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Cumplido el segundo partido de la segunda vuelta, la Gimnástica Segoviana se mantiene muy vivo en la pelea por la permanencia, aunque inmerso aún en los puestos de descenso. Y es que la temporada gimnástica está dando tantos motivos para la esperanza como para todo lo contrario, sobre todo después de que de nuevo al conjunto azulgrana se le escapara una victoria que parecía tener en la mano frente al Celta B.

No es la primera ocasión en la que el equipo que entrena Abraham García ha realizado un encuentro merecedor de más premio que el punto conseguido, pero como es habitual en los recién ascendidos, los errores que comete son castigados en la práctica totalidad de las ocasiones. En el campo de Barreiro, la Segoviana apenas se equivocó en defensa, pero después de un 0-2 que parecía darle el control del partido, un error en un despeje le dio al rival la opción de meterse en el choque, de tal manera que los azulgranas no estuvieron lejos de perder el choque, por lo que el empate se puede considerar como un mal menor, aunque el sabor de boca sea amargo.

EL QUE MENOS GANA…Y EL QUE MENOS PIERDE

Porque la Segoviana se ha convertido en el equipo que menos victorias ha logrado a lo largo de la temporada en el grupo I de la Segunda B, con tres triunfos en veinte partidos, pero también el que menos derrotas (ocho) ha sumado de todos los conjuntos que están peleando por la permanencia. Pero los nueve empates cosechados le dan tanta vida al cuadro gimnástico en esa lucha por no bajar, como le están poniendo a prueba en el apartado mental, ya que el equipo no se descuelga, pero tampoco consigue acercarse a la permanencia, por más que siga dependiendo de sí mismo para conseguirla, ya que se encuentra a tres puntos de la salvación, con un partido menos que varios de sus oponentes.

Pero urge ganar partidos, porque conjuntos como el Valladolid B se han vuelto a enganchar a la pelea después de ganar a la Segoviana, sumando también los tres puntos en la jornada de ayer frente al Rayo Majadahonda. Tanto es así que el filial pucelano ha salido de la última plaza de la clasificación, que actualmente ocupa el Cerceda, y tiene también pendiente un partido aplazado.

DEBUT CON AMARILLA

El encuentro del pasado sábado frente al Celta de Vigo B dejó varias conclusiones, sobre todo con respecto a la línea ofensiva del equipo y alguna que otra anécdota, con especial mención al acta arbitral en el que el colegiado madrileño Vázquez Hernández anotó como gol en propia puerta de Manu el 1-2 conseguido por el conjunto vigués gracias a un lanzamiento desde la frontal del área.

En el apartado de las conclusiones, la primera de ellas tiene que ver con Agus Alonso, que debutó con el equipo con apenas un par de entrenamientos, en un ejercicio de confianza de Abraham García con respecto al delantero, que estuvo muy activo en el encuentro, y que debutó con una temprana cartulina amarilla, mostrada en el octavo minuto de juego por “emplear el brazo de forma temeraria en la disputa del balón con un adversario”, como reflejó el acta. No estuvo lejos del gol el fichaje azulgrana, sobre todo en el primer tiempo en el que tras un gran recorte dentro del área, su lanzamiento al palo largo fue desviado por un defensor a córner.

Quien sí estuvo acertado de cara al gol fue Dani Arribas, que logró su primer doblete de la temporada haciendo gala de su potente remate con la pierna izquierda. Su aportación consigue que la Segoviana muestre más fortaleza en el ataque, mientras que en defensa, pese a los dos goles del sábado, el equipo azulgrana continúa paulatinamente mejorando sus números.