El CD La Granja celebra un gol en el partido contra la SD Almazán. / KAMARERO
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El CD La Granja será una temporada más equipo de Tercera División. El conjunto que dirige Diego Yepes consiguió su objetivo de la permanencia en el último partido, no sin sufrimiento. Y es que, por momentos, cayó a los puestos de descenso; pues la jornada final, que se jugó en horario unificado, trajo movimientos más propios de una ecuación compleja que del azar futbolístico. El ‘F5’ del teclado desgastado y los móviles con los datos consumidos. Los otros dos equipos que también se jugaban mantener la categoría, el Briviesca y la Cebrereña, exprimieron sus opciones, pero el empate del plantel granjeño frente a la SD Almazán (2-2) disecó sus posibilidades y desenfrenó el gozo en el campo de El Hospital. El último gol, el de Koby, resumió el trabajo, la dedicación y las vicisitudes de todo el curso. Un abrazo de equipo. La unión de una plantilla de Tercera digna de reconocimiento. Como el homenaje que brindaron todos los compañeros a Mario Zúñiga, que se despidió del club granjeño después de 15 años.

Arrancó el vital choque para los locales y el primero en ‘fichar’ fue el Almazán, que fue el primero en entrar en el partido y consiguientemente en llegar al perímetro de los azules. Más firme comenzó el cuadro adnamantino, pero conforme se diluyeron los primeros trances del juego La Granja fue confiando sus opciones en verticales acciones en aras de sus referencias en ataque, Ionel Mirza y Dani Lázaro. Destacó un activo Mario Zúñiga, que en su despedida volvió a ofrecer una masterclass de cómo gestionar los tiempos en un partido de tal importancia. La propuesta de juego del plantel granjeño certificó su mejoría con un explosivo disparo de Gabi desde el frente del área, que se estrelló en el travesaño. Esta ocasión terminó de dar acople al equipo local e impulsó una triangulación entre Ionel, Lázaro y Gabi, que fulminó este último para adelantar a La Granja (1-0). Este gol desató la euforia entre los de casa, pero rápido se difuminó a raíz de la réplica que estableció el Almazán: un balón muerto a unos 30 metros tras un saque de esquina fue un regalo para Pablo, que con un potente tiro colocó las tablas en el marcador (1-1).

No se vinieron abajo los hombres de Yepes y tuvieron buenos pasajes, con finalización incluida a través de Pluma, Ionel y Gabi de nuevo. Aun así los visitantes siguieron demostrando su oficio y desprendieron peligro por medio de Elvi y el propio Pablo. Tuvo una más Berrocal antes del descanso, pero el electrónico no sufrió más alteraciones en el primer tiempo.

Pendientes de los otros resultados

Las peores noticias llegaron desde fuera, pues la Cebrereña y el Briviesca iban venciendo en sus respectivos encuentros; lo que en ese momento salvaba a los de Cebreros y metía en descenso a los de San Ildefonso. La obligación de ganar, por tanto, era de primer orden. Ante esta situación, el que más enchufado volvió a salir fue Gabi, muy metido durante toda la contienda, aunque faltó que sus compañeros reprodujeran esas mismas ganas. Tras una mansa ocasión de Ionel, el propio Gabi cobró un cabezazo que apuntaló el guión a seguir; pero todos los cimientos construidos se demolieron cuando el Almazán golpeó a través de Lobera (1-2). Un batacazo. 35 minutos por delante.

Yepes pidió tranquilidad a los suyos y se encomendó a Guty y Koby, que entraron con el objetivo de reactivar al equipo. Pronto se volcaron el el área de Álvaro e Ionel estuvo a punto de colocar el empate de cabeza. Se rompió el partido y la presión empezó a inundar El Hospital. Los móviles empezaban a quemarse desde las gradas en busca de una nueva buena. El resultado desde El Mancho, con la Cebrereña perdiendo, levantó los ánimos a La Granja. Un empate y el conjunto azul estaba fuera.

El gol de Koby

El estado físico empezó a mermar a los jugadores, pero la necesidad primó por encima del cansancio. Fue Koby el que culminó una jugada colectiva que valió para poner las tablas de por medio (2-2) y para de momento salvar la categoría. El cuadro local supo jugar con criterio los últimos minutos a sabiendas que la Cebrereña iba perdiendo y aguantó hasta el pitido final, que decretó que el CD La Granja volverá a estar un curso más en la Tercera División.