25, y así Gallo lo consiguió un minuto más tarde.

Pese a las rotaciones cortas, al equipo se le veía cada vez un poco más cansado, y por ello sorprendió la ausencia de Edu en esas rotaciones. Diego Gacimartín ofreció sus explicaciones al final del partido acerca de este hecho, pero teniendo en cuenta cómo de cansado acabó el equipo, ampararse en cuestiones tácticas como las de que Javi Alonso (desdibujadísimo en el choque) siempre le buscaba en ataque, no termina de sonar convincente, y más cuando a otros jugadores locales también fueron buscados con bastante insistencia en el uno para uno, y tuvieron muchos minutos de juego. Pero… el entrenador es quien decide, y es evidente que no se va a tirar piedras contra su propio tejado.

Tuvo sus opciones el Naturpellet con el 2-2 en el electrónico, sobre todo un segundo palo de Antonio Diz que, con todo a favor, envió fuera su remate, pero el Levante ya era martillo sobre yunque en la recta final del partido, y tras otro remate al larguero de Márquez, Maxi Rescia terminó haciendo el 2-3 ante las protestas de los segovianos, que entendieron que segundos antes a Buitre se le había arrebatado el balón en falta.

Con el cansancio haciendo mella, y el equipo contrario crecido tras remontar un partido difícil, el Naturpellet quiso sorprender en una primera acción con el portero-jugador que estuvo muy cerca de convertirse en el tercer tanto local, pero Álvaro López no llegó a un defectuoso centro al corazón del área, y las opciones de los de casa murieron con esa jugada, porque el cansancio acumulado hizo que el juego de cinco no se realizara con la velocidad necesaria, y el Levante, por medio de Cecilio, terminara marcando el 2-4 en un robo de balón. Pese a la derrota, el Naturpellet ha encontrado el camino para ser competitivo en la Primera División. Que no se desvíe.